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La desescalada que plantea Pedro Sánchez genera incertidumbre en los principales sectores de la economía

El presidente del Gobierno durante una comparecencia en Moncloa. Pool Moncloa / Borja Puig de la Bellacasa.
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El plan de desescalada esbozado este martes en su comparecencia televisiva por el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, ha generado muchas críticas de diferentes sectores de nuestra economía por sus restricciones y falta de concreción. Hostelería, franquicia y grandes superficies reclaman más margen de actuación.

Uno de los sectores más afectados por este plan será el de la hostelería y la restauración, que tendrá que hacer frente a numerosas medidas que irán flexibilizándose según se vayan superando las distintas fases.

La fase 0 comenzará el próximo 4 de mayo y en ella se permitirá la apertura de los restaurantes con comida para llevar, que deberán seguir todas las medidas de sanidad y seguridad establecidas por el Gobierno. A partir de ahí, y mediante reuniones para comprobar que los datos no empeoran se irá avanzando hacia una nueva apertura.

En la fase 1 el Ejecutivo permitirá la apertura de las terrazas en el sector hostelero pero con una capacidad de hasta un 30% y manteniendo todas las medidas de protección que serán especificadas en el Boletín Oficial del Estado (BOE).

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En este punto, Sánchez ha aclarado que necesitarán contar con el apoyo de las comunidades autónomas y de los ayuntamientos para poder afrontar la reapertura de los establecimientos.

Tras esta fase, se entrará en la fase 2, donde las medidas de aforo continuarán siendo de un tercio de la capacidad del establecimiento, y únicamente para el servicio de mesas. Esto supondrá que los bares no podrán ofrecer el servicio en las barras, aunque en el BOE se podrían definir más adelante periodos determinados de tiempo de estancia en los locales.

Por último, la fase 3 permitirá a los propietarios del sector de la hostelería alcanzar el 50% de su aforo, respetando siempre una distancia de seguridad de dos metros entre los asistentes.

El Gobierno prevé que esta ‘nueva normalidad’ se alcance a finales de junio, aunque todo dependerá de la evolución de los datos que revelen los indicadores sanitarios.

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Desde la Federación Española de Empresas de Distribución a Hostelería y Restauración (Fedishoreca), patronal del sector, se muestra la preocupación por las indicaciones del Gobierno de retomar la actividad de la hostelería con un 30% de las terrazas en la primera fase.

Según José Manuel Fernández Echevarría, director general de Fedishoreca, “este porcentaje imposibilita el cubrir ni siquiera los costes”.

Para el director general de la Federación, “la apertura mínima inicial debe situarse en un 50%, con la ampliación de los espacios de las terrazas, garantizando las distancias de seguridad y medidas de higiene e incluyendo en la apertura parte del interior de los locales”.

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Solo así, añade “sería mínimamente posible la viabilidad de la reapertura de un sector tan clave para la economía y en el que la distribución forma parte fundamental de la cadena de abastecimiento”.

José Manuel Fernández Echevarría, director general de Fedishoreca.

Los asociados a Fedishoreca se han visto afectados con una caída de ventas del 98% en su actividad. Para el director general de la entidad “aunque el plan gubernamental es un primer horizonte de salida, se plantea en términos que implican una incertidumbre total y muestran un claro desconocimiento del terreno”.

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Mínimos del 50% para la apertura, gradualidad en la incorporación de las plantillas y ampliación de los espacios de las terrazas serían algunas de las condiciones requeridas para la reapertura de un sector clave en la economía nacional.

Por otra parte, Fedishoreca se ofrece a participar activamente en el plan de desescalada y trabajar junto con todos los agentes implicados en el desarrollo de los protocolos necesarios para garantizar la seguridad de los empleados, clientes y consumidores.

Las franquicias piden más margen

Desde el sector de la franquicia, Jordi Ruiz de Villa, presidente de Fieldfisher Jausas y coordinador del Observatorio de la Jurisprudencia de la Franquicia de la Asociación Española de Franquiciadores, reconoce que “hubiera deseado que la desescalada tuviera en consideración que hay territorios aún muy afectados, pero otros en los que el Covid-19 prácticamente es inexistente”.

