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Josep Bou: ‘La Generalitat debe a Barcelona unos 1.800 millones de euros porque ha priorizado la independencia’

Informa que el ‘procés’ le ha costado a Cataluña perder 1.831 camas de hospitales, y a Barcelona 723, que se compromete a recuperarJosep Bou, candidato a la alcaldía de Barcelona por el PP, lamenta que el edificio público de Can Vies lleve más de 20 años ocupado, "primero por la debilidad de Trias como alcalde y luego por la voluntad y el apoyo a los okupas por parte de Colau", y dice que si es alcalde lo derribará.
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“El PP es la única garantía de que Barcelona no será capital de la república como quieren los independentistas catalanes”, afirma Josep Bou, el candidato del PP al Ayuntamiento de la Ciudad Condal.

“Nuestra candidatura es la única de centro-derecha en Barcelona, libre de bandazos y populismos. Nosotros garantizamos que acabaremos con la complicidad del Ayuntamiento con el gobierno de la Generalitat separatista”, añade.

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Josep Bou, que ha sido uno de los grandes azotes del separatismo, desde la plataforma ‘Empresaris de Cataluña’ -que ha presidido durante 4 años-, se presentó como candidato del PP porque “Barcelona está en una situación muy complicada y podría darse el caso de que el Ayuntamiento cayera en manos del separatismo”.

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Alerta de los riesgos que tiene que el Consistorio fuera controlado por grupos independentistas: “La Generalitat la tendríamos en un estado de rebeldía o de rebelión y el Ayuntamiento sería tres cuartas partes de lo mismo, y esto perjudicaría muchísimo a Cataluña, al resto de España e incluso a Europa”.

Josep Bou Vila (Vic, 1955) es empresario, nacido en Vic y criado en la capital catalana. Tiene 12 apellidos catalanes.

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Es hijo de Jaime Bou, el fundador de las panaderías Bou, una empresa familiar que da empleo a un centenar trabajadores desde mediados del siglo pasado, y que Josep Bou preside en la actualidad. También es dueño de la promotora Bahía Franc.

Cuenta que el presidente del PP, Pablo Casado, se puso en contacto con él y empezaron a negociar durante varias semanas.

Bou se presenta como alcaldable del PP como independiente. No está afiliado a ningún partido.

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Josep Bou reconoce que se ha “complicado la vida” dando este paso a la política, pero cree que es “necesario”.

Durante cuatro años y hasta el pasado 12 de diciembre fue presidente de ‘Empresaris de Catalunya’, una plataforma que agrupa y da voz a todos aquellos empresarios que apuestan por la unidad de España, y que denuncia “la política irresponsable e injusta del gobierno catalán”, alerta de los estragos ocasionados por el ‘procés’ y de las consecuencias económicas que acarrearía la secesión.

El pasado 11 de diciembre, la entidad celebró su cuarto aniversario, y con motivo de esta conmemoración Confilegal entrevistó a Bou, para que analizara la situación en Cataluña.

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Advirtió que «mientras la Educación y la policía autonómica no estén controladas, Cataluña irá a la deriva».

También relató las consecuencias que le ha acarreado defender la unidad de España.

Contó que en Jaime Bou ha sufrido una caída de ventas de un 32% por el boicot a sus productos, y que en la fábrica ha tenido tres asaltos importantes. En el primero le reventaron una puerta con un camión y le tiraron los ordenadores al suelo, “para intimidar porque en el cajón tenía 4 o 5 mil euros en efectivo -ahora ya no-, y no se llevaron nada”.

En otro le cortaron los cables y se quedaron sin producción; en otra ocasión cuatro o cinco individuos encapuchados le rompieron las ventanas a pedradas, y en otra entraron a las cinco de la madrugada a una de sus sucursales, golpearon al encargado y pintaron un lazo amarillo de dos metros dentro de la tienda.

El 13 de diciembre anunció su candidatura a la alcaldía de Barcelona, y el pasado viernes presentó los diez primeros nombres que le acompañarán en la lista a las elecciones municipales del próximo 26 de mayo.

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Bou junto a algunos de los miembros de su lista. De izquierda a derecha: Inma Delgado, José Vargas (con traje gris), Josep Bou, Ivone López, y Óscar Ramírez.

Y mañana se presenta el libro ‘Barcelona es España, una conversación con Josep Bou’, del periodista Sergio Fidalgo, director del digital El Catalán.

En él, Bou narra sus orígenes humildes, su esfuerzo para levantar sus empresas y su amor por Cataluña y por España. Narra su vocación militar, y cuenta que el espíritu de servicio y de entrega los aprendió en el Ejército, y que gracias a estos valores se implicó en la resistencia al nacionalismo como miembro de la entidad constitucionalista ‘Empresaris de Catalunya’.

Resume el pensamiento político de este empresario que decidió plantar cara al separatismo.

