Justo cuando el tiempo de juego ya se le ha acabado y funciona con tiempo prestado, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha recuperado una de las ideas más exitosas que se han implementado para explicar lo que es la Justicia entre los estudiantes de ESO: el programa Educando en Justicia.
Y la han proyectado en la web del CGPJ.
«Educar en Justicia» -le han cambiado levemente el título; han puesto el infinitivo en vez del gerundio original- es un programa promovido por la Oficina de Comunicación del Consejo General del Poder Judicial y dirigido a alumnos de Secundaria, prioritariamente de centros públicos.
El objetivo es que los estudiantes adquieran un conocimiento suficiente sobre el funcionamiento del sistema de Justicia en España, con especial incidencia en aspectos como la violencia de género o la responsabilidad penal del menor.
Es la primera vez que el actual Consejo le da acogida en su seno. Hasta ahora ha sido un gran olvidado.
Y ha pervivido gracias a la entrega y al interés de los jefes de Prensa de los Tribunales Superiores de Justicia y de muchos magistrados y jueces de todo el país que lo consideran un magnífico instrumento para explicar a los más jóvenes en qué consiste su trabajo.
Nunca es tarde si la dicha es buena, podría afirmarse en este caso.
Lo lamentable es el tiempo perdido porque su implementación tiene unos costos mínimos.

UN PROGRAMA PREMIADO
En noviembre de 2014, apenas unos meses después de haber aterrizado este CGPJ que acaba de acabar su mandato, en Confilegal dábamos una noticia que titulamos «La revista Magisterio premia a Educando en Justicia».
El texto decía: «La prestigiosa revista magisterio ha galardonado con su premio 2014 al programa “Educando en Justicia”, una innovadora y creativa apuesta del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) puesta en marcha en 2004 bajo el impulso del entonces portavoz y vocal del órgano de Gobierno de los jueces, Enrique López.
«‘Educando en Justicia’ consiste en un juego de rol, en una representación teatral de un juicio de verdad en la que los alumnos de la ESO y del Bachiller asumen todos los papeles –fiscal, abogado defensor, secretario judicial, acusados, testigos y peritos- salvo el del juez, que es representado por un magistrado de verdad»
«‘Como impulsor de aquella iniciativa, estoy encantado de que una revista tan prestigiosa como Magisterio se haya fijado en el ‘Educando en Justicia’”, explica López, hoy magistrado de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional. “Es una buena, magnífica noticia. Significa que el programa ha cumplido con su cometido orioginal, acercar la justicia a los más jóvenes”.



«El lanzamiento de ‘Educando en Justicia’ se produjo en la primavera de 2004 en Alcalá de Henares. Ana Ferrer, magistrada de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, asumió el papel de aquella primera representación en un IES de Alcalá de Henares. Pascual Fabiá, magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, hizo lo propio en Alcorcón. A Ferrer y a Fabiá les han seguido cientos de jueces y magistrados de toda España que se llevaron la toga a las aulas para enseñar a los jóvenes cómo funciona la Justicia, partiendo de guiones elaborados a partir de casos reales, como en las películas».
«Educando en Justicia contó con el apoyo de todo el Consejo de entonces y, de forma muy especial, con el de los miembros de la Comisión de Comunicación, compuesta por López y los magistrados Montserrat Comas, José Luis Requero, Adolfo Prego y Juan Carlos Campo«.
Fue puesto en marcha bajo la Presidencia del desaparecido magistrado Francisco Hernando Santiago, que después fue magistrado del Tribunal Constitucional.
El encargado de recoger el premio fue Agustín Zurita, jefe de Prensa del CGPJ.
En el actual Consejo no se le dio la menor importancia. «No tocaba», que diría el exhonorable Jordi Pujol. Era una idea de otros tiempos, pasada.
Una idea que fue exportada a países como Colombia, Argentina o Bolivia.
Un programa que la Asociación de Mujeres Juezas de España (AMJE), bajo el impulso de su presidenta, la magistrada Gloria Poyatos, hizo suyo para luchar contra la violencia de género, educando, informando y sensibilizando a los más jóvenes, rebautizándolo como «Educando en Justicia Igualitaria».
Del cual, por cierto, están muy orgullosos y contentos.
El pasado mes de noviembre la Delegación del Gobierno en Canarias reconoció públicamente la gran eficacia de este programa impulsado por AMJE distinguiéndolo con su Premio Meninas 2018. Un galardón que reconoce la labor de quienes, desde su empeño individual, institucional o asociativo, acreditan y refuerzan la convicción de que la eliminación de la violencia de género es tarea y compromiso de la sociedad en su conjunto y de cada persona en su particular.