¿Qué significa eso de "la necesidad de motivar las sentencias"?

¿Qué significa eso de «la necesidad de motivar las sentencias»?

5 / 08 / 2020 06:39

Actualizado el 05 / 09 / 2020 01:40

Según el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, la palabra motivar tiene tres significados. Uno de ellos, el más común, es el de disponer del ánimo de alguien para que proceda de un determinado modo.

El segundo significado de la palabra motivar es el de dar causa o motivo para algo. El tercero es el que se aplica en la Administración de Justicia española.

Para ella, motivar es dar o explicar la razón o motivo que se ha tenido para hacer algo.

Así, cuando se habla de la motivación de una sentencia o de un auto, no se está hablando de lo animada o animado que puede resultar la lectura del escrito judicial y de cómo puede influir positivamente en el estado de ánimo del lector, un poco deprimido ese día, sino que se refiere a las explicaciones que el juez o magistrado en cuestión ha puesto sobre el papel para llegar a un determinado fallo.

En el Antiguo Régimen, es decir, en el sistema absolutista que precedió a la era de las Constituciones, en la que nos encontramos, no sólo no se fundamentaban las sentencias, sino que se prohibía expresamente que se hiciera, limitándose única y exclusivamente a la escueta fórmula del “debemos fallar y fallamos”.

El jurista Manuel Ortiz de Zúñiga atribuyó, en 1871, esta falta de razonamiento existente en aquellos tiempos al principio propio de los gobiernos absolutos en los que las leyes se promulgaban sin previa discusión pública, sin exposiciones ni preámbulos, en los que las órdenes del gobierno se comunicaban sin otras razones que las de ordeno y mando y en los que las decisiones judiciales llevaban consigo la pérdida o la conservación de la fortuna de sus ciudadanos, su honra o su infamia, su vida o su muerte, sin más fórmula que la del fallo.

La Revolución Francesa introdujo en sus tribunales la exigencia de la motivación de los fallos.

En España la Ley de Enjuiciamiento Mercantil de 1830 fue la primera norma que estableció que los Tribunales de Comercio expusiesen en sus sentencias los fundamentos de hecho y de derecho en que se apoyasen.

Pero fue en la Ley de Enjuiciamiento Civil de 1855 cuando se produjo la introducción definitiva del principio de fundamentación y motivación de las sentencias.

Y dos años después, una Real Orden de enero de 1857 mandó que toda resolución y fallo que dictase el Tribunal Supremo se fundase por la sala que lo dictara y que se publicase luego en la Gaceta de Madrid (antecedente del Boletín Oficial del Estado) y en la Colección Legislativa.

Desde entonces, la motivación de autos y sentencias se convirtió en algo sagrado para los jueces y magistrados españoles.

Una tradición de la que están muy orgullosos.

La motivación es una obligación que refuerza los derechos de los ciudadanos porque les permite conocer por qué y en qué preceptos legislativos ha construido el juez su decisión.

Y el afectado podrá acatarla o recurrirla, con toda la libertad del mundo y en defensa de sus intereses, como ciudadano libre que es.

 

Noticias relacionadas:

Tres magistradas del TC alertan de la persistencia de la brecha de género y la desigualdad en el reparto de las tareas

De invisibles a imprescindibles: AMMDE reconoce el liderazgo femenino en la justicia

La Universidad de Valladolid celebró sus I Jornadas sobre Derecho del Trabajo y Relaciones Laborales

El TC ampara a un policía de Torrevieja víctima de acoso laboral por denunciar irregularidades en la gestión del dinero

María Luisa Segoviano, Gran Cruz de la Justicia Social del Consejo General de Graduados Sociales

El TC declara inconstitucional el artículo de la ley catalana que obliga a ofrecer alquiler social antes de demandar

Lo último en Divulgación

Usucapion

La usucapión resucita: el mecanismo legal que transforma el tiempo en títulos de propiedad

Perro abandonado

Abandonar a tu mascota ya puede costarte hasta 50.000 euros: así lo castiga la ley de bienestar animal

Carga_de_los_mamelucos_restaurado

2 de mayo de 1808: el Ejército permaneció acuartelado mientras Murat aplastaba Madrid y provocaba la guerra de la Independencia

Apertura

El Cristo de la Buena Muerte: la imagen religiosa que habita en el alma de La Legión y se conmemora cada Semana Santa

Francisco Javier de Burgos

Francisco Javier de Burgos, el hombre que organizó a España en provincias a través de un Real Decreto