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¿Qué diría Dale Carnegie sobre la disputa Rivera versus Martínez-Echevarría?

Luis Romero Santos
¿Qué diría Dale Carnegie sobre la disputa Rivera versus Martínez-Echevarría?
Luis Romero es socio director de Luis Romero Abogados y doctor en Derecho Penal.
15/2/2022 06:48
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Actualizado: 18/2/2022 13:20
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Dale Carnegie dijo: “La única forma de salir ganando en una discusión es evitándola” en su libro “Cómo ganar amigos e influir en las personas”.

Su segunda regla era “No critique, no condene ni se queje”.

He asistido estos días a la discusión entre la firma Martínez-Echevarría & Rivera y Albert Rivera. No me ha extrañado que un socio desee separarse del bufete al que pertenece pues es algo frecuente, como tampoco me ha sorprendido que ello haya ocurrido a los dos años de la ceremonia de  presentación en público de un fichaje estelar.

Lo que sí me ha asombrado es que se hayan emitido varios comunicados, uno detrás de otro, criticando al que hasta el día antes era el presidente ejecutivo de la firma.

Cuando estudiaba el bachillerato leí el libro más famoso de Carnegie y aprendí técnicas para recordar nombres de personas y dirigir reuniones eficazmente, además de perder el miedo a hablar en público.

Al terminar Derecho, seguí el Curso Dale Carnegie, después fui graduado asistente y, por último, instructor.

De todos los aprendizajes que he seguido, este es uno de los más útiles para mi vida y mi carrera. Cuando comencé a ejercer como abogado, la seguridad que adquirí fue en buena parte por este curso.

Por supuesto que no es fácil seguir el consejo del norteamericano que a principios del siglo XX adiestraba a profesionales y hombres de negocios en los salones de un hotel de Nueva York.

Pero creo que sí es fácil no incumplir dicha máxima varias veces seguidas.

Martínez-Echevarría, 'decepcionada' con Rivera, su fichaje estrella: 'Baja presencia, poca actividad y nulos resultados'
Días de vino y rosas, cuando Rivera fue fichado por la firma. De izquierda a derecha: Eugenio Martínez-Echevarría, director de desarrollo de negocio; Albert Rivera, hasta hace unos días presidente ejecutivo en España y Portugal del despacho; Vicente Morató, socio director; y Rafael Martínez-Echevarría, socio fundador.

¿QUIÉN GANA Y QUIÉN PIERDE EN ESTA DISPUTA?

¿Se equivocaron Rivera y Villegas entrando en un bufete? ¿Deberían haber fichado por una empresa de otro sector? ¿Erró Martínez-Echevarría contratando a Rivera y a su número dos?

Al igual que nos hacemos estas preguntas, asistimos frecuentemente a la incorporación en nuestra profesión de jueces, fiscales, abogados del Estado, etc., que dejan sus puestos para ejercer la abogacía.

Unas veces lo hacen por su cuenta y la mayoría en despachos ya constituidos.

La cuestión es quién gana y quién pierde en esta disputa.

Ninguno de los dos, sería la respuesta. No ganan ni Rivera ni Villegas, ni el bufete de abogados.

Pues sólo hay que recordar la reciente presentación de la incorporación del político catalán con un despliegue espectacular, uniendo el apellido Rivera al de Martínez-Echevarría con la “&”, ligadura de la conjunción copulativa “et”, es decir, “y”.

Por lo tanto, podríamos decir que existe una unión, un enlace, una ensambladura.

Sin embargo, tras las distintas declaraciones de una y otra parte la semana pasada, parecía que asistíamos a una separación matrimonial escandalosa, dolorosa y ruinosa.

Porque desde luego, en el pleito que parece va a iniciarse, se manejarán cifras millonarias.

LO QUE ESTÁ EN JUEGO ES LA REPUTACÍON

Pero no es ya dinero lo que van a perder o ganar una parte y otra, sino la reputación, pues a uno lo han puesto de vago y al otro de mal pagador.

¿Era necesario este debate público? Deberían haber hablado reservadamente.

¿Quizás alguna de las partes ha expuesto precipitadamente su posición? ¿Debería haber contado hasta diez antes de hacerlo?

Por otra parte, estamos entre compañeros.

Entre los abogados, hablamos, conciliamos.

Al menos hasta ahora, no ha sido así en esta batalla. Lo ideal sería que cuanto antes, se emitiese un comunicado conjunto por el que ambas partes diesen a conocer a la opinión pública que han alcanzado un acuerdo satisfactorio.

Lo cual dudo, pues Rivera y Villegas van a solicitar la máxima indemnización posible y entiendo que Martínez-Echevarría solicitará también una compensación.

Algo parecido ocurrió entre Andrea Orcel y el Santander, a pesar de las diferencias entre ambos supuestos, pues también se anunció con gran despliegue la incorporación del financiero italiano a la entidad para terminar abortándose a última hora.

Y a pesar de los intentos de acercamiento entre los asesores y abogados de ambas partes, no fue posible el acuerdo extrajudicial, venciendo el italiano en primera instancia habiendo conseguido una indemnización millonaria.

¿Quién ganará en la guerra Rivera & Villegas versus Martínez-Echevarría?

Lo sabremos, pero por ahora el expolítico ha sido calificado de poco trabajador, narcisista y de no tener experiencia como abogado; mientras que el bufete ha sido calificado de incumplidor y mal pagador por los expolíticos.

Es decir, por ahora han perdido ambas partes ante la opinión pública.

Mi conclusión es que si todos hubiesen seguido el consejo de Dale Carnegie, no debería haberse iniciado esta discusión pública pues ninguno la ha ganado y todos la han perdido.

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