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Saber contarlo y trasmitirlo a los lectores. Alfonso Villagómez, magistrado de lo Contencioso-Administrativo.

Alfonso Villagómez es magistrado de lo Contencioso-Administrativo en Madrid.
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Por encima de ese magma intratable de prejuicios y odios que recibe el nombre genérico de “opiniones”, Confilegal se ha consolidado como el referente de la opinión y el análisis del mundo jurídico en España.

Supongamos que el periodismo ciudadano existe, y que no se trata de una nueva etiqueta del marketing informativo.

¿Qué hacer con las personas que están del otro lado del ordenador o el móvil,  con los lectores y con los consumidores?

¿Cómo satisfacerlos y darles participación sin dejar que virtudes esenciales de Internet como la anarquía, la hibridez y la libre circulación de contenidos acaben por destrozar toda opinión y credibilidad?

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 El equipo de Confilegal lo ha conseguido de la mano de Carlos Berbell.   

Sin duda, los jueces estamos obligados por un plus de prudencia y moderación en nuestras expresiones y valoraciones públicas.

No podemos contribuir a la desconfianza social en la justicia –que, por cierto, sube como la espuma– como ocurre cuando un miembro de la carrera judicial emite comentarios de carácter desconsiderado hacia otro integrante del mismo poder.

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Soy plenamente consciente de que la posición de un magistrado que opina públicamente, como es mi caso,  respecto al trabajo de sus compañeros no es la de un simple ciudadano, sino que está así sujeta a límites en el modo que se ejerce dicha crítica, y que, en cambio, no afectan a los profesionales de los medios de comunicación.

 Pero cuando la opinión se emite desde Confilegal que es  un medio reputado y mayoritariamente leído en la carrera judicial, y de lo que se trata  es de expresar y comunicar una divergencia jurídica ante una resolución o actuación, sin referencias de otra naturaleza, la crítica sólo puede ser entendida como legítima y no pueden admitirse al juez  limitaciones en el ejercicio del derecho a la libertad de expresión y opinión.

Lo único que exige es tener algo que contar y saber transmitirlo a los lectores.

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