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Por ello, cree que “se podría pasar directamente a una fase avanzada, ya que no existe una razón objetiva para mantener las restricciones”.

También indica que “las limitaciones de aforo indiscriminadas constituyen un grave obstáculo para la rentabilidad de los negocios, lo que unido a la dificultad para que las pymes obtengan ICO, puede dar lugar a que muchos negocios simplemente no lleguen a abrir nunca por falta de liquidez para soportar el pago del arrendamiento a largo plazo”.

A su juicio, “es necesario preservar la salud pública y poder garantizar a los consumidores un espacio ‘Covid-free’, pero a la vez hay que buscar un equilibrio para que no se destruya el tejido comercial y de restauración, de por sí muy deteriorados y que necesitan el máximo apoyo para afrontar una crisis económica y de consumo sin precedentes. En ello van decenas de miles de empleos”.

Jordi Ruiz de Villa, presidente de Fieldfisher Jausas.

El sistema de franquicias español está integrado actualmente por 1.376 redes −un 2% más que en 2017, año en el que se contabilizaron 1.348 redes−, de las cuales 1.130 son de origen nacional (un 82,1%) y las 246 restantes (un 17,9%) proceden de un total de 26 países, especialmente de Francia (57 marcas), Italia (44), Estados Unidos (43), y Alemania y Reino Unido (15). En total, hay 28 redes más que en diciembre de 2017, 14 nacionales y 14 extranjeras.

En relación con la facturación obtenida por el conjunto del sistema de franquicias al cierre de 2018, la cifra registrada fue de 27.707,2 millones de euros, por los 27.592 millones alcanzados en 2017, lo que significa un aumento del 0,4%. Muchos de estos establecimientos han estado cerrados durante estas primeras seis semanas.

El comercio y grandes superficies quieren abrir ya

Los centros comerciales se debaten entre la legalidad impuesta por el Gobierno y la necesidad de poner en marcha unos negocios que llevan mes y medio con la persiana bajada.

El plan de desescalada contempla cuatro fases y no es hasta la tercera, conocida como fase 2 y prevista en torno al 25 de mayo (siempre en el supuesto de que cada provincia cumpla los marcadores exigidos por el Gobierno, ya que en caso contrario se demoraría hasta que lo hiciera) cuando se habla de la apertura de centros comerciales en el documento oficial del Gobierno.

La Asociación Nacional de Grandes Superficies (Anged), que preside Alfonso Merry del Val, interpreta la norma de diferente manera y quiere adelantar la apertura. Argumentan que todas las tiendas que cumplan los requisitos de seguridad, aforo e higiene tienen que poder abrir en la Fase 1.

Alfonso Merry del Val, presidente de ANGED.

La apertura de los centros comerciales, con un aforo limitado del 50% y distancia mínima de dos metros, llegará con la fase 3, prevista en el mejor de los casos para el 8 de junio, pero Anged, que engloba a empresas como El Corte Inglés, Carrefour, Eroski o Ikea, aboga por la apertura de todas las tiendas que cumplan los requisitos de seguridad, aforo e higiene en la fase 1.

Desde su punto de vista, “el plan del Gobierno recoge una serie de límites de aforo y distanciamiento que garantizan una compra segura en cualquiera de nuestras tiendas desde el primer día. No existe, por tanto, motivos para su exclusión”.

Para este colectivo está claro que la situación es complicada. Sus empresas tienen cerca de 100.000 empleados en ERTE y de la reapertura comercial dependen miles de proveedores e industrias nacionales, en su mayoría pymes.

Anged considera que las razones sanitarias y de seguridad de empleados y clientes deben ser los únicos motivos que determinen la reapertura de los establecimientos comerciales.

En ese sentido, desde esta patronal están dispuestos a aportar toda su experiencia y capacidad para velar por el interés general, que no es otro que recuperar cuanto antes la actividad económica con las máximas garantías de seguridad para la población.

Comerciantes y fabricantes agrupados en Anged subrayan la importancia de la vuelta al comercio y su cadena de valor resulta un elemento fundamental.