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Luces y sombras de la prevención de la violencia de género

Sobre estas líneas, el autor de esta columna, José Luis Sariego Morillo, abogado especialista en derecho de familia.
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Hace unos días estuve en el Ateneo de Cáceres. Un lugar abierto a la libertad de cátedra y de ideas, y abierto a toda persona que quiera decir lo que piensa sobre determinado tema, desde la experiencia, el estudio y el diálogo.

Un lugar donde debatir ideas, en el que la libertad de expresión prima sobre cualquier otro interés.

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Durante mi intervención, al exponer una visión crítica sobre la lucha contra la violencia de género en España, me vi obligado a interrumpir mi charla y tener que soportar a personas (estudiantes y profesoras de igualdad de género y de grupos neofeministas) que interrumpían mi charla, con insultos y desvaríos propios de otros tiempos.

Uno ya tiene sus años y, por respeto al resto de personas que sí tenían interés por conocer mi exposición, decidí quedarme y seguir con ella, lo que provocó que una veintena de aquellas personas tan mal educadas, se marcharan del lugar.

Así, pude exponer mis ideas sobre cómo he vivido en los últimos 25 años, las luces y sombras en la prevención de la violencia de género en España, no sin cierto grado de temor, incomodidad y nerviosismo.

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De esta manera, comencé a explicar que, según los estudios del Centro Reina Sofía de Valencia, o los datos de la ONU e, incluso, de la Unión Europea, España es uno de los países donde menos violencia de genero existe, en el mundo de cultura occidental.

Veamos un cuadro del Centro Reina Sofía:

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Y expuse este cuadro (de la UE) de datos en Europa:

Viendo este cuadro podemos comprobar que los países latinos y mediterráneos son de los más seguros dentro de la Unión, para una mujer que vive en pareja.

Con este cuadro intento explicar que en España no es tan grave el problema como nos intentan mostrar desde las instituciones, partidos y medios.

Así explicaba que, en España, tanto las mujeres como los hombres tienen una bajísima probabilidad de ser asesinados/as en su relación de pareja.

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Veamos el porcentaje en España:

Una mujer tiene un 0,0001415% de posibilidades de ser asesinada por su pareja.

Un hombre tiene un 0,0001269% de posibilidades de ser asesinado por su pareja.

Dejo claro que todo asesinato es inaceptable y lo rechazo, sea quien sea la víctima.

Tras ello, pasamos a explicar que el Observatorio contra la violencia doméstica y de género decidió en 2007 ocultar los datos de hombres asesinados en el ámbito de la pareja, y expuse los datos de los últimos años, sacados de sus informes anuales:

Con este cuadro de elaboración propia, explicaba que desde 2007 no sabemos nada, oficialmente, desde el Observatorio contra la violencia doméstica y de género, cuántos hombres son asesinados por violencia de género femenina.

Ahí estaban lo datos, para que la gente se preguntara  por qué se está haciendo esto desde las instituciones, en este caso desde el Consejo General del Poder Judicial.

Así comparaba la forma de ofrecer datos de violencia familiar y de género en España, comparándola a cómo lo hacen en Australia con datos de enero a junio de 2018, en los que se distinguen hombres, mujeres y niños, en dos cuadros según sea el sexo del agresor o agresora.

Veamos el cuadro australiano:

También llamaba la atención por qué una ley como la LO 1/2004, que pretendía hacer disminuir el número de víctimas, habría logrado el efecto contrario.

Esto es, que la media de asesinatos de mujeres fuera mayor que la media de la época anterior.

Antes de la ley 1/2004 la media de asesinatos de mujeres es de 46 víctimas al año;  y desde la ley, son 65 víctimas al año.

Muchas veces me critican esta idea, alegando que es que la población española ha subido, y que es posible que ésa sea la causa. Así que hice un pequeño análisis y resulta que, mientras que la población ha aumentado un 13,97%, los asesinatos de mujeres se han incrementado en un 29,23%.

Veámoslo en un cuadro explicativo:

Explicaba que en España estamos proponiendo soluciones cuando es demasiado tarde. Por ejemplo, se dice “mujer, denuncia” una y otra vez, y se nos machaca por los medios sobre el 016 y con un empeño en que hay que denunciar.

Por otro lado, llama la atención que hay una cierta (aunque no suficientemente estudiada) correlación entre el incremento de población inmigrante y el incremento de mujeres asesinadas.

Y comparé el incremento del número de inmigrantes (fuente INE y UE) con el número de mujeres asesinadas según el Observatorio contra la violencia doméstica y de género.

Y me salió esta relación:

Esto es, que mientras la población inmigrante se incrementa un 51,14% en dichos periodos, el numero de asesinatos lo hace un 29,23%.

Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Sabiendo que, según el CGPJ, y de media, la mitad de asesinatos de mujeres son cometidos por inmigrantes, desde 2004.

