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Cuatro de cada diez conductores fallecidos en el 2017 consumieron alcohol, drogas y psicofármacos

Los datos del Institucion Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses preocupan a Pere Navarro, nuevo director de la DGT, quien ya prepara un Plan de Choque contra estos comportamientosDe izqda. a dcha. Dolores Moreno, directora Instituto de Toxicología, Esmeralda Rasilla, directora general Relaciones Admon. de Justicia, Pere Navarro, director general de la DGT y Bartolomé Vargas, fiscal de Sala Coordinador de Seguridad Vial
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“Debemos ser capacaces en la DGT de sacar de la carreretera a todo aquel que bebe y se drogue”, comentaba Pere Navarro, nuevo director General de Tráfico, cargo que ya ocupó durante 2014 y 2012, donde hizo frente común contra los conductores peligrosos con el propio Bartolomé Vargas, fiscal de Sala coordinador de Seguridad Vial que ayer le acompañaba junto la directora general de Relaciones con la Administración de Justicia, Esmeralda Rasillo en la presentación de la Memoria del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses.

Los datos se mantienen peligrosamente estables y un 42,1% de los 651 conductores fallecidos en accidentes de tráfico y sometidos a autopsia  habían consumido alguna sustancia o alcohol.  Un punto menos que otros años, pero unas cifras que mostraron la preocupación de Navarro, en especial ante la Operación Verano ya en marcha desde la propia DGT y que será sin duda un buen test para saber cuál es la tendencia que sigue la siniestralidad viaria.

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Navarro se mostró prudente en sus declaraciones a los medios aunque habló de más prevención y formación e intensificar los controles, sin desvelar aún que plan de choque está diseñando para frenar esta sinestralidad que, en los dos últimos años, ha repuntado en número de muertes y accidentes. Habló de 5 millones de controles por alcohol y otros 90.000 realizados de cara a detectar el consumo de cualquier droga como cannabis o cocaína. “ Debemos de advertir a la sociedad que nadie tendrá impunidad al volante”, resaltó.

El nuevo director de la DGT valoró que ahora se tenga tanta documentación y se pueda analizar estadísticamente el comportamiento de los conductores y su entorno, cuestión que hace años era prácticamente imposible. “Cerca del 46% de víctimas de accidentes de tráfico son el llamado colectivo vulnerable, ciclistas, motororistas y peatones. Es posible que crezca más esta cifra y debemos prepararnos para frenar esta escalada”, apuntó.

Fue Dolores Moreno, directora de dicho Instituto, quien ofreció otros datos de este estudio que en palabras del fiscal Bartolomé Vargas refleja que “estamos ante un problema de salud pública grave que requiere una política de Estado clara donde las instituciones sanitarias y la DGT colaboren estrechamente y puedan apoyar el mensaje de que los conductores bebidos o drogados no tienen sitio en nuestras carreteras”. Para este jurista el estrés es un elemento importante en el ánimo del conductor y cree que sería fundamental conocer mejor cuáles son las causas reales de muchos accidentes de tráfico.

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Moreno apuntó que del 78,5% de los conductores fallecidos con alcoholemia positiva y el 85,2% de los peatones atropellados con resultados positivos presentaban una tasa de alcohol que superaba el límite permitido de 1,2g/l.

“Hablamos en la mayor parte de los casos de un varón entre 25 y 55 años, conductor de coche que había ingerido alcohol y drogas, sobre todo cannabis y cocaína. En el caso de los peatones hablamos de hombres con más de 50 años que habían ingerido sobre todo alcohol”, señaló.

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Tambien destacó que la sustancia más frecuente es el alcohol, un 66,42% de los positivos (en solitario o asociado a otras), seguida por las drogas 37,59% y los psicofármacos 26,64%. Entre las drogas de abuso, los derivados del cannabis están presentes en un 53,7% de los casos, seguidos por la cocaína en un 41,5% (el doble que en el anterior ejercicio) y las anfetaminas y opiáceos, que con un 2,4% bajan bastante. Los psicofármacos más presentes son las benzodiacepinas en un 70%, seguidos por los antidepresivos.

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Peligrosidad con alcohol en la sangre

Sobre esta ingesta de alcohol, tanto el director general de Tráfico como el propio fiscal de Sala de Seguridad Vial manifestaron su preocupación. “Con esa cantidad de alcohol en la sangre hay muchas papeletas para tener un accidente, poner en juego tu vida y la de los demás e incluso ser requerido por cualquier agente de tráfico, con la consabida sanción correspondiente, juicio rápido y ya tener antecedentes penales”, apuntaron.  Navarro recordó que “el alcohol y la conducción es un problema en toda Europea y hay que seguir trabajando en la concienciación e información y también en medidas de control y sancionadoras”.

En el citado informe, por edades, hay un incremento interanual de las muertes entre los 25 y los 34 años mientras que se reducen entre los 45 y los 54 años. Con todo, la mayor parte de los positivos se concentra entre los 25 y los 55 años pero se aprecia que los fallecimientos de conductores con resultado positivo ocurren con una edad ligeramente inferior en los hombres que en las mujeres. En cuanto a mujeres, el porcentaje es bastante inferior “es posible que sean más prudentes que los hombres, porque también se cuidan más y pasean mucho”, recordó Navarro.

En cuanto a la ingesta de sustancias nocivas para la salud, el citado estudio revela que entre los conductores muertos, 21 mezclaron alcohol y cocaína, 19 tomaron alcohol y cannabis, otros 9 alcohol, cannabis y coca y 2 combinaron alcohol, cannabis y anfetaminas. Además 11 bebieron e ingirieron benzodiazepinas, otros 5 sumaron a lo anterior antidepresivos, 4 mezclaron alcohol y antidepresivos y 2 alcohol y anestésicos.

Según datos de la Dirección General de Tráfico, el número de conductores fallecidos en la carretera ha disminuido progresivamente desde el año 2008 (1.929 fallecidos) hasta 2017 (1.171 fallecidos) con un ligero aumento en los dos últimos años. Asimismo, el número de fallecidos en accidentes de circulación analizados por los expertos del INCTF se ha reducido considerablemente, pasando de los 975 casos registrados en 2008 a los 651 de 2017.

Para Navarro es evidente que hay cierta relajación en los conductores y el uso del móvil conduciendo no es más que un estorbo para el propio conductor que puede poner en peligro su vida y la de los que le rodean. A partir de septiembre todos esperamos el plan de choque de la DGT para frenar estos datos de siniestralidad.

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