Patricia Abad: «No es suficiente con proponer un turno de oficio para abordar procedimientos tributarios»
Patricia Abad es la número 2 de la candidatura de Raúl Ochoa. Afirma que el objetivo es promover la unión en el Colegio, porque unidos pueden ser muy fuertes. Foto: José Pedro Salinas.

Patricia Abad: «No es suficiente con proponer un turno de oficio para abordar procedimientos tributarios»

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18/12/2022 06:48
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Actualizado: 17/12/2022 23:23
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Patricia Abad, socia directora de la firma Hemina Abogados y Asesores Tributarios, es la candidata a vicedecana del «ticket» electoral que capitanea Raúl Ochoa. Tiene las cosas claras sobre lo que quisiera cambiar si los Hados le son propicios y les conceden los votos suficientes para ganar las elecciones a la Junta de Gobierno del Colegio de la Abogacía de Madrid, que renueva sus órganos directivos en las elecciones que tendrán lugar el próximo martes 20 de diciembre.

Abad explica las razones de su entrada en campaña, abandonando la «placidez» tensa del ejercicio de la abogacía desde el despacho que dirige.

¿Por qué aceptó participar como vicedecana, por la candidatura de Ochoa, en esta contienda electoral al Colegio de la Abogacía de Madrid?

Me decidí a participar en la candidatura de Raúl Ochoa porque me ilusionó poder participar activamente en la vida de la abogacía colegial en Madrid pero sólo quería hacerlo si pensaba que con las personas con las que iba a trabajar, en su caso, eran confiables, buenas personas con la misma pasión e ilusión que yo y eso fue lo que me encontré cuando conocí a Raúl y al resto de miembros de la candidatura.

¿Qué es lo que busca cambiar, si ganan las elecciones?

Si somos los elegidos en la votación queremos generar en los colegiados arraigo al Colegio y unión entre nosotros. Esa será la base del nuevo Colegio. Debemos tener sentido de pertenencia y de grupo, somos muy fuertes, pero sólo si estamos unidos.

¿Qué aporta usted a la candidatura?

A la candidatura aporto confiabilidad, experiencia en mi ámbito, pasión y sobre todo soy una persona que uno. Y no sólo pretendo mantener la unión que existe entre los miembros de la candidatura, sino que mi objetivo es la unión de los colegiados.

Quiero lograr que tengamos espíritu de pertenencia.

¿Por qué eligió especializarse en fiscal y tributario?

Me especialicé en fiscal porque estudié derecho y empresariales, quería algo polivalente que me permitiera tener un espectro amplio de posibilidades por si quería cambiar al mundo de la empresa, pero me enamoró la profesión de abogado y quiero seguir creciendo en esta profesión.

Usted ha dicho que “lo bueno en lo mío es que sabemos quién es el malo: La Administración Tributaria”. ¿De qué forma pueden ustedes ayudar a los colegiados en este campo?

En el ámbito tributario hay mucho por hacer, desde formación a los colegiados que se dedican a otra especialidad para gestionar su propia actividad, formación a quien se dedican a otra especialidad para tener conocimientos generales mínimos sobre la materia para proporcionar ”atención primaria” en casos que puedan tener implicaciones fiscales y también formación específica a abogados especializados en derecho fiscal.

El derecho fiscal es una materia bonita y compleja que necesita actualización y estudio constante por parte del abogado.

Para abordar la materia tributaria es necesario tener un profundo conocimiento sobre la misma, según Patricia Abad. Foto: José Pedro Salinas.

Otra candidatura ha propuesto un turno de oficio para hacer frente a Hacienda, ¿cuál es su opinión?

No es suficiente con proponer turno de oficio en términos generales para abordar procedimientos tributarios.

Como en todas las áreas, es necesario tener un profundo conocimiento de la materia para plantear y abordar incluir esta especialidad en el turno de oficio.

Necesita un abordaje serio.

¿Hacienda se ha convertido en un monstruo de mil cabezas, como afirman muchos?

La Administración Tributaria cuenta con muchos recursos para revisar a los contribuyentes.

No sólo es la Administración Tributaria del Estado, también las Administraciones de las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos, que exigen distintos tributos y con los que hay que «lidiar» en los distintos procedimientos.

