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Cartas desde Londres: Harry Potter y el secreto de las sentencias inglesas (I)

Cartas desde Londres: Harry Potter y el secreto de las sentencias inglesas (I)
El columnista, Josep Gálvez, relata cómo se gesta la jurisprudencia inglesa y galesa tomando como referencia al personaje del joven mago, Harry Potter.
08/12/2020 06:50
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Actualizado: 23/2/2021 12:27
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Como se acercan las navidades, estas son fechas en las que algunos aprovechamos para echarle un vistazo a algunas sentencias interesantes del año y que no hemos tenido tiempo -o ganas- de leer.

Precisamente, estos son obstáculos que el abogado español puede encontrar al adentrarse en el bosque del sistema jurídico de Inglaterra y Gales: encontrar y entender cómo funcionan sus decisiones judiciales.

Cierto. Aunque pueda parecer que, como en España, las sentencias inglesas siguen los patrones clásicos del derecho español, la realidad es que van por otros derroteros.

Y es que, aunque se asemejen, sean algo parecidas, las sentencias inglesas (¡y de Gales!) tienen una forma específica de redacción que las hace ser reconocidas al instante y cuya cita sigue igualmente unos protocolos que deben conocerse, bajo pena de encontrarse como el Príncipe Gitano cantando “In the Guetto”.

Por ese motivo, siéntase como un joven aprendiz de mago en Hogwarts porque, durante un par de Cartas, aprenderemos a enfrentarnos a cualquier sentencia del “common law”.

LOS HECHIZOS DEL «CASE LAW»

En primer lugar, hay que tener en cuenta que las sentencias en Inglaterra y Gales, como ya sabemos, son una fuente del derecho, de tal manera que generan el “case law”, una especie de “ley del caso”.

Esto supone que, del caso individual resuelto mediante sentencia, se extrae la norma jurídica, determinando qué dice la ley ante ese mismo supuesto de hecho.

Es decir, que no hay un gran código que nos plantea unas circunstancias genéricas y estereotipadas para aplicar a mi caso particular.

Al contrario, será el caso particular el que establezca la solución aplicable al resto de aquellos otros casos coincidentes.

De esta manera, los jueces están obligados por las decisiones adoptadas por los tribunales superiores y estos además pueden “tumbar” las decisiones de los tribunales inferiores a través del sistema de apelaciones.

A grandes rasgos, este es el mecanismo de la doctrina del precedente o “doctrine of precedent”

Fácil, ¿verdad?

Es algo así como creer que los ingleses van al revés por conducir por la derecha pero, al final el resultado es el mismo: permitir al juez resolver el caso concreto que tiene delante.

LOS «LAW REPORTS» Y SUS SECRETOS

Claro, es el primer problema a solucionar: si no tenemos un gran código, sino miles y miles de sentencias, ¿dónde puedo encontrar la solución a mi caso particular?

Ahí es donde entran en juego los célebres “Law Reports”, es decir, los repertorios de jurisprudencia que contienen los casos más importantes que dan lugar al precedente judicial.

Una imagen vale más que mil palabras: Los “Law Reports” son aquellos famosos volúmenes con vistosos lomos de cuero y una banda de color rojizo, en los que el protagonista de cualquier película de abogados encuentra en el último momento y tras días de búsqueda incesante, un precedente que le permitirá ganar el caso.

Esto es importante y una de las primeras cosas que un estudiante de derecho tiene que hacer es precisamente aprender a navegar e interpretar un “Law Report” rápidamente.

Es importante tener en cuenta que los “Law Reports” contienen además del texto completo de la sentencia, detalles del proceso y los resultados, un resumen de las cuestiones jurídicas, listas de casos citados a las que se hace referencia y otras características relevantes.

Pero ojo, hay que tener en cuenta que en Inglaterra y Gales se resuelven miles de casos anualmente, y los “Law Reports” no informan de todos sino únicamente un 2%, aproximadamente y que equivale a aquellos que sienten un precedente o aclaren un punto importante del derecho a discutir.

De tal manera los “Law Reports” sólo incluyen una pequeña proporción de todos los casos que se resuelven basado en la jerarquía de los tribunales.

Por ejemplo, mientras todas las sentencias del Tribunal Supremo del Reino Unido son publicadas en los “Law Reports” o la gran mayoría de la “Court of Appeal”, solamente aquellas que sean relevantes de la “High Court” se verán reflejadas en sus páginas.

Por este motivo los “barristers” son abogados de tribunales extremadamente especializados ya que conocen al dedillo todos los precedentes que, en una determinada materia o áreas del derecho, resultan relevantes y de aplicación, porque estos son los que establecen la ley.

Entonces, la pregunta es: ¿Quién decide si una sentencia se publica en un “Law Report”?

Pues curiosamente son las diferentes editoriales que publican “Law Reports” las que decidirán si un determinado caso pasa o no a sus volúmenes, en base a lo indicado anteriormente: que la sentencia establezca un nuevo criterio o modifique un principio anteriormente asentado o, por ejemplo, resuelva alguna cuestión de derecho dudosa.

Esto supone que es posible que los “Law Reports” puedan pasar por alto los casos de interés, mientras que pueden incluirse casos que, por ejemplo, no añadan nada nuevo a la cuestión discutida.

Como curiosidad, aunque existen “Law Reports” desde la Edad Media, empezaron a publicarse de forma estandarizada desde finales del siglo XIX (en 1865, concretamente).

De hecho, con anterioridad a esta fecha, eran los propios “barristers” quienes iban a las audiencias de los tribunales y publicaban después sus notas de los casos.

La mala -o buena- noticia es que existen diferentes “Law Reports” publicados por distintas editoriales y no todas coinciden en publicar exactamente los mismos casos o bajo el mismo formato, lo que añade un plus de diversión al asunto.

De hecho, hay algunos más fidedignos que otros, y aunque existen versiones oficiales, los “All England Law Reports”, por ejemplo, son algunos de los más citados.

Lo importante es que el fallo deba ser el mismo en cada “Report” aunque el encabezamiento y demás información añadida por el editor de turno pueda ser diferente.

La semana que viene veremos cómo encontrar un caso en un “Law Report”, a través del “case citation”, una especie de extraño código que, como a Harry Potter, nos permitirá descifrar cómo se produce la magia. ¡No se lo pierdan!

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