PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Un testigo afirma que la acusada de asesinar a su marido y dárselo a comer a los perros le ofreció 50.000 euros por matarle

Asegura que ésta le dijo que estaba "muy cansada" de su esposoLa Fiscalía pide para Svetlana B. 25 años de cárcel por un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento en el que concurre como agravante la circunstancia de parentesco. Foto. EP
|

Un testigo del juicio por el presunto asesinato de un alemán de 70 años a manos de su mujer en Cala Millor (Mallorca) en 2016 ha afirmado hoy ante el tribunal del jurado de la Audiencia Provincial de Baleares que la acusada le dijo que estaba «muy cansada» de su esposo y que le ofreció 50.000 euros por acabar con su vida.

«Me ofreció dinero a cambio de matar a su marido», ha mantenido este testigo, que ha declarado por videoconferencia.

PUBLICIDAD

El hombre, que presuntamente se había desplazado hasta la vivienda con la mujer para venderle cocaína, ha apuntado que no se tomó en serio la proposición.

PUBLICIDAD

«Vi a una señora borracha y drogada, no me creí lo que me dijo y no me interesaba escuchar más, cogí y me fui», ha relatado.

La acusada es Svetlana B., de nacionalidad rusa y 46 años, para quien la Fiscalía pide 25 años de cárcel para la acusada un delito de asesinato con alevosía y ensañamiento en el que concurre como agravante la circunstancia de parentesco.

PUBLICIDAD

También reclama la inhabilitación absoluta durante el tiempo de la condena.

El caso lo juzga desde ayer un tribunal del jurado de la Audiencia de Baleares, presidido por el magistrado Jaime Tártalo. Se prevé que dure dos semanas.

Según relata la Fiscalía en su escrito de acusación, los hechos se remontan al 1 de abril de 2016 en Sant Llorenç des Cardassar (Cala Millor), cuando la acusada y la víctima llevaban tres meses casados.

PUBLICIDAD

El Ministerio Público sostine que Svetlana B. sedó al hombre y le cortó trozos de carne y piel de ambos brazos para después dárselos de comer a sus perros, azuzándoles para que le mordieran en las extremidades.

La acusada, por su parte, negó ayer el crimen y aseguró que su marido murió atacado por uno de sus perros, un pitbull americano.

PUBLICIDAD

Cuando la acusada se fue a vivir con el hombre en 2015, llevó consigo a su perro, Lord. Más tarde adoptaron una hembra de stafford americano, a la que llamaron Linda.

La acusada rechazó que drogara a su marido o que le atacara con un cuchillo, y contestó preguntando que «para qué» haría eso.

También negó que ofreciera dinero a un hombre para que asesinara a su marido, como contó un testigo.

Según la acusada, se trata de un hombre que le ofreció droga y ella le denunció.

Por otra parte, reconoció que sabía que su marido había hecho testamento y que los herederos eran ella y los animales.

PUBLICIDAD

AGENTES EXPLICAN QUE EL HOMBRE TENÍA LOS BRAZOS ‘CON EL HUESO LIMPIO’ 

Hoy también ha testificado el guardia civil que realizó la primera intervención en la casa, y ha indicado que encontraron a la víctima con «los brazos como si hubieran cortado jamón», con «el hueso completamente limpio», una descripción que ha corroborado un policía local que también estuvo presente.

Los agentes se presentaron en el domicilio tras recibir un aviso del 112. La llamada al servicio de emergencia procedía de un tercero, al parecer porque hacía tiempo que no veía al anciano. Por este motivo, el dispositivo esperaba encontrarse solamente con un caso de indisposición.

Al llegar, encontraron la casa cerrada y nadie contestaba al interfono. Uno de los agentes ha indicado que percibió mal olor, «olor de cadáver».

Estuvieron estudiando cómo entrar y encontraron una ventana corredera por la que acceder. Llamaron a los bomberos, que nunca llegaron. Cuando el guardia civil intentó abrir la ventana vio a uno de los perros del matrimonio dirigiéndose hacia él y la cerró.

Cuando el lacero municipal se disponía a atrapar al can, la mujer se incorporó desde detrás de un sofá y el funcionario advirtió que en el suelo había unos pies, tendidos, que no podían ser de ella.

Según los agentes, el cuerpo estaba en el salón, bocabajo, semidesnudo, presentaba heridas punzantes en las piernas y marcas en el tórax. Y en los brazos, del codo hasta la muñeca, prácticamente no tenía carne, sino que el hueso estaba al descubierto.

CUCHILLO ENSANGRENTADO EN EL SUELO DEL SALÓN

Los agentes han señalado que encontraron varios cuchillos en la casa, en el suelo del salón -ensangrentado-, sobre una encimera en la cocina y en el dormitorio, donde entre dos colchones se halló un cuchillo dentado que según la brigada científica coincidía con algunas de las lesiones en el cadáver. También se encontró un trapo con sangre.

Los policías que han comparecido han descrito una escena sangrienta, con abundantes manchas de sangre en el salón, en el baño y especialmente en el dormitorio. El teniente de la Guardia Civil que instruyó el caso ha indicado que la brigada científica le informó de que en las paredes había proyecciones de sangre que sólo podían ser causadas por un lanzamiento de carne.

EL PITBULL ESTABA ENCERRADO EN EL BAÑO

El perro que estaba suelto por la casa cuando llegaron los funcionarios, y que les recibió ladrando, era Linda, una hembra de stafford americano. El lacero ha declarado que tenía manchas de sangre y ha apuntado que el animal estaba visiblemente alterado y con actitud defensiva.

Lord, el pitbull americano de mayor tamaño que la hembra, fue encontrado encerrado en el baño.

LA ACUSADA PRESENTABA ‘CAMBIOS DE HUMOR’

La acusada, que no intentó huir de los agentes, estaba «desorientada». Según los policías, presentaba «cambios de humor»: en un momento estaba «sonriente» y al siguiente «lloraba».

Les preguntaba «qué había pasado», «decía que era mentira» que su marido estuviera muerto, y «que ella no había sido», les insultaba y alternaba palabras en ruso.

Fue detenida por la Guardia Civil y trasladada a un centro médico.