Lo anterior supone asimismo, que la tributación por el mismo hecho imponible (por ejemplo por la compra de un inmueble o una sucesión) sea distinta en una comunidad o en otra por lo que hay que estar constantemente actualizado como abogado (de ahí la importancia de la formación).

En cualquier caso, nuestro Colegio tiene mucha fuerza, incluso para proponer cambios en la propia Administración Tributaria o promover cambios legislativos. Debemos ser conocedores de nuestra fuerza y utilizarla. 

¿Qué aprendió usted de trabajar en los grandes bufetes, como Garrigues o en las grandes, como KPMG, que pueda ser aplicable en beneficio del Colegio?

En mi caso, he trabajado en grandes despachos como Garrigues, también en Ramón y Cajal. Asimismo trabajé en el departamento de fiscalidad de grandes patrimonios de Morgan Stanley y después consitituí mi propio despacho en el que tengo a varias personas contratadas.

Lo anterior me ha llevado a conocer las necesidades de un amplio espectro de abogados que forman el Colegio.

No son las mismas necesidades las de un abogado que trabaja en un despacho grande o en una asesoría jurídica de una empresa que las que tiene un abogado que constituye su propio despacho o que trabaja de forma independiente.

Por ejemplo, los abogados de despacho grande o de asesoría jurídica de empresa no se preocupan por tener acceso a bases de datos porque el despacho provee de medios a los abogados.

Asimismo el abogado de despacho grande tiene colegas con los que constantemente puede comentar y abordar diferentes puntos de vista de la misma cuestión.

«Nuestro Colegio tiene mucha fuerza, incluso para proponer cambios en la propia Administración Tributaria o promover cambios legislativos. Debemos ser conocedores de nuestra fuerza y utilizarla»

En este caso, el abogado puede interesarse por mejorar las condiciones con la Mutualidad, aprovechar por ejemplo bienes que puedan ser útiles en su vida personal cuyas tarifas pueda negociar el Colegio, hacernos fuertes en el colegio para plantear cuestiones técnicas a organismos oficiales.

Organismos como la Administración Tributaria, ofrecer medios para facilitar la conciliación, plantear la forma en la que facilitar el acceso a residencias o mejorar la calidad de vida de los abogados jubilados… 

En el caso de despachos pequeños o profesionales independientes, el Colegio, además de lo anterior debe hacer que las tarifas por ejemplo para acceso a bases de datos sean asequibles, ofrecer mayor número de bases de datos, proveer de zonas de trabajo aprovechables y confortables, facilitar que los abogados se conozcan para fomentar sinergias, para incluso dentro de la misma especialidad conocer a otros profesionales con los que compartir dilemas y cuestiones técnicas. 

En definitiva, mi trayectoria hasta el momento me lleva a conocer las necesidades de distintos profesionales.

Si nuestra candidatura es la elegida me comprometo a escuchar a los Colegiados y satisfacer (no intentarlo, sino satisfacer) sus necesidades, que son las de todos. No nos merecemos menos. 

Usted es la socia directora de la firma Hemina Abogados y Asesores Tributarios, una boutique formada solo por abogadas. ¿Quiere decir eso que son un bufete feminista?

Las personas que trabajan en el despacho son unas profesionales excepcionales, comprometidas, analíticas, minuciosas, con fácil trato y que encajan perfectamente entre ellas.

Podrían ser mujeres u hombres.

Me importan las personas, primero que sean buenas y después buenas profesionales, me resulta indiferente el género. 

Esta candidatura está formada por personas cercanas, sencillas, profesionales de todas las especialidades, con mucha experiencia en nuestras materias y en distintos ámbitos de ejercicio del derecho (turno de oficio, abogados de empresa, abogados de grandes despachos, abogados de despachos propios, profesionales independientes…).

Hay diversidad también de edades, con representación de la abogacía más joven y más veterana. También de género. No tenemos más pretensión que servir a los Colegiados.

Si nuestra candidatura es la elegida la Junta, su decano y, por supuesto, su vicedecana serán siempre los últimos. Seremos el instrumento para mejorar el Colegio, para unir a los colegiados, para explotar el potencial que tenemos como colectivo.

En definitiva (y apropiándome de una frase de mi compañera Marta Moreta), queremos hacer la vida a los colegiados más fácil.

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