El acto tendrá lugar en Barcelona, en el Centro Cívico ‘Villa Florida, a las 19 horas.

¿Por qué el PP es la gran opción para Barcelona, según usted?

Nuestra candidatura es la única de centro-derecha en Barcelona, libre de bandazos y populismos.

Somos barceloneses que amamos a España y Cataluña, y garantizamos que acabaremos con la complicidad del Ayuntamiento con el gobierno de la Generalitat separatista.

¿Quiénes forman la lista?

Activistas constitucionalistas, defensores de la convivencia y de la ley, que les preocupa la degradación y el desgobierno de Barcelona que actualmente está en manos de Colau y el separatismo.

Somos 45 y todos asistimos a la manifestación del 8 de octubre de 2017 para decir basta de ‘procés’, basta de arbitrariedad, basta de atropellar nuestros derechos, y basta de querer convertirnos en extranjeros en casa.

Independientes que vienen a sumar, representantes de asociaciones constitucionalistas surgidas de la calle: ‘Espanya i Catalans’, la Asociación Catalana de Víctimas de Organizaciones Terroristas, ‘Aixeca’t’, Tabarnia, la Asamblea Nacional Española y ‘Empresaris de Catalunya’.

Mi candidatura es más que la lista del PP. Es la lista de la Barcelona libre que mira al futuro y quiere ser libre de populismos, separatismos, narcopisos, ‘okupas’, manteros, y CDR.

Apostamos por una Barcelona libre para recibir al Rey, libre para celebrar corridas de toros, libre para abrazar con amor a España y Europa, libre para abrir un bar con terraza y crear empleo, y libre para que el ‘Mobile World Congress’ siga aquí.

De izquierda a derecha: Ivone López, número 9; Javier Megino, número 4; Inma Delgado, número 3; Ignacio Sánchez, número 6; Eva Higueras, número 5; Josep Bou, cabeza de lista; María Bao, número 7; Óscar Ramírez, número 2; Ana María Torrijos, número 8; y José Vargas, número 10.

El PP es la única garantía de que Barcelona no será capital de la república.

¿Por qué?

En estas municipales Cs no se presenta en Barcelona. Se presenta otra opción: la plataforma de Valls, en la cual tiene exministros socialistas, personas que han pertenecido a Unió, al mundo nacionalista que votaron el 9N, y la organización Lliures, liderada por el exdirigente de CDC Antoni Fernández Teixidó.

El PSC solo aspira a ser la muleta de Colau y el independentismo. Es un voto al populismo de Colau y al separatismo de ERC con los que aspira a pactar para volver al poder.

Por lo tanto, somos los únicos totalmente constitucionalistas y que tenemos un plan claro para explicar a Barcelona sin ningún tipo de duda y de ambages.

El sueño de Torra, Colau y Maragall, es que el PP desaparezca de Barcelona, pero la mala noticia para ellos, es que con esta candidatura esto no va a suceder.

¿Qué iniciativas llevará a cabo si se alza con la alcaldía?

En estos momentos lo más importante es que el proceso separatista que está instalado en el gobierno de la Generalitat no llegue al Ayuntamiento de Barcelona.  

Torra reivindica la candidatura de JxCat porque quiere que la ciudad esté «al lado del proyecto independentista» que él lidera desde el gobierno catalán…

Sí, y Maragall ha dicho que quería de hacer de Barcelona la punta de lanza del independentismo.

Nosotros vamos a oponernos a esto. Lo primero que se debe hacer es normalizar la situación en la ciudad y alejarla del proceso independentista.

Creo que es lo más importante porque eso crea una inseguridad jurídica enorme para el crecimiento económico de Barcelona y de los barceloneses.

En segundo lugar, vamos a combatir la gran inseguridad que hay.

La preocupación por la seguridad en Barcelona se ha disparado en el último barómetro municipal del 6,5 al 21%, el índice más alto de la última década. Los barceloneses ven la inseguridad el primer problema de la ciudad. ¿Cómo van a atajarlo? 

Es la ciudad que tiene los impuestos más altos de España, a nivel municipal y a nivel autonómico, y es una ciudad en la cual se registran más denuncias de delitos de toda España.

Vamos a actuar contra la inseguridad en las calles que comportan los manteros, los okupas, los ‘narcopisos’, y la delincuencia, con una guardia urbana que esté rearmada moralmente y técnicamente, con una unidad especial que tenga actuaciones en caso de tumulto.

¿Qué más haría?

Otra línea de actuación es en materia de vivienda. El Ayuntamiento de Barcelona tiene más de 100 solares. Nos hemos comprometido a construir o adquirir 8.000 viviendas y lo vamos a hacer para crear una bolsa de viviendas y poder dar un servicio a muchas familias que tienen problemas, y sobre todo en ese alquiler social que pretendemos para Barcelona.

