La Audiencia Provincial de Almería ha condenado a 10 años y seis meses de cárcel a un interno del centro penitenciario provincial de El Acebuche que en 2016 prendió fuego al colchón y a la almohada y originó un incendio en el que uno de los internos sufrió quemaduras de diversa consideración.
La sentencia del tribunal de la Sección Segunda, impone a J.C.S., con dos condenas previas en ejecución por delitos iguales, 10 años por el incendio y seis meses por el delito de lesiones.
Al margen de las penas privativas de libertad, el acusado, incendiario reincidente, deberá indemnizar con 6.080 euros al centro penitenciario y con 1.800 euros al interno que resultó herido.
El tribunal le aplica la atenuante de alteración de la percepción ya que, según señala, así la tiene desde «la infancia, lo que le impide tener capacidad de discernimiento completa».
También le aplica la agravante de reincidencia.
Los hechos se remontan a agosto de 2016. Una madrugada J.C.S., que compartía celda con otros dos internos, aprovechó que estos dormían para coger un encendedor y prender fuego al colchón y a la almohada de su cama.
Se generó un incendio que obligó a evacuar a los 11 internos que ocupaban el ala dos para evitar su intoxicación por inhalación de humos y que sufriesen quemaduras.
Fue extinguido por funcionarios del centro penitenciario haciendo uso de extintores y equipos autónomos.
Como consecuencia del fuego, uno de sus compañeros de celda sufrió quemaduras de primer y segundo grado en cara, cuello, manos, antebrazos y piernas, lesiones que precisaron para su sanidad de tratamiento médico y curas locales.
Tardó en curar 30 días, diez de ellos ingresado en el hospital.
Un funcionario de prisiones también sufrió lesiones por inhalación de humos. En las instalaciones penitenciarias se produjeron desperfectos peritados en 6.080 euros.
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