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[Opinión] López Madrid se enroca en su versión de «víctima» a la espera de ser juzgado por 4 supuestos delitos contra la doctora Pinto

El empresario y millonario Javier López Madrid, "compi yogui" de la Reina Leticia, abraza la estrategia legal de que la víctima es él. Próximamente será juzgado por cuatro delitos en dos juicios. En el primero, por acoso, amenazas y lesiones a la doctora Elisa Pinto. Y por cohecho, en el segundo –Audiencia Nacional–, también relacionado con la médica.
| | Actualizado: 07/09/2021 13:26

El millonario Javier López Madrid sigue enrocado en su versión de que la víctima es él. De que «la mala de la película» es la doctora Elisa Pinto. Que fue ella la que provocó «una situación de terror extremo» en su familia con llamadas y mensajes amenazantes.

Así lo afirma su abogado en el escrito presentado ante la magistrada del Juzgado de Instrucción 26 de Madrid, Concepción Jerez, ante la que López Madrid interpuso una denuncia contra la doctora hace siete años y siete meses, el 14 de marzo de 2014.

Tres meses después de la que le puso la doctora Pinto, el 30 de diciembre de 2013, por acoso y amenazas, y que cayó en el Juzgado de Instrucción 39, del que es titular la magistrada Belén Sánchez Hernández.

López Madrid es yerno del empresario Juan Miguel Villar Mir, alto ejecutivo del IBEX 35 y «compi yogui» de la Reina Letizia. 

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Su representación legal considera que existe un «extensísimo acervo probatorio de contenido marcadamente incriminatorio» que impone que la magistrada Jerez cierre la instrucción y de paso a la causa contra la doctora Pinto por un delito contra la integridad moral y otro delito continuado de amenazas contra el millonario.

Así, a palo seco, sin conocer los antecedentes se podría pensar que la doctora Pinto es una versión actualizada de Rebecca de Mornay en la celebérrima película «La mano que mece la cuna».

Nada que ver.

Hay que decir que antes de que López Madrid dirigiera ese escrito a la magistrada Jerez, Ana Blanco, la abogada de la doctora Pinto, había presentado otro solicitando, precisamente, lo contrario.

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Su archivo.

ACUSADO DE CUATRO DELITOS

Porque lo cierto es que, a día de hoy, hay dos Juzgados, el 39 de Instrucción de Madrid mencionado, y el Juzgado Central de Instrucción de la Audiencia Nacional, del que es titular el magistrado Manuel García-Castellón, que han puesto sus respectivas causas en línea de pista de despegue para que López Madrid y el comisario jubilado, José Manuel Villarejo –al que contrató el primero– sean juzgados por 4 delitos.

Por acoso, amenazas y lesiones en el primer caso, y por cohecho en el segundo. 

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Dos Juzgados en los que la Fiscalía ha mantenido la misma postura incriminatoria contra el «compi yogui» López Madrid.

De hecho, el pasado 8 de marzo, el fiscal Fernando R. Mayoral, le dio una vuelta de tuerca final solicitando a la juez Hernández que ampliara la acusación contra López Madrid por el delito de lesiones al considerarlo coautor, junto con Villarejo, al haber actuado de común acuerdo.

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ELISA PINTO APUÑALADA DOS VECES

En su auto de 28 de agosto de 2020, la magistrada del Juzgado de Instrucción 39, por el que cerró la fase de investigación y transformó la causa en procedimiento abreviado tras apreciar claros indicios de delitos de acoso y amenazas contra López Madrid, y de lesiones contra Villarejo, reconoce que la doctora Pinto fue apuñalada dos veces.

«El día 10 de abril de 2014María Elisa Pinto Romero se encontraba en el interior de su vehículo Ssanyong Rodius 2151FKK en la Avenida de Pio XII de Madrid, en compañía de su hijo menor de diez años de edad (…), cuando un varón identificado como José Manuel Villarejo Pérez ha aprovechado que Elisa Pinto ha bajado del coche y se ha acercado a la misma apuñalándola en la zona abdominal, huyendo del lugar diciéndole ‘López Madrid quiere que cierres la boca’», relata la magistrada en su auto.

Fue una puñalada de cuatro centímetros de longitud que requirió sutura.

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Pero esa no fue la primera agresión con arma blanca que sufrió la doctora Pinto.

Tres meses antes, el 13 de enero de 2014, cuando conducía por la Avenida del comandante Franco, muy próximo a su casa, un individuo con tatuaje en la mano en forma de estrella dentro de un círculo, «se introdujo en su coche (…) estando parado con la intención de atentar contra su integridad física, causándole un corte con objeto punzante mientras decía ‘estás indefensa’».

Fue en el hombro izquierdo. De 3 centímetros, lo que también necesitó sutura, tras ser recogida por una ambulancia del SAMUR, que la trasladó a las urgencias del Hospital Gregorio Marañón.

VILLAREJO RECONOCIDO

Villarejo después fue reconocido por la doctora Pinto en una rueda de reconocimiento como el hombre que la apuñaló. Por esa razón la magistrada le impuso al comisario la prohibición de acercarse a 500 metros de su persona.

Por supuesto que los dos imputados en este caso recurrieron el auto que acababa con la investigación.

