La defensa de la familia Kokorev ha remitido al juzgado de Instrucción nº5 de Las Palmas de Gran Canaria, un informe pericial elaborado por Juan Martos Luque, perito informático que cuestiona seriamente las pruebas recogidas por la Policía, y de un modo en especial, la memoria USB entregada por el testigo protegido Ismael Gerli, tras la detención de los Kokorev en Panamá.
Los Kokorev (Vladimir, Julia e Igor) fueron detenidos en Panamá, en 2015, y extraditados a España por blanqueo de capitales, después de una larga e intermitente investigación que se inició en 2008, tras una querella interpuesta por la Asociación Pro Derechos Humanos.
Los tres, padre, madre e hijo, fueron acusados de ejercer de supuestos testaferros del dictador guineano, Teodoro Obiang Nguema.
En el informe, elaborado por Martos Luque, perito informático de reconocida reputación y trayectoria -a instancias del abogado de los Kokorev, José Antonio Choclán, magistrado en excedencia de la Audiencia Nacional y socio director de Choclán Abogados-, su autor insiste repetidamente en «las graves deficiencias observadas en algunos soportes analizados, que condicionan la completa invalidez de la prueba, así como la manipulación de determinados particulares unidos a las actuaciones«.
Dicho informe, al que ha tenido acceso CONFILEGAL, fue presentado ante el juzgado de Instrucción nº5 de Las Palmas, cuya titular es la magistrada Ana Isabel de Vega.
Como asegura en su escrito Choclán, «del análisis del Pen Drive relacionado hemos podido extraer evidencias tanto de manipulación del mismo por parte de la policía española – con creación, borrado y modificación de archivos -, como de la manipulación del acta de declaración de Ismael Gerli Champsaur, la cual indiciariamente fue elaborada tras la declaración de este el 8 de octubre de 2015, y pre-datada para su unión a las actuaciones el 17 de noviembre siguiente».
Es más, subrayan que «La grave irregularidad de la instrucción policial que se denuncia tiene más trascendencia aún cuando tiene lugar en un momento en el que la causa se encontraba secreta y nuestro representado sufriendo una medida de prisión provisional de larga duración, fundamentada probablemente en la prueba manipulada«.
Esta memoria USB, o «pen drive», es importante porque en base a algunos documentos contenidos en la misma se imputó a Vladimir Kokorev por tráfico de armas. Es uno de los pilares sobre los que se mantiene la acusación contra los rusos.
Además, resaltan que es solo uno de los más de 70 dispositivos decomisados a los Kokorev, aportados a la causa; se trata de ordenadores, discos duros, pen drives…
La defensa de los Kokorev espera ahora la respuesta de las partes, incluido el fiscal anticorrupción Luis del Río, ante el citado informe pericial.
Inexistencia del código «HASH»
Según relata el perito informático contraatacado por la defensa de los Kokorev, lo más sorprendente de este caso es la ausencia del código «hash» -el algoritmo matemático que equivale al «ADN» de cualquier documento digital- y la consiguiente modificación del medio por parte de los agentes de la UDYCO.
Durante la pericial se preguntó a los agentes de policía por el código «HASH» y estos respondieron «que no disponen de ningún HASH relativo al referido dispositivo, por cuanto nunca se habría llevado a cabo operación alguna para su obtención”.
Esto es un hecho de suma relevancia, puesto que la existencia de esta firma digital es imprescindible en un proceso de tratamiento de este tipo de evidencias, ya que es el único modo de poder verificar que no se han producido alteraciones ni manipulaciones.
Según el perito, “La inexistencia de un código HASH previo al proceso de clonación que se llevó a cabo en presencia del perito firmante, impide verificar que no se han producido modificaciones en el contenido de la unidad objeto de análisis en este dictamen”.
Dicho, en otras palabras, el perito pone en tela de juicio la cadena de custodia de estas pruebas digitales, esenciales en la investigación contra los Kokorev.
Evidencias de manipulación
Toda esta «ausencia de diligencia en la cadena de custodia ha evidenciado durante el análisis del dispositivo, es la existencia de numerosas evidencias de manipulación», indica el perito.
Y señala que «se localizó la introducción de un documento en el USB, en formato MS Word, de nombre ‘ACTA DE DECLARACIÓN Ismael Gerli.doc’ que fue eliminado con fecha 13 de octubre de 2015. El contenido de dicho documento responde a la declaración efectuada por D. Ismael Gerli con fecha 8 de octubre de 2015 en la embajada de España en Panamá».
