El Juzgado de Instrucción 5 de Segovia ha ordenado la prisión provisional, comunicada y sin fianza para un hombre que fue sorprendido en la calle por los agentes después de que hubiera quedado en libertad el día antes tras haber sido detenido por el mismo motivo: incumplir la orden de confinamiento decretada por el Estado de Alarma.
El magistrado ha atendido así la petición del fiscal.
Entiende que el comportamiento del detenido trasciende los límites de la infracción administrativa y puede ser constitutivo de un delito de desobediencia grave a la autoridad y sus agentes.
Además, el juez le investiga por un presunto delito de atentado a agente de la autoridad ya que, según recoge el auto de prisión, el hombre tuvo un comportamiento violento y amenazante hacia los policías, a quienes vejó y cuya salud puso en riesgo ya que a uno de ellos le escupió en la cara en tres ocasiones.
El magistrado considera que existe un «riesgo evidente de reiteración delictiva y de agravar con su comportamiento la situación límite en la que nos encontramos desde el punto de vista de la salud pública, de ahí que el único remedio posible sea la privación de libertad del referido».
Hace hincapié en el comportamiento incívico del detenido y argumenta que «no han valido los apercibimientos judiciales que se le hicieron cuando se decretó su libertad provisional con ocasión de esa primera detención».
«Ha seguido actuando de manera arbitraria e incívica, en una situación tan delicada como la que se encuentra nuestro país, las personas que en él residen y el sistema sanitario que nos atiende, sin tener consideración alguna por los que velan por nuestra seguridad y por el cumplimiento de las normas, como son los Agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado», añade.
CONDENADO A 4 MESES DE CÁRCEL TRAS SALTARSE REITERADAMENTE EL CONFINAMIENTO EN GANDÍA
Por otra parte, el Juzgado de Instrucción 3 de Gandía ha condenado a cuatro meses de prisión por un delito de desobediencia a un hombre que fue detenido el pasado miércoles, por saltarse reiteradamente el confinamiento y salir de nuevo a pasear por la ciudad, hechos por los que ya había sido sancionado antes en vía administrativa.
El condenado admitió los hechos en un juicio rápido celebrado ayer por conformidad de las partes.
La sentencia es firme.
Está firmada por la juez Amparo Tur Escrivá, que establece la suspensión de la ejecución de la pena privativa de libertad durante dos años, condicionada a que el penado no vuelva a delinquir en ese periodo.
La juez declara probado que el hombre fue interceptado por una patrulla del Cuerpo Nacional de Policía sobre las 17,15 horas del miércoles cuando se encontraba en la calle Ferrocarril de Alcoy, en Gandía, “sin ningún motivo justificado para ello de conformidad con lo establecido en el Real Decreto 436/2020, de 14 de marzo, por el que se decretó el estado de alarma en todo el territorio nacional”.
Indica que cuando los agentes le preguntaron por qué se hallaba en la vía pública, el condenado, “guiado por el ánimo de menoscabar el principio de autoridad, respondió chulescamente diciéndoles que no se dirigía a ningún lado en concreto y simplemente estaba paseando por que estaba cansado de estar en casa”.
De acuerdo a la resolución, el condenado dijo que no le importaba que la Policía le diera avisos todos los días, que él continuaría saliendo a la calle cuando quisiera y se negaría a pagar las sanciones que le impusieran, pues ya le habían multado hasta en cuatro ocasiones por hechos similares con anterioridad.