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Camps echa el muerto de las facturas irregulares a Ricardo Costa y niega amistad con «el Bigotes»

Francisco Camps, expresidente de la Generalitat valenciana, declarando ante el tribunal presidido por el magistrado José María Vázquez Honrubia. AC.
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Álvaro Pérez ya no es amiguito del alma de Francisco Camps, y lo de pedirle lealtad fue uno de esos deseos de Navidad, al igual que esa expresión afectiva realizada, dijo el ex president, tras haber hablado con montones de alcaldes, concejales, presidentes de comunidad un 24 de diciembre.

Pero, de verdad, no tenía relación alguna con Álvaro Pérez y más aún, dijo Camps, ignoraba que perteneciera a una empresa.

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Nunca oyó hablar de Orange Market hasta que salió en los periódicos.

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Y, por cierto, quien le presento a Álvaro Pérez fue su antecesor Eduardo Zaplana.

Por supuesto nada sabía de facturas irregulares que a través de los empresarios sirvieran para pagar las deudas del partido.

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Eso declaró ante el juez como testigo en el caso de la Gurtel valenciana el político valenciano, quien negó todo y tiró balones fuera de modo continuado.

Ni él ni Vicente Rambla tuvieron nada que ver con cuestiones económicas y orgánicamente quien lo llevaba era el secretario general, quien, según explicó, se ocupaba en el partido de tal asunto.

«No, no, no», fue la respuesta más repetida por Camps a todo.

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No despachó con el secretario general cuestiones económicas.

Nunca supo de la reunión de Ricardo Costa con el tesorero nacional, Luis Bárcenas, para informarle de las famosas facturas irregulares.

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Y nunca le llamaron desde Génova para preguntar, lo que consideró debería haber ocurrido de haber sido así.

Tampoco Costa le informó de su viaje a Madrid. “Me hubiera llamado el presidente, Mariano Rajoy, con quien tenía y tengo muy buena relación” aclaró contundente.

Vicente Rambla y él mismo se dedicaban sólo a temas políticos, nada que ver con presupuestos.

“Costa nunca me dio cuenta de esta irregularidad”.

Afirmó que cuando se publicaron tales extremos, llamó a Costa quien le dijo que no se preocupara que todo eran falsedades.

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Nunca tuvo participación ni implicación, ni preguntó ni le comentaron, aseveró.

“Yo iba a los actos como candidato en las autonómicas”, dijo.

La secretaria general, Adela Pedrosa, y Ricardo Costa tenían similares funciones como secretarios generales y supo que se dividieron las tareas.

Él, como presidente de la Generalitat, “no debía» inmiscuirse.

“Ellos llevaban el partido y yo el Gobierno”, afirmó.

Francisco Camps al comienzo de su declaración; detrás de él, a su izquierda, Ricardo Costa, ex secretario general del PP, quien antes declaró que él era el responsable máximo de la financiación del PPCV. AC.

El abogado de Álvaro Pérez, Javier Vasallo, le pregunto sobre la relación con su defendido.

“Era un señor que trabajaba en el partido”, dijo Camps y no salió de ahí.

Fue una tremenda sorpresa saber que existía una empresa llamada Orange Market.

Para él, Pérez era un profesional que se dedicaba a que todo estuviera bien. El fondo, la tarima, el estrado.

Le quitó mucha importancia el expresident al trabajo de organización de eventos. “Tendría usted que verlo, era una tarima y un fondo y banderas de España porque la bandera del PP es la bandera de España y la de la Comunidad valenciana y ya está…”.

Le saludó en alguno de los actos cada muchos meses porque «el Bigotes» preguntaba “¿qué tal presidente? ¿Le gusta como esta?”

Y es que, añadió, “es un hombre dicharachero”.

Sí que fue a la boda de Pérez. Al banquete, no a la ceremonia.

Y lo hizo porque Álvaro fue a decirle a su mujer que era importante para él que Camps acudiera.

“Le llamó amiguito del alma. Le pidió lealtad”, remachó el abogado de Pérez.

“Era por felicitarle en Nochebuena que se desean cosas bonitas y buenas. ” Lo de la lealtad iba en la misma línea de felicitación. “Por la mañana había ido a ver al presidente José Luis Rodríguez Zapatero en la Moncloa.”

“¿Le pidió lealtad?”, inquirió el letrado

“Si y no me la dio por cierto”, contestó Camps.