Ismael Gerli, es un abogado panameño que trabajó durante años para el matrimonio formado por Vladimir Kokorev y Julia Kokoreva, es la principal prueba de cargo. Curiosamente, Gerli está imputado por la Fiscalía de su país por falsedad documental y se le investiga por haber adquirido fraudulentamente muchas de las propiedades de los Kokorev.
Es más, el análisis de los metadatos del documento indica que el nombre del usuario autor del mismo es “Informat”, de la compañía “DGP”.
«Dichas iniciales coinciden con las de la Dirección General de la Policía».
Manipulación del dispositivo tras la declaración de Gerli
El perito concluye que «se observa de una forma evidente la existencia de numerosas evidencias de que el dispositivo original ha sido manipulado en momentos posteriores a la declaración presentada por el Sr. Gerli«.
En la siguiente imagen, se aprecia la existencia de al menos cinco carpetas que son generadas en el pen drive después de que el Sr. Gerli formulase su declaración el 8 de octubre de 2015.
Tal y como se aprecia en la imagen sobre estas líneas, con fecha 14 de octubre de 2015 se crean tres carpetas en el pen drive: “DOCUMENTOS RESCATADOS”, “DOCUMENTOS RESCATADOS RUBÉN” y “Nueva carpeta”.
Mientras la primera de las carpetas permanece a día de hoy en el «pen drive», las otras dos (marcadas con un icono con una “x” en su interior) fueron eliminadas en momentos posteriores a su creación, dato determinado por la columna “Acceso”.
En adición a lo anterior, la observación de la fecha de último acceso a las carpetas detalladas evidencia que el «pen drive» original ha sido manipulado sin protección de escritura de manera continuada, ya que la carpeta “DOCUMENTOS RESCATADOS” muestra como fecha de último acceso el 24 de septiembre de 2017.
Del mismo modo, con fecha 15 de octubre de 2015 se crean dos nuevas carpetas, con los nombre “1” y “BEGOÑA”.
La primera de ellas existe a día de hoy en el «pen drive», mientras que la segunda fue eliminada el mismo día en que fue creada. Es obligado manifestar que “Begoña” es el nombre de la agente de la UDYCO asignada al caso, con no 85.213.
Manipulación del Acta de declaración de testigo de 8 de octubre de 2015
Además todo lo anterior, una de las cosas que más ha sorprendido al perito es la manipulación de la propia declaración del testigo principal, Ismael Gerli, datada el 8 de octubre de 2015.
«De la simple lectura tanto del archivo recuperado, unido al informe pericial como anexo, y de la incorporada al auto, existen diferencias consistentes en que la versión incorporada a la causa en noviembre – supuestamente datada de 8 de octubre – contiene datos que la versión de 13 de octubre carece».
En este sentido, aporta una comparativa en la que «se muestra en rojo los cambios introducidos sobre el borrador que fue grabado en el soporte analizado. Asimismo, procedemos a exponer los cambios más relevantes», sostiene la pericial.
El pasado mes de septiembre y tras retiradas peticiones, la Audiencia Provincial de Las Palmas ordenó la entrega de la citada memoria USB a la juez de instrucción por parte de la Policía; 4 meses después, el pasado diciembre, la magistrada dirigió un escrito a los policías advirtiéndoles que o la entregaban o incurrían en desobediencia.
Los Kokorev fueron detenidos en Panamá en 2015
Los tres miembros de la familia Kokorev fueron detenidos en septiembre de 2015.
Se les imputa el blanqueo de 26,4 millones de dólares procedentes de una cuenta del dictador Obiang, un delito por el que se podrían enfrentar a penas de 6 años de prisión.
Algo que siempre ha negado su defensa, alegando que todas las operaciones de los Kokorev están documentadas, con facturas. Es más “ingresaron 27 millones de euros de las transacciones en una cuenta del Banco Santander, no en paraísos fiscales”.
La investigación de este caso comenzó en 2003, cuando el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales del Banco de España detectó que el matrimonio manejaba estas cantidades de dinero, que venían de la cuenta de Petróleo de Guinea Ecuatorial abierta en el Banco Riggs de Nueva York.
Todos ellos han estado más de dos años en prisión preventiva. El padre, Vladimir, es el que más tiempo ha permanecido en la cárcel, concretamente 28 meses, hasta que el pasado 19 de enero fue puesto en libertad provisional.
Los tres se encuentran a la espera de juicio.