¿Y en cuanto a empleo?

Me comprometo a facilitar la creación de 60.000 empresas en la ciudad y a alcanzar el pleno empleo en cuatro años, con una alfombra roja a los empresarios e inversores.

Apuesto por un plan de impulso a la actividad económica y el empleo que genere confianza y baje impuestos.

¿Cuáles son sus recetas contra el ‘top manta’?

Lo primero que se debe hacer es desalojar a los vendedores de las calles y mirar si su situación es legal, y después hacer un censo, de quién son, qué ingresan y qué no ingresa, dónde viven, y buscar opciones en toda el Área Metropolitana de Barcelona.

¿Qué haría con el edificio ‘okupado’ de Can Vies? ¿Lo derribaría?

En primer lugar vamos a requerir que se haga una inspección técnica por parte de los arquitectos y de los ingenieros municipales para ver en qué situación se encuentra este edificio para el resto de vecinos y para los propios ocupantes. Eso es urgentísimo.

Después, instaremos a la desocupación inmediata y a derruir el edificio.

Tiene que ser derruido por la sencilla razón de que forma parte de un tercer plan para colocar una rampa que comunicaría la parte baja con la Rambla de Antoni Campmany.

¿Cómo pondría coto a las ocupaciones ilegales?

Soy partidario de una ley para agilizar las desocupaciones como la que propuso el PP en el Congreso de los Diputados, con plazos de actuación de entre 12 y 24 horas y penas de cárcel, para acabar con las ocupaciones en Barcelona.

La propuesta que hizo Pablo Casado, que no pudo llegar a término porque el Congreso se disolvió, nos parece acertadísima. Da seguridad jurídica.

Es que por Ley, de 12 a 24 horas fueran desalojada cualquier tipo de propiedad que lo requiriera el inquilino o el propietario sin más dilación. Sin tener que poner denuncias ni ir al juzgado, se desalojarían constatando que la propiedad ha sido ocupada, y la ocupación acarrearía una pena de uno a tres años.

Ha dicho que «la dejadez de Ada Colau ha convertido el barrio del Raval en el paraíso de los ‘narcopisos’ y los traficantes de drogas». ¿Cómo acabaría con los ‘narcopisos’?

Pretendemos tener una unidad de guardia urbana que la aumentaríamos en 1.500 hombres, porque hay muchas jubilaciones e incluso 5 años se va a anticipar la jubilación.

Por lo tanto, no serían 1.000 netos, 1.000 más 500 de una unidad especial que se encargaría de los localizar los narcopisos, algunos ya lo están localizados, desocuparlos de inmediato, y actuar en la línea de delincuencia y en la de ocupación.

¿Y qué haría con la Unitat de Suport Policial (USP) de la Guardia Urbana, conocida como antidisturbios? Ada Colau pretende suprimirla.

Esta unidad está muy empequeñecida. Tiene muy pocos miembros. No llegaba a los 200 hombres. Esta unidad no la recuperaría como tal. Yo montaría una unidad de 500 hombres, que serían 5 unidades de 100 con vehículos especiales, con uniformes especiales, con armas largas, automáticas y semiautomáticas, y que tuvieran una visión clara que fuera antitumultos.

¿Esta unidad sería la que desalojaría Can Vies?

Sí. Allí no pueden unos guardias urbanas con unas vespas a desalojarlo. Tiene que ir alguien que esté preparado.  La brigada urbana estaría preparada para actuar en estos casos y en casos antiterroristas, y en desórdenes públicos.

Y, por descontado, que Barcelona no fuera ocupada por 20,30,40 o 50 personas que cortan una calle.

Bou asegura que si consigue ser alcalde, los vecinos del Raval «no vivirán atemorizados por las mafias de narcotraficantes que viven felizmente en viviendas compradas por el Ayuntamiento», y afirma que si Colau «tuviese dignidad» no volvería a presentarse a la alcaldía, por su «nefasta gestión».

Colau dice que usted le pone «los pelos de punta» por sus propuestas, como que la ciudad tenga una brigada urbana con hombres procedentes de la brigada paracaidista del Ejército. ¿Qué le contesta?

Que a mí lo que pone los pelos de punta es su actuación, en este caso su omisión, porque tenemos una ciudad que antes ya lo he recalcado, que es la más insegura de todas las capitales de provincia de España. Acabar con esta lacra es lo que realmente interesa a los barceloneses.

Cuando digo lo de una guardia urbana armada moralmente y técnicamente es que lo creo profundamente para poder actuar sobre ocupas, manteros, narcopisos, etc.

Pero, por otro lado, se precisa una unidad preparada que lo he llamado brigada urbana de 500 hombres que estén preparados técnicamente y preparar a una persona a ese nivel se precisan dos o tres años.

