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Cómo identificar la simbología «secreta» de los grupos neonazis: La importancia de lo oculto

ACAB es el acrónimo que utilizan estos grupos; responde a la frase "All cops are bastars" (Todos los policías son unos bastardos). El autor del artículo, Mariano Calleja, pertenece al despacho Winkels Abogados.
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En el momento actual, uno de los principales problemas que los operadores jurídicos encuentran en los delitos de odio, es el poder demostrar o acreditar que el motivo de la comisión de determinado delito es la raza, la orientación sexual o la pertenencia de determinado grupo social, por ejemplo.

Además, el discurso de odio que determinadas organizaciones lanzan, se intenta esconder bajo la explicación de la muy necesaria libertad de expresión, derecho que por fortuna todavía existe en nuestro país.

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Estas organizaciones y grupos, que no se limitan a lanzar un discurso de odio, sino que en muchas ocasiones protagonizan agresiones y persecuciones contra los miembros que pertenecen a los colectivos a los que persiguen -o alientan a terceros para que lo hagan -, saben desde hace mucho tiempo que son objeto de vigilancia por parte de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado, de los legisladores, y porque no, de la sociedad civil, que cada vez es más sensible a estos asuntos y menos tolerante con los intolerantes.

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Es por esto que sabiéndose fuertes en grupo, pero débiles en solitario, han ido perfeccionando sistemas de comunicación y reconocimiento mutuo en las redes sociales, internet y presencialmente, usando además eventos deportivos como el futbol para atraer nuevos miembros y extender su mensaje de odio.

Así, y al modo de las sociedades secretas de la edad moderna, la pertenencia a estos grupos conlleva la inclusión de determinados símbolos en las redes para identificarse, o el uso de tatuajes y mensajes en su piel.

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El desconocimiento por parte del resto de la sociedad de estos símbolos es lo que hace que en muchas ocasiones determinados delitos pasen por comunes, cuando deberían haber sido juzgados de manera más severa, y haberles sido aplicadas las agravantes previstas en nuestro código penal.

Por suerte, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado sí que conocen esta simbología, y sus investigaciones se inician en muchas ocasiones al detectar alguno; el objetivo de este artículo es poner sobre la mesa varios de ellos, para contribuir así a su reconocimiento y utilización posteriormente en un Tribunal.

Los grupos de orientación nazi, por ejemplo, son muy devotos de la numerología, a imagen y semejanza del que consideran un líder -incluso en ocasiones un mártir-, y que aun a pesar de su muerte hace ya más de setenta años, sigue siendo su gran inspiración ideológica.

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UNIDAD DE TIEMPO: EL NACIMIENTO DE HITLER

Me refiero, como habrán imaginado, a Adolfo Hitler, al que incluso utilizan como unidad de medida para el tiempo de lo que denominan “Era Hitleriana” o EH, que se inicia en el año de su nacimiento, acaecida en 1889.

De este modo, determinados grupos inician su calendario este año, siguiendo el ejemplo el calendario mundial que toma como fecha de inicio el nacimiento de Cristo.

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Los números que más se usan por los grupos de ideología neonazi contienen continuas referencias a Hitler, así, el 4/20, 422 o 4:20 corresponden al día y mes de nacimiento, el 18, en relación al puesto que en el alfabeto tienen las letras A y H -su nombre y apellido-, y el 88 a la HH de HEIL Hitler.

También se usan acrónimos como HMF para referirse al saludo nazi “Heil Mein Führer”, o la H triplicada (HHH) en referencia a los nombres de lis tres nazis más importantes que han existido, según estos grupos, Himmler, Hess y el propio Hitler.

No es infrecuente ver comentarios en las noticias de los periódicos, en los que los usuarios utilizan estos acrónimos para darse de alta, con la seguridad de que no serán identificados por nadie que no sea, como ellos lo llaman, un iniciado, aunque la mayoría de sus mensajes sí que puedan serlo.

De hecho, hay ocasiones en las que cuando han sido detectados por el uso de estos acrónimos, intentan defenderse, o mejor dicho, librarse, justificando que el significado es diferente al que se le achaca.

Un caso reciente fue el del joven que había sido sancionado por llevar una camiseta con el acrónimo A.C.A.B., que es el que desde hace muchos años se ha utilizado por parte de determinados hinchas de fútbol europeos y que significa All Cops Are Bastards, o en castellano, «Todos los policias son unos bastardos», y que el mismo alego que significaba All Cats Are Beautiful. («Todos los gatos son bonitos»).

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Este acrónimo es además utilizado por otro tipo de grupos como puedan ser los grupos de motoristas que se dedican a actividades al margen de la ley, y que se popularizo mucho después de aparecer en una conocida serie de televisión, por lo que esa justificación es bastante absurda.

Para terminar, y sobre el uso de los tatuajes, es común ver como los números o los acrónimos que hemos explicado, aparecen ocultos entre tatuajes muy elaborados y complicados, sin que en principio ocupen un lugar destacado, pero que si se observan con detenimiento pueden ser detectados.

Estos símbolos, no se ocultan, sino que se colocan en posiciones determinadas, para que sólo el ojo entrenado pueda identificarlo, y pasen desapercibidos para el resto de los observadores.

Además, es común que se integren en otra serie de tatuajes que en el caso de los neonazis, suele referirse a la mitología y cultura nórdica -de la que les gusta pensar que descienden-, hayan nacido en Berlín o en Cuenca, tales como las runas, efigies de guerreros vikingos o sus armas de guerra, y sobre todo la de los dioses nórdicos y sus símbolos, como el cuervo negro que identificaba a Odín.

Hay que estar atentos a estas y otras señales de las que hablaremos en el futuro, que pueden marcar la diferencia para la persecución de estos grupos y sus cada vez más violentos ataques, para facilitar que la defensa de las víctimas pueda ser lo más eficaz posible.

por Mariano Calleja.

Licenciado en Derecho por la Universidad Autónoma de Madrid en 1998 y especializado en práctica procesal contenciosa-administrativa en el año 2000, Mariano Calleja es en la actualidad socio de Winkels Abogados y coordinador del Servicio Municipal de Orientación Jurídica para Extranjeros del Colegio de Abogados de Madrid y para supuestos de racismo, xenofobia, transfobia y homofobia. Asimismo, es letrado coordinador de los servicios jurídicos de ANZADEIA, asociación dedicada a la atención de víctimas de trata con fines de explotación sexual.