Firmas

En un contexto de crisis económica es importante saber cerrar la empresa a tiempo

Manuel Castaño Grande
En un contexto de crisis económica es importante saber cerrar la empresa a tiempo
Manuel Castaño Grande, socio director de Castaño Asociados, explica aquí los pasos que hay que dar para no cometer errores.
12/2/2021 06:45
|
Actualizado: 08/4/2021 13:38
|

La apertura de un negocio está íntimamente ligada a la ilusión de un empresario que crea algo de la nada y lo ve crecer. Quizás, por este motivo, los abogados mercantilistas observamos el más que frecuente error de retrasar hasta el límite el cierre de una empresa que ya no es viable económicamente.

Para no pocos empresarios en este trance es difícil asimilar la necesidad de cerrar su empresa.

Esta es una escena que los despachos legales como Castaño Asociados estamos ya observando tristemente muy a menudo, debido a la crisis económica derivada de la pandemia.

EL RETRASO EN EL CIERRE DE UNA EMPRESA INVIABLE, ESE GRAN ENEMIGO

Existen muchas situaciones en las que hay que tomar la decisión de cerrar la empresa sin retrasarla en absoluto. No obstante, antes de ello, se debe realizar un análisis de la actividad de la misma, de su recorrido y, sobre todo, de su consolidación en el mercado.

En esencia, el peor síntoma financiero para un negocio en crisis es que éste no pueda llevar a cabo su actividad empresarial, es decir, que sufra de un déficit continuado.

Aún así, hay que comprobar si esta circunstancia es pasajera o, en cambio, supone una tendencia irreparable.

EL CIERRE DE UNA EMPRESA COMO UNA ESTRATEGIA TEMPORAL

Pero hay un factor importante en esta compleja ecuación que es entender el cierre de una empresa como una estrategia temporal que permita salvar un importante bache para luego recuperarla cuando las condiciones económicas sean más favorables.

De hecho, hay no pocas ocasiones en las que se cierra una empresa con la intención de reactivar su actividad en el futuro. Esto es posible aunque es importante realizar este proceso de la manera correcta.

Y eso supone llevar a cabo el cierre en el momento más oportuno utilizando los instrumentos legales óptimos para tal fin.

No olvidemos que un cierre empresarial abre controversias con muchos aspectos tales como la financiación, la situación de los trabajadores o la relación con los clientes.

EL ASESORIAMENTO LEGAL, IMPRESCIDIBLE PARA EL CIERRE DE UN NEGOCIO

Lo primero que debe saber un empresario que debe pasar por el trance del cierre su negocio es que es imprescindible un correcto asesoramiento empresarial especializado.

En la casuística de Castaño Asociados nos hemos encontrado con empresas que, aparentemente, no son rentables; pero tras realizar un profundo análisis de los datos de la misma se concluye que ha habido una mala gestión puntual que puede ser revertido a través de los instrumentos legales apropiados. En el caso de que no haya más alternativa que el cierre, deberá articularse de la manera más ágil y profesional posible, a efectos de evitar futuras repercusiones de desagradables consecuencias.

ALTERNATIVAS AL CIERRE DE UNA EMPRESA

También hay que tener presente que existen alternativas al cierre total de una empresa. De hecho, en el aspecto laboral, son muchas las medidas que se pueden tomar para evitarlo, siempre y cuando se analice la efectividad de la medida.

Las más drásticas pueden ser tanto un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) parcial de la plantilla como un proceso de despidos individuales.

No obstante, en la pequeña o mediana empresa se pueden alcanzar acuerdos con los trabajadores para proceder a una modificación de las condiciones de trabajo, como puede ser una reducción momentánea del salario o una reducción de la jornada laboral. En este contexto, el empresario siempre debe abogar por la sinceridad con los trabajadores.

Si la situación es mala hay que comunicarla como tal. Los trabajadores se sostienen personalmente de sus salarios y deben tener información fidedigna de la situación de la empresa por si se encuentran con la posibilidad de aceptar una oferta de trabajo.

En muchas ocasiones nos encontramos con empresas que realizan un ERE y en él incluyen a trabajadores que estarían dispuestos a trabajar modificando sus condiciones y, en cambio, mantienen a trabajadores que estarían dispuestos a verse afectados por el ERE.

Esta paradoja se debe a las situaciones personales de los trabajadores que son de vital importancia, motivo de más para que el empresario sea transparente con los trabajadores.

LOS MANDAMIENTOS DEL BUEN EMPRESARIO EN SITUACIÓN DE CRISIS

Sin lugar a dudas, la situación más complicada para un empresario es afrontar una situación económica negativa prolongada de su propia empresa. Razón por la que no se debe dejar el negocio a la deriva y adoptar estas medidas tajantes y ejecutivas:

Analizar la situación financiera actual y real de la empresa haciendo comparativa con el pasado para conocer la tendencia de la misma.

Descifrar los motivos, tanto internos como externos, que han llevado a la empresa a dicha situación económica para evitar el cierre y, sobre todo, no cometer los mismos errores en un futuro.

Dejarse asesorar por un experto externo. Son muchos los empresarios reacios a que una persona ajena conozca los entresijos de la empresa, pero muchas veces los problemas están tan cerca del empresario que éste no es capaz de verlos.

Si la situación de crisis puede ser revertida, el empresario debe ser consciente de la importancia de las medidas a tomar y de la contundencia con la que deben ser tomadas.

En ocasiones, no se desea realizar sacrificios o no se quiere tomar las medidas drásticas necesarias e ineludibles.

Si la situación crítica no puede ser revertida, la gestión del cierre y el cese de la actividad empresarial debe realizarse con asesoramiento legal y especializado.

De este modo se podrá realizar de manera más ágil, profesional y lo menos traumática posible.

En todo caso, se debe tener un cuenta un aspecto fundamental: en situación de grave crisis económica como la actual, no hay enfermedades globales sino enfermos individuales.

Y cada paciente, cada empresa, precisará de medidas de diagnóstico, tratamiento, cirugía y postoperatorio completamente individuales y únicas.

En esta noticia se habla de:

Otras Columnas por Manuel Castaño Grande:
Últimas Firmas