Nosotros estaremos encantados de incluir dentro de esta unidad de actuación inmediata de la brigada urbana a personas de otros cuerpos policiales y hasta militares, que están muy preparados.  

Como Barcelona está en una situación complicada, queremos rápidamente ingresar personas, que podrían ser de la brigada de paracaidistas, una brigada muy preparada y de gente capaz. La conozco perfectamente.

Pero también podrían ser de otras unidades que quisieran venir y de la misma guardia urbana también, evidentemente, que quisieran integrar una unidad compacta y que estuviera directamente dirigida por el alcalde.

Nosotros vamos a intentar que vuelvan las empresas, que vuelvan los turistas, y que la inversión continúe para seguir siendo el motor económico, social y político de España.

¿A cuánto asciende la deuda de la Generalitat con Barcelona?

A unos 1.800 millones aproximadamente, que reclamaríamos evidentemente ya que la Generalitat, que lo que ha hecho ha sido maltratar continuamente al Ayuntamiento de Barcelona, porque no es suyo.

Si pudiera alcanzarlo cambiarían las formas.

Tenemos la línea 9 y la 10 totalmente paradas porque no hay recursos. Los han dedicado a otras cuestiones. Ha habido partidas dedicadas exclusivamente al ‘procés’. Ha priorizado la independencia antes que las personas.

Bou pide a Torra que «deje de financiar embajadas ficticias de la República catalana» y aumente la inversión de la Línea 9 de metro; denuncia que Colau no sólo «no presiona al gobierno separatista, sino que le ha financiado dos estaciones (Foneria y Foc Cisell) al comprarle edificios por valor de 40 millones», le insta a que “no se quede muda» y reclame a Torra las inversiones necesarias para Barcelona. Foto: EP

¿Y cuánto ha costado a Cataluña que se priorizara la independencia?

Mientras el gobierno de la Generalitat malgasta recursos públicos en la creación de supuestas estructuras de estado, embajadas y propaganda independentista, los catalanes somos los que más recortes han sufrido en Sanidad de toda España.

De 2009 a 2017 han desaparecido un tercio de los recursos destinados a la Sanidad por parte del gobierno catalán, un total de 3.300 millones de euros.

Priorizar la independencia le ha costado a Cataluña perder 1.831 camas de hospitales. Yo me comprometo a recuperar las 723 camas de hospital que ha perdido Barcelona por los recortes de la Generalitat en Sanidad.

¿Qué llamamiento haría a los barceloneses para las elecciones municipales?

Que piensen que hay que votar a opciones constitucionalistas, opciones que sumen, opciones que den seguridad y tranquilidad a Barcelona, y esas opciones no son el ‘procés’ separatista que lo que hace es dividir y enfrentar a un pueblo, a una ciudadanía que es la de Barcelona.

Que voten a opciones que suman, y dentro de las opciones que suman al PP, que tiene una opción moderada de centro derecha es la mejor opción.

Yo soy el único alcaldable que emito hojas de salario y pago salarios todos los meses. Sé lo que es el mundo de la empresa y entiendo que tengo que ser capaz de crear riqueza, bienestar social y puestos de trabajo en Barcelona, los demás son políticos.

¿Cuáles son sus quinielas?

Tenemos ante nosotros un espectro complejo porque ERC y BComú puedan llegar a pactar. Esperemos que Collboni, el PSC, no pacte con Maragall, sino conmigo.

¿Cuál sería la primera acción que haría como alcalde?

Serían simbólicas. La primera, si colocan el lazo amarillo lo arrancaría directamente de la fachada porque ese lazo lo que hace es dividir y enfrentar a los barceloneses, y la segunda, coger personalmente el busto de su Majestad el Rey y colocarlo encima de la peana del Salón de Plenos del Ayuntamiento.

¿Y qué resultado vaticina de las elecciones generales?

Creo que vamos a tener un gobierno fuerte en Madrid, con Pablo Casado como presidente, porque está muy capacitado para ello, apoyado o sino un gobierno de coalición con Ciudadanos y VOX.

Estos tres partidos son los capaces de entregar a España un gobierno fuerte y encarar el problema del nacionalismo catalán.

Encararlo y darle una solución a esto que no es fácil, pero si se va haciendo como hay que hacerlo: con respeto a la ley, poco a poco se irá avanzando.

¿Es partidario de aplicar el 155?

En estos momentos lo que hay que hacer es mostrar el máximo respeto al Tribunal Supremo. Estamos en medio de un juicio, y pienso que no se debe hacer nada ni tomar ninguna medida para no alterarlo.

Yo esperaría al fallo, que lo tendremos pronto, y después que el Gobierno exigiera al ejecutivo catalán que cumpla las leyes, de banderas, de Educación, de ‘Mossos d’Esquadra’. Y si no cumplen esas leyes, entonces aplicarles la ley.