El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy ha negado este jueves ante la Audiencia Nacional la existencia de una “operación política” dirigida a sustraer información sensible al extesorero del PP, Luis Bárcenas, durante su mandato. En su declaración como testigo, ha sostenido que lo que existió fue “una operación policial” que, según ha afirmado, “se adecuó totalmente a la legalidad”.
Rajoy ha enmarcado esa actuación en el contexto del caso Gürtel, señalando que su objetivo era “coger el dinero” de Bárcenas y “averiguar quiénes eran sus testaferros”.
Durante su comparecencia en el juicio por la denominada Operación Kitchen —el presunto dispositivo parapolicial impulsado desde el Ministerio del Interior para obtener información del extesorero sobre dirigentes del partido en plena investigación de la caja B del PP—, el expresidente también ha rechazado haber destruido un sobre que, supuestamente, le habría entregado Bárcenas con datos sobre esa contabilidad.
“Eso es absolutamente falso”, ha destacado ante la Audiencia Nacional
El exjefe del Ejecutivo ha defendido así que ni él ni el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ni el exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez —ambos acusados en la causa— participaron en operaciones policiales.
“Estoy absolutamente convencido de que esa operación policial se adecuó totalmente a la legalidad”, insistía el expresidente del Gobierno.
Preguntado por la posibilidad de que Bárcenas dispusiera de información comprometedora sobre él, Rajoy ha afirmado que su “tranquilidad es total y absoluta”.
“No creo que las tuviera. Las hubiera dado a conocer, como dio a conocer otros muchos documentos”, ha añadido.
El expresidente ha situado su relación con Bárcenas en un plano “puramente profesional” , asegurando que nunca fue una persona de su confianza.
Rajoy «desconocía» los apelativos de Villarejo
Una declaración ante la Audiencia Nacional en la que Rajoy ha asegurado desconocer que el comisario jubilado José Manuel Villarejo u otros miembros de la presunta trama se refirieran a él con sobrenombres como “El Asturiano” o “El Barbas”.
“Yo me llamo Mariano Rajoy, como todo el mundo sabe, y luego cada uno me llama como quiere”, ironizaba al respecto.
A preguntas de la acusación particular ejercida por Podemos, el expresidente se ha referido al mensaje “Luis, sé fuerte” que envió a Bárcenas, indicando que lo recuerda porque “a lo largo de los últimos 15 años se reproducía casi todos los días”.
No obstante, ha negado rotundamente haber remitido otro mensaje en el que supuestamente afirmaba: “Hacemos lo que podemos”.
Rajoy también ha negado haber adoptado medidas para minimizar el impacto de la investigación judicial sobre la caja B del PP, así como haber presionado o intimidado a Bárcenas de cara a su declaración. “Eso es absolutamente falso”, ha afirmado ante el tribunal.