Pasé a exponer otros datos, tales como los datos oficiales de denuncias y su término, del año pasado, para explicar cómo fracasa el sistema del “mujer, denuncia”:

Vemos cómo se presentaron 166.260 denuncias de malos tratos, pero solo 33.146 fueron condenas.

Resultaron condenados, aproximadamente, unos 9.000 hombres, ya que la media de denuncias por cada hombre, son de  4,2.

Esto es, que dividimos el número de denuncias, por el número de hombres denunciados, nos salen  4,2 denuncias por cada hombre.

Y para poder explicar por qué hay 166.260 denuncias, para que solo 9.000 hombres resulten condenados, es porque tuve que buscar la explicación de: ¿A quién beneficia este altísimo número de denuncias?

Y buscando explicaciones, me encuentro con algunas variables para reflexionar:

La mayoría de denuncias son iniciativa de centros de la mujer y/o servicios sociales de los ayuntamientos y desde asociaciones de mujeres.

Así que, buscando encuentro por qué hay tantas denuncias.

Resulta que los ayuntamientos cobran dinero público por cada denuncia que se presenta. Las asociaciones de mujeres, también.

Y expuse esta foto del BOE 215 de 5 de septiembre de 2005 que desarrolla como se reparte el dinero de la LO 1/2004:

Para que se viera mejor, amplié la foto en la parte que nos ocupa:

Como pueden ver, el 65,5% del dinero se reparte en función del número de denuncias. O sea que, los ayuntamientos se lanzan a competir entre ellos para lograr el mayor número de fondos. A más denuncias, más dinero.

Los servicios sociales se vuelcan en “acreditar y declarar a mujeres maltratadas” mediante informes de que una mujer es maltratada, porque con cada uno de estos informes, más dinero recibe el ayuntamiento.

Cuantos mas centros de atención (asociaciones), más dinero también.

Así se explica que sólo en Andalucía, existan más de 2.000 asociaciones de mujeres.

Pero me dirán que eso es de 2005. Pero incluso a fecha de hoy, esto se sigue haciendo de la misma manera. Si comprobamos el RDL 9/18 que tanto ha dado que hablar, nos lo volvemos a encontrar en la Disposición final tercera:

Como vemos, se crean nuevos criterios para dar dinero a los ayuntamientos, por ejemplo, en función del número de habitantes.

Como podemos comprobar, no existe un decreto destinado a la prevención de la violencia de género, sino solo decretos orientados a dotar de dinero a los ayuntamientos y asociaciones “acreditadas”.

El hecho de fomentar las denuncias, pero no trabajar en prevención, está dando lugar a efectos perversos de la lucha contra la violencia de género:

Por ejemplo:

1º.- Pérdida de credibilidad de las víctimas reales (FCSE y juzgados) debido a que con denunciar no basta.

2º.- Mal uso de las instrucciones de la SES del Ministerio del Interior, dado que no se hace toda la recogida de datos necesarios para tramitar bien una denuncia.

3º.- No se investigan los mesosistemas.

4º.- No se hacen informes toxicológicos a ambas partes en el momento de la denuncia.

5º.- Se toman medidas cautelares sin información psicológica y/o psiquiátrica forense de ambas partes

6º.- Incremento de la imagen criminalizada del hombre denunciado por exceso de noticias y campañas poco efectivas.

7º.- Efecto Werther o imitación. Cuando hay un asesinato, en los días siguientes se producen otros por oleadas.

8º.- Falta absoluta de medios en Juzgados. Se crean Juzgados mal organizados y sin medios.

9º.- Falta de formación sobre qué es conflicto, violencia doméstica y violencia de género, a abogados, jueces, policía, etc..

Especialmente el efecto más grave, en mi opinión, es la aplicación sexista de la ley que produce una discriminación contra los hombres. Se ha justificado que el Código Penal establezca cierto grado de asimetría en las penas. Por ejemplo:

Este cuadro del Observatorio Galileo, se explica por sí mismo.

Continúo explicando los datos de mujeres asesinadas en España en los últimos años (2006 al 2017), distinguiendo qué mujeres murieron después de presentar una denuncia, aquellas que fueron asesinadas sin denuncia previa, y las asesinadas tras retirar la denuncia:

Es llamativo que el número de mujeres asesinadas sin denuncia previa son mayoría.

Mi pregunta es: ¿previenen las denuncias el asesinato de mujeres?

¿Funciona el sistema de denuncia previa para prevenir el asesinato de mujeres?

No lo sabemos, por cuanto no sabemos cuántos asesinatos se han evitado. Aunque hay un dato que es significativo y es que el crecimiento de asesinatos ha desaparecido y el número de víctimas van bajando.

Pero es inexplicable que aumenten tanto el número de denuncias.

