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Jesús Bernardo, CEO de Cerciora, advierte que los minicréditos pueden generar una espiral de endeudamiento

Asegura que se trata de un problema cada vez más asociado a los jóvenes y las apuestasSegún el CEO de la plataforma legal Cerciora, Jesús Bernardo, estos préstamos suponen un importante riesgo porque puede generar una espiral de endeudamiento que derive en la ruina económica del solicitante.
| | Actualizado: 06/11/2020 23:04

El auge de las casas de apuestas y el juego online ha ido vinculado a un aumento de las ofertas de minicréditos como vía de financiación rápida para seguir jugando.

Esto, según el CEO de la plataforma legal Cerciora, Jesús Bernardo, supone un importante riesgo porque puede generar una espiral de endeudamiento que derive en la ruina económica del solicitante.

Este tipo de juego que supuestamente ofrece beneficios al instante «se ha convertido en un auténtico problema para las nuevas generaciones», ya que «un simple minicrédito de 300 euros puede convertirse, si se falla al pago, en un deuda de 2800 euros en tan solo unos meses».

El problema aumenta, explican desde Cerciora, cuando, después de un primer batacazo, solicitan otro crédito con la ilusión de poder recuperar la cantidad perdida y así poder pagar ambos.

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«Es aquí cuando entran en una espiral de minicréditos con diferentes financieras y comienza la ruina económica».

«Este tipo de créditos rápidos y usureros no suele solicitar documentación financiera y no verifica ficheros de morosidad de los solicitantes. Con tan solo un par de clics e introduciendo tus datos personales, consiguen tener en su cuenta las cantidades solicitadas».

De modo que, después de varios meses y cuando ya no hay solución, «acuden a sus familias pidiendo ayuda, ya no pueden pagar la deuda, y en muchos casos, ya han perdido el control de a quién le deben el dinero».

Bernardo explica a Confilegal que, ante una situación como esta, lo primero que se hace es una reclamación extrajudicial en la que se solicita que se anule el contrato y se devuelvan todas las cantidades indebidamente cobradas.

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Sin embargo, señala, es habitual que a través de la vía amistosa no se consiga por lo que finalmente se acaba interponiendo una demanda.

«Hay que tener en cuenta que, cuando se declara un contrato nulo, se deberá devolver la cantidad real prestada, pero no los intereses desorbitados generados por no realizar los pagos de las cuotas en plazo. En muchas ocasiones, si el usuario fue pagando alguna cuota, se deberá descontar de la cantidad real prestada. Como mínimo, se consigue reducir la deuda en un alto porcentaje, y en algunos casos, que hasta la financiera tenga que devolverles dinero”.

«La TAE de estos minicréditos suele ser desorbitada»

Ante este tipo de minicréditos, Bernardo señala que una de las primeras alertas para reconocerlos es la facilidad del proceso.

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«Solamente con aportar nombre y DNI, sin aportar nóminas, sin aportar una renta, sin ningún tipo de documentación….esto ya debe hacer sospechar porque cómo sin mirar nada están concediendo un crédito».

Otra de las alertas, apunta, «son los plazos para devolver el dinero, muchas veces son de 30 días nada más».

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Por último, comprobar la TAE que aparece en el contrato porque «suele ser desorbitada».

No debería ser superior al 20 % y en ocasiones alcanza el 3.000 %, explica.

El Gobierno acaba de aprobar un Real Decreto sobre comunicaciones comerciales de las actividades del juego que contempla, entre otras medidas, la prohibición de bonos de captación de modo que los operadores solo podrán dirigir ofertas a clientes verificados y, en ningún caso, a personas con patologías derivadas del juego.

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Sobre este asunto, Bernardo indica que «todo cambio para intentar regular esto es positivo».

No obstante, cree que «todavía queda mucho por avanzar».

Y es que en el caso de los jóvenes «la mayoría no tiene declarado un problema de ludopatía o están en una fase muy temprana», así que «es muy difícil reconocerlo».

Por ello, aboga por incorporar más filtros, por ejemplo para menores de 25 años, porque «en la mayoría de los casos, muchas veces por la edad, la falta de formación o el poco conocimiento del sector, no miden».