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Un guardia civil, sobre las protestas el 20-S: ‘Compañeros veteranos decían que era como el principio del conflicto vasco’

Dice que el secretario judicial llegó "bastante atemorizado" y pidió a los agentes que se quitasen los chalecos para que no les identificaran y que le prestasen algo para taparse la caraEste testigo también ha declarado sin que las cámaras hayan captado su imagen; preguntado por el fiscal sobre si vio a alguno de los manifestantes organizando a los demás y ordenándoles que se tiraran al suelo al paso del coche, ha dicho que no "bastante tenía con llevar el coche y no atropellar a nadie".
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Un guardia civil que participó en el registro de una nave en la que hallaron casi 10 millones de papeletas para el referéndum ilegal ha señalado hoy en el juicio del proceso independentista que las concentraciones que se produjeron en protesta por esta actuación recordaban a algunos compañeros veteranos al «principio del conflicto vasco».

«Yo no he vivido el conflicto vasco, gracias a Dios, pero compañeros míos veteranos decían que era como el principio del conflicto vasco, similar», ha relatado este agente que era el encargado de hacer el reportaje fotográfico de lo que se iba incautando y ha declarado como testigo.

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El presidente del tribunal, Manuel Marchena, le ha interrumpido y ha pedido al fiscal que hiciese una nueva pregunta.

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‘EL SECRETARIO JUDICIAL SE TAPÓ LA CARA CON UN PAÑUELO PORQUE TENÍA MIEDO, Y ERA PARA TENERLO’

El agente ha contado lo que vivió durante el registro de esa nave, en Bigues i Riells (Barcelona), donde la Guardia Civil llegó a primera hora de la mañana y apenas un rato después comenzaron a concentrarse decenas de personas, y a medida que pasaban las horas se convirtieron en centenares.

Ha dicho durante el registro escuchó gritos y «algún golpe en el tejado», como si hubiesen tirado piedras.

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También ha destacado que el secretario judicial llegó más tarde, «bastante atemorizado», y pidió a los efectivos de la Benemérita que se quitasen los chalecos para que no les identificaran al salir y que le prestasen algo para poder taparse la cara.

«Un compañero le dio un pañuelo y se tapó completamente la cara porque tenía miedo. Y era para tenerlo», ha detallado.

LOS CONCENTRADOS LANZARON ESCUPITAJOS AL COCHE DE LA COMITIVA JUDICIAL Y RECUERDA ‘LA CARA DE ODIO’ DE UNO, ‘COMO SI LE ESTUVIERAN QUITANDO ALGO DE SU FAMILIA’

Ha narrado que compañeros del Grupo de Acción Rápida (GAR) del Instituto Armado, que estuvo ese día de apoyo para dar seguridad, consiguieron hacer un pasillo entre los concentrados para que saliera el primer coche de la comitiva judicial, que conducía el testigo, y en el que iba otro agente y el secretario judicial.

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Cuando salían, a muy baja velocidad, porque los manifestantes se colocaban en el suelo para intentar impedir que el vehículo avanzara, escucharon «insultos y amenazas» y vieron cómo lanzaban «escupitajos» al coche, ha contado.

«Recuerdo sobre todo la cara de odio de un señor mayor, como si le estuviésemos quitando algo de su familia», ha añadido.

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Preguntado por el fiscal Jaime Moreno sobre si vio a alguno de los manifestantes organizando a los demás y ordenándoles que se tiraran al suelo al paso del coche, ha dicho que no.

«Bastante tenía con llevar el coche y no atropellar a nadie», ha señalado.

Ha informado que el coche «recibió golpes» y fue «zarandeado» y que escuchó gritos como «fuera las fuerzas de ocupación» y «os mataremos».

Jordi Pina, abogado del exlíder de la ANC, Jordi Sànchez, y de los exconsejeros Jordi Turull y Josep Rull, le ha preguntado por qué el superior al mando no incluyó esta última amenaza en su acta de lo sucedido.

El testigo ha contestado que no lo sabe, pero ha confirmado que él le había informado de ello.

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