Bueno, inexplicable no, ya hemos visto que a mayor número de denuncias, más dinero se destina a estos fines, tanto a ayuntamientos, como a Comunidades Autónomas y asociaciones de mujeres.

Por ejemplo, me preguntaba sobre: ¿De dónde salió tanto dinero para afrontar el altísimo coste de la última manifestación del 8 de marzo?

Llegado a este punto sacamos a la luz datos de los que no se suele hablar, y es el caso de los niños asesinados por sus padres o por sus madres en España, dentro de un conflicto familiar, y nos salen estos resultados entre 2013 y 2017:

Este cuadro es escalofriante, ya que todos tenemos en nuestra memoria los terribles asesinatos de niños a manos de sus padres, pero no así, los casos de los niños asesinados por sus madres. Y me preguntaba yo por qué esto es así, tanto que, incluso los medios ocultan los asesinatos de niños cometidos por mujeres.

Esta pregunta la dejé en el aire, para que la gente piense sobre ello.

Continué exponiendo los resultados de un estudio sobre 100 casos (100 de mujeres y 100 de hombres) que hice en 2011, donde se preguntaba a la persona por el tipo de violencia que sentía haber sufrido durante su relación de pareja y durante el proceso judicial, e hice una comparativa de cómo se sentían los hombres y las mujeres, siendo estos los resultados:

Este cuadro levanta ampollas, ya que no se suele hablar sobre los tipos de violencia que sufren los hombres.

Pero es que los hombres, también sufren violencia en la pareja o en los procesos judiciales.

Ya la Unión Europea lleva años estudiando estas dos perspectivas, y se intenta afrontar este problema de modo unitario.

Para ir terminando mi exposición, recordaba que ya en el año 1999 participé en un estudio oficial en que nos preguntábamos qué problemas madurativos  sufrían los agresores de mujeres y éste era el resultado:

Descubrimos ya en 1999, que el machismo no es la única causa de las agresiones ni de los asesinatos de mujeres a manos de hombres que son o han sido sus parejas.

Sabemos que el Ministerio del Interior está realizando algún estudio nuevo sobre todo esto, ya que es el camino para poder descubrir el porqué de estos asesinatos, porque el achacar al “machismo” la única causa, como se viene haciendo desde 2004 y en la propia LO 1/2004, se ha demostrado que es una gran mentira, que no se sostiene científicamente.

Así que expusimos otro cuadro comparativo sobre personas delincuentes y sus problemas de salud mental y encontramos estos escalofriantes datos:

Así que dejo esta pregunta en el aire:

¿Es el machismo la causa de la violencia de género detectada en España?

Para terminar mi exposición, presenté en primicia algunas pequeñas soluciones que se proponen desde el grupo de trabajo de la Asociación GenMad de Madrid de cara al futuro (informe GenMad 2018, en elaboración), y que en resumen eran éstas:

  • Modificación de las vpr
  • Desarrollo de programa análogo a veripol.
  • Diligencia policial de credibilidad o falta de credibilidad
  • Detener en casos con indicios suficientes
  • Formación abogados en defensa criminal
  • Modificación del proceso de conformidad
  • Formación en conflictos, violencia de género y violencia doméstica
  • Equipos iml obligatorios en 544 ter, a todas las partes

Y terminé exponiendo una idea que ya estableció la sentencia del Tribunal de Nürenberg y que ha dado lugar a todo el posterior desarrollo de los Derechos Humanos:

Espero que este artículo nos haga reflexionar a todos los que, de alguna forma, combatimos la violencia en general y la violencia que sufren las mujeres en el seno de la familia, en particular.

 

por José Luis Sariego Morillo.

Abogado de familia desde hace casi 30 años. En 1991 fundó junto con otros muchos idealistas la primera plataforma de la promoción de la mediación en España, (AMPE) en Madrid, para promover la cultura del diálogo. Entre 2001 y 2004 fue asesor del CGPJ en prevención de actos de violencia sobre la mujer, niños y otras violencias intrafamiliares. Actualmente es miembro de las Plataformas Europeas de Derechos de la Infancia Colibrí (Italia) y Two Homes (Alemania). Asesor en los 90 de organizaciones de familias con parejas del mismo sexo. Colaborador de diversas universidades, instituciones públicas y privadas, entre ellas los Ministerios de Justicia, Asuntos Sociales, Interior, etc., Junta de Andalucía, Generalitat de Catalunya, CA Galicia, Comisión Europea, Parlamento Europeo, etc. Es autor de varios libros: varios libros: Guía de la separación matrimonial (Tecnos 1998), Familia y Violencia (Dykinson 1999), Guía de la adopción internacional (Tecnos 2004) Guia de la mediación en divorcio (psimatica 2017) y Coautor del Manual del síndrome de alienación parental (Planeta-Paidós 2017).