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El exconsejero de Interior Forn seguirá en la cárcel por persistir el riesgo de reiteración delictiva

El exconsejero de Interior de la Generalitat, Joaquim Forn, y el mayor de los Mossos, Josep Lluís Trapero, en rueda de prensa los días precedentes al referéndum del 1-0 EP.
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La apuesta no le ha salido a Joaquim Forn i Chiarello, exconsejero de Interior del gobierno de la Generalitat catalana cesado por aplicación del artículo 155 de la Constitución. Había renunciado a su acta de diputado autonómico de Junts per Catalunya con la esperanza de que ese gesto convenciera al magistrado instructor del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, de sus buenas intenciones, pero no ha servido de nada.

Llarena ha denegado la libertad provisional solicitada por Forn porque considera que persiste el riesgo de reiteración delictiva.

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En un auto, el magistrado señala como factores que sustentan ese riesgo están “la incerteza que existe de que la voluntad política mayoritaria sea respetar el orden legal para lograr la aspiración de independencia que aun hoy comparte el investigado”.

También “la todavía cercana determinación con la que el investigado condujo su grave actuación delictiva”,  aun cuando sus aportaciones tengan que ser necesariamente ajenas a la actividad parlamentaria a la que ha renunciado.

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ENFOCATS, LA HOJA DE RUTA SECRETA HACIA LA INDEPENDENCIA

Llarena, para argumentar su decisión de mantener a Forn en prisión preventiva, hace referencia al documento encontrado en la casa de Josep María Jové, mano derecha de Oriol Junqueras, conocido como «Enfocats»; la hoja de ruta secreta establecida hacia la independencia.

«Por más que las defensas sugieren la irrealidad del documento llamado «Enfocats», en la medida en que ninguna de las personas que ha
declarado recientemente en la causa ha manifestado conocerlo, es lo cierto que su contenido se ve empíricamente refrendado por prever una serie de actuaciones y acontecimientos ya confirmados», explica.

«Un documento en el que se hace referencia expresa a la necesidad de que los Mossos d’Esquadra no perjudicaran el desarrollo del plan soberanista, lo que exigía que no atendieran las órdenes judiciales que pudieran dictarse».

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El magistrado también menciona la agenda, intervenida también a Jové, en el que se mencionan las reuniones entre diversos dirigentes en las que se describía forma de abordar «una coordinación en la respuesta de los Mossos d’Esquadra, a fin de buscar la mayor eficacia de las movilizaciones ciudadanas».

UNA ESTRATEGIA QUE PASÓ DEL PLANO TEÓRICO A LO MATERIAL

Dicha estrategia, desde el punto de vista del instructor, pasó del plano teórico a lo material, llevándose verdaderamente a la práctica.

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En esta conclusión ha pesado mucho la declaración del coronel de la Guardia Civil, Diego Pérez de los Cobos, coordinador de todos los cuerpos policiales, incluyendo a los 17.000 Mossos, en el 1 de octubre.

A juicio de Pérez de los Cobos, la actuación de los Mossos d’Esquadra siempre estuvo orientada «a aparentar una voluntad de cumplimiento de las decisiones judiciales, pero poniendo en marcha un plan que impedía su observancia».

«El testigo -prosigue Llarena- expresó que el solicitante de libertad, así como el Sr. Puigdemont y el Sr. Pere Soler, también presentes en la reunión [de la Junta de Seguridad celebrada el 28 de octubre], si bien siempre formalizaron su voluntad de cumplir las decisiones judiciales, buscaban la tolerancia en la votación, lo que resultaba plenamente coherente con la peculiaridad de que fueran ellos mismos quienes, como integrantes del gobierno autonómico, convocaban el acto ilegal que habían de impedir; todo ello, en perfecta sintonía con la posición que siempre sostuvo el Mayor de los Mossos d’Esquadra, D. Josep Lluis Trapero Álvarez«, afirma el magistrado.

Llarena se refiere también a la declaración de otro testigo, Albert Batllé Bastardas, director general de los Mossos d’Esquadra durante 3 años, quien renunció al cargo tras la toma de posesión de Forn como consejero de Interior de la Generalitat después de escuchar a éste declarar a los mediios que los «Mossos d’Esquadra habían de facilitar una votación ilegal».

Su poder, como coordinador final de éste cuerpo policial en los hechos acaecidos es evidente.

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El magistrado, finalmente, explica que la ideología de Forn «coexiste» con un «con un contexto político en el que no hay certeza de que haya desaparecido la intención de alcanzar la independencia de Cataluña, existiendo todavía sectores que defienden explícitamente que debe conseguirse de manera inmediata y perseverando en el mecanismo de secesión contrario a las normas penales que aquí se enjuicia».

«Precisamente, esta última actitud es la que sostiene quien otorgó en su día la confianza al Sr. Forn para que fuera Consejero de Interior, y que encabezó la lista electoral en la que el investigado decidió integrarse hace escasas semanas», destaca Llarena.