Sobre los regalos navideños de Álvaro Pérez, se lamentó Camps de que no se contara que los había devuelto. “Debo ser el único político que ha devuelto un regalo”, se envaneció.

“No se crea, que igual hay mas”, apostilló el juez Vázquez Honrubia.

“¿No ordenó que se pusiera alguien en contacto con los empresarios?”

“Jamás en la vida”

“¿Y Adela Pedrosa o Ricardo Costa, se pondrían en contacto?”

“No me lo creo”.

Manifestó un gran enfado Camps contra Álvaro Pérez.

“En qué lio nos ha metido a todos. Imagínese, cuando nadie se ha enriquecido, ni mi Gobierno, ni nadie… Estoy enfadadísimo con este señor”.

¿Y cómo llegó Álvaro Pérez a Valencia?

“Viene al partido en la precampaña de 2002 en que yo era candidato y se quedó ahí. Me lo enviaron de Madrid. El presidente del partido dijo que esta persona sería quien se ocupara de la decoración de los actos y demás”.

El presidente en cuestión era su antecesor en Valencia.

“Fue Eduardo Zaplana”.

Y Camps se afianzó en ese nombre y negó rotundamente que, como Álvaro Pérez dijera, se lo hubiera presentado Alejandro Agag.

“¿Agag? No, no, no”, aseguró.

No pudo evitar Camps el comentario de por qué en tanto tiempo y tras declarar ante el Tribunal Superior de Justicia valenciano nadie había hablado de las facturas falsas y de la financiación irregular.

Ciudadano Peñas

El antiguo concejal de Majadahonda, José Luis Peñas, abrió previamente la sesión de este miércoles de la pieza Gürtel con cierto desconcierto en cuanto a su papel en el juicio.

Comentó sus grabaciones a Francisco Correa, Pablo Crespo y Álvaro Pérez que entregó posteriormente a la policía y luego se incorporaron a los sumarios relacionados y que había oído hablar de facturas irregulares en Valencia pero no directamente.

El juez José María Vázquez Honrubia le preguntó por su función en la época de referencia.

– “Usted qué hacía en Majadahonda”.

– “Yo era concejal no adscrito expulsado del PP”, contestó con aplomo el testigo.

La defensa de Pablo Crespo, le preguntó los motivos que tuvo para grabar al responsable de Orange Market.

– “Fue a partir de una reunión que mantuvo con Martín Vasco donde vi que eran negocios evidentemente ilegales”.

– ¿Y lo hizo por altruismo?, inquirió la abogada.

Aquí intervino el juez.

– ”El testigo como buen ciudadano conoció un hecho ilegal y lo denunció”.

– “¡Protesto!”, dijo la letrada.

“¿Protesta de que los ciudadanos denuncien hechos ilegales?”, le preguntó el juez y zanjó el asunto.

“Yo recordar, no recuerdo nada”

Dora Ibars Sancho precedió a Camps.

Era la directora general de promoción institucional de la Generalitat en los años en cuestión.

Quiso dejar claro que “nunca en la vida” había tenido que resolver temas económicos.

Expuso exclusivamente sus planteamientos profesionales sobre cuñas de radio, faldones en prensa y audiencias, negando en todo caso que tuviera relación alguna con los presupuestos, con Cándido Herrero.

La fiscal aportó documentación de todo tipo que le iba mostrando en que se mostraban por ejemplo planificaciones de campaña con sus presupuestos. Dora Ibars se centró en que en todo caso se limitaba a dar a su jefa su opinión profesional.

Pero la constante fue: “Yo recordar, no recuerdo nada”.

Enlazaba así con los testigos del día anterior como ellos sumida en una galopante amnesia.

A la pregunta del abogado de Vicente Rambla de si la partida económica se llevaría al partido, la testigo contestó:

Imagino que sí. Y ahí intervino de nuevo Vázquez Honrubia: “Los testigos que imaginan no me gustan”, dijo. “No procede la imaginación”.

Más escueto fue el testigo Juan Cotino, quien fuera vicepresidente y «conceller» en el gobierno de Camps en la época que se juzga.

No tuvo responsabilidad, no tuvo relación económica alguna ni trató con los empresarios más allá de los actos públicos.

No adjudicaba nada ni sabia se pagaron facturas irregulares.

“Camps nunca me dio instrucción alguna sobre estas materias”.

Y supone que el secretario general sería quien marcaba la pauta en el partido.

– “¿Solo el secretario general decidía eso?”, le preguntaron.

– “No lo sé, no conozco la estructura del partido”, respondió.