La Audiencia Provincial de Pontevedra, con sede en Vigo, ha condenado a cuatro de los seis acusados en la trama que simulaba el avituallamiento para buques en el puerto de Marín de cartones de tabaco exentos de aranceles e impuestos.
Dos de ellos son guardias civiles que en el momento de los hechos estaban destinados en el Puerto de Marín, José V. B. y Florián R. R., a quienes ha sentenciado a 5 años de cárcel a cada uno y a 6 años de inhabilitación por un delito continuado de falsedad en documento oficial cometido por funcionario público, en concurso con un delito continuado de contrabando de tabaco.
Además, les ha impuesto una multa de 4.800 euros.
Los otros dos condenados son un comercial jubilado, Juan José T. C., y a su hija, Eva T. V., quienes trabajaron en empresas dedicadas al suministro de mercancía libre de impuestos a buques. Les ha impuesto una pena de seis años y 6 meses de cárcel y el pago de una multa de 2.237.954 euros por un delito continuado de falsedad en documento oficial, en relación de concurso medial con un delito continuado de contrabando de tabaco en la modalidad agravada.
Además, los cuatro condenados deberán indemnizar conjuntamente y solidariamente a la Agencia Tributaria por las deudas tributarias y arancelarias, en la cantidad que se determine en ejecución de sentencia.
“Idearon un plan para disponer de tabaco que poner en circulación sin satisfacer ninguna clase de aranceles ni impuestos, consistente en fingir inexistentes operaciones de avituallamiento en las que hacían figurar como destinatarios de la mercancía buques que no lo eran en realidad y que, en muchos casos, estaban lejos de Marín o ya habían sido desguazados en fecha anterior a la supuesta entrega del tabaco”, señalan los magistrados.
La sentencia, número 53/2020, del 24 de febrero, está firmada por los magistrados de la Sección Quinta Victoria Eugenia Fariña Conde (presidenta y ponente), Mercedes Pérez Martín-Esperanza y José Ramón Sánchez Herrero.
No es firme. Contra esta resolución cabe recurso de casación ante el Tribunal Supremo.
El tribunal considera probado que Juan José T. y su hija gestionaban el suministro de tabaco (procedente de depósitos francos y por tanto, libre de aranceles e impuestos) a barcos en el puerto de Marín, y que en el marco de esa labor falsearon documentos para simular avituallamientos a embarcaciones que en realidad o bien ya habían sido desguazadas o se encontraban en otro lugar.
Señala que el tabaco nunca se embarcaba en esas naves y que para ello contaban con la complicidad de dos agentes de la Guardia Civil destinados en esa terminal, que tenían que supervisar los embarques y certificar que las cajetillas entraban en los barcos.
El tribunal expone que los cuatro condenados actuaban de común acuerdo para fingir las operaciones y «disponer de tabaco que poner en circulación sin satisfacer ninguna clase de aranceles ni impuestos».
Según indica, participaron en operaciones de avituallamiento simuladas para casi una veintena de barcos, para los que habían tramitado el suministro de casi 70.000 cartones de tabaco.