Con lo que no esperaban encontrarse fue con la respuesta del fiscal del caso, Fernando R. Mayoral. 

En el escrito, al que tuvo acceso Confilegal, el fiscal Mayoral refirió la transcripción literal de una conversación que Villarejo mantuvo con dos personas más, Javier y Adrián, en la que reconoce haber apuñalado a la doctora Pinto. 

El material procede de las grabaciones encontradas durante la entrada y registro en las oficinas de la empresa de Villarejo, Cenyt, y en su domicilio habitual en la Finca «El Montecillo», en 2020, donde se encontró su agenda personal en la que de su puño y letra anotó el 17 de marzo de 2017 «Intentar retrasar la rueda en todo caso, hay que preparar la declaración una vez que me identifique, porque será así». 

Estas incautaciones se produjeron por orden de García Castellón. Y el fiscal del caso de Plaza de Castilla las ha llevado a su caso, al del Juzgado de Instrucción 39.

UNA CONVERSACIÓN GRABADA EN LA QUE RECONOCE QUE LA APUÑALÓ

La conversación fue así:

Villarejo: Sí… Tronca del Gordillo [Ignacio Gordillo, exfiscal de la Audiencia Nacional y primer abogado de la doctora], el soplapollas ese, que es compañero nuestro… Sí, sí, bueno ahora ya es abogado. Que era además el abogado de la mujer de la médico esa que yo apuñalé. 

Javier: No lo sabía.

Villarejo: Sí, sí…

Javier: Pero si ese señor (ininteligible).

Adrián: Lo que no entiendo es por qué fallaste (se ríe Villarejo).

Villarejo: Porque estaba nervioso. 

Alberto: Eso los 2 centímetros…

Villarejo (riendo): Porque estaba nervioso, será hija de puta. 

PREVIAMENTE LA DOCTORA PINTO TAMBIÉN FUE ACOSADA

El acoso, relata la magistrada Sánchez, se materializó en llamadas amenazadoras con mensajes como «vamos pinchar a tus hijos«, «te vamos a matar«, «eres una puta… lo vas a a pagar caro por hacerte la lista», «no coges el teléfono pues te mandaremos un mensaje con un cuchillo para que lo entiendas, esto no se va a acabar«, «sabes que el final de todo esto será que te matemos, esto solo puede acabar acabando contigo», «eres una puta loca que te has creído que te vas a salir con la tuya», «tus hijos están seguros?», «te vamos a matar, has hablado demasiado, como no sabes callarte solita te callaremos nosotros» y «vas a morir zorra, tus hijos van a morir, puta loca suicida, baja a misa para que te veamos«.

PARA GARCÍA-CASTELLÓN HAY INDICIOS CLAROS DE COHECHO

García-Castellón, por su parte, también lo vio claro. A Villarejo y a su socio, Rafael Pérez, les atribuye un delito de cohecho pasivo del artículo 419 del Código Penal.

El comisario tenía prohibido hacer este tipo de «pluriempleos» y menos utilizar los medios de la policía para tales fines. 

A López Madrid, por el contrario, lo que le imputa es un delito de cohecho activo del artículo 424 del Código Penal.

Se refiere justo al que paga, al que pone «la guita». 

Se especula con que Villarejo habría recibido dos millones de euros por los servicios prestados a López Madrid.

El empresario, según entiende el magistrado, contrató al policía, hombre de máxima confianza del número 2 de la Policía, el director adjunto operativo (DAO), Eugenio Pino, en septiembre de 2013.

«Durante 2014, José Manuel Villarejo Pérez, en cumplimiento de lo pactado con Javier López Madrid, y con fines privados, se dedicó a hostigar a María Elisa Pinto. Llevó a cabo seguimientos e intentó impedir que denunciase a Javier López por acoso», dice García Castellón.

Pero es que además «Villarejo empleó medios policiales para desacreditar a María Elisa: realizó seguimiento, accedió a su información privada sin autorización e intentó interferir en la investigación policial, solicitando información sobre el estado de las pesquisas, manipulando al investigación policial y realizando previsiones sobre el resultado de una rueda de reconocimiento de la que tendría que formar parte«.

El magistrado también relata que Villarejo le presentó a López Madrid al comisario Enrique García Castaño, al que en la Comisaría General del Información –la policía «secreta», de la que era el número 2– le conocían como «el gordo».

Y también al inspector Alberto Carba instructor de la denuncia que cayó en el Juzgado de la magistrada Jerez, de la que trata esta columna.

«Este agente de policía envió varios correos electrónicos a Javier López Madrid comunicándole el estado de la investigación y recibiendo instrucciones», dice García Castellón. Recibiendo instrucciones de López Madrid, se entiende. Esto es muy turbio y tendrá que aclararse en el juicio.

¿COLARÁ LA ESTRATEGIA DE LÓPEZ MADRID?

La lógica dice que no debería. Ante sí la magistrada Jerez tiene a dos compañeros, Belén Sánchez Hernández y Manuel García-Castellón, que ya han puesto la directa contra López Madrid y Villarejo. Y que la Fiscalía les está acompañando, en los dos casos.

La pelota queda en su tejado.