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La Ley Trans y el miedo al fraude de ley

La Ley Trans y el miedo al fraude de ley
José Luis Sariego, abogado especializado en derecho de familia, sigue explorando las consecuencias de la implementación de la Ley Trans.
11/3/2023 06:50
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Actualizado: 11/3/2023 00:39
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Hace unos días me entrevistaron para una TV autonómica y la periodista me preguntaba una y otra vez sobre el hecho de que esta ley va a provocar muchos fraudes por parte de muchos hombres que se cambien de sexo en el Registro Civil.

Todo ello, para obtener las ventajas que muchas leyes ofrecen a las mujeres, por la acción política de la discriminación positiva a favor de las mujeres de este país.

De hecho, se quejaba la periodista de que esto podía acabar con las ventajas que ofrecen muchas leyes a las mujeres, gracias a la acción positiva –que es como ahora se llama a la discriminación legal– establecida en más de 400 leyes y normas de inferior rango que hay en España.

Las más de 400 normas que discriminan a los hombres en España, que indicaba en un artículo anterior.

Pero la pregunta sería: ¿Acaso la Ley 23/2018, de 29 de noviembre o la ley 15/2022, de 12 de julio no pueden dar lugar a estos mismos fraudes?

Y ¿por qué preocupa ahora tanto todo esto y no con esas leyes?

De todas formas, debo recordar que ya el Código Civil de 1974 indicaba en su artículo 6.4 que “Los actos realizados al amparo del texto de una norma que persigan un resultado prohibido por el ordenamiento jurídico, o contrario a él, se considerarán ejecutados en fraude de ley y no impedirán la debida aplicación de la norma que se hubiere tratado de eludir”.

Y sigo preguntándome: ¿Qué beneficios puede obtener un hombre que se cambie de sexo registral con respecto a una mujer?

Yo creo que ninguno, ya que con el cambio de sexo recibirán el mismo trato que reciben las mujeres de este país.

¿Qué beneficio saca un ciudadano cuando accede a una ley para obtener el mismo trato que los demás? Creo que la respuesta es obvia: ninguno.

Debo recordar que la igualdad de trato a ambos sexos lo establecen, entre otras normas, la Constitución española, la declaración universal de Derechos Humanos y la Carta de Derechos Fundamentales de la Unión Europea.

Y una cuestión que planteo con un poco de humor es: ¿Qué hombre va a querer cambiarse de sexo, si las mujeres ganan un 30% menos que los hombres?

Imaginemos que un hombre director de cine cambia de sexo registral para obtener una mayor subvención para hacer su película.

No debemos olvidar que una mujer cineasta obtiene una mayor subvención para su película que si fuera un hombre.

Si aquel cineasta cobró una mayor ayuda por cambiar su sexo registral, ¿deberá devolver esa ayuda si decide regresar a su sexo original en el registro?

No tengo ni idea, pero habrá que esperar a que eso ocurra y las soluciones que se adopten.

De todas formas no entiendo el porqué de este tipo de preocupación, cuando desde hace años, las mujeres que obtienen una ayuda económica (RAI) estatal por haber denunciado a su pareja por violencia de género, no tienen que devolver dicha ayuda en el caso de la denuncia se archive o el acusado resulte ser inocente.

Esta ley puede usarse de forma fraudulenta para evitar ser acusado de violencia de género, pero está claro que, si un hombre cometió el delito siendo hombre, no podrá evitar ser juzgado como hombre.

Y si cometió el delito siendo ya una mujer, tampoco podrá evitar ser juzgada como mujer.

Si cometes un delito, serás juzgado en todo caso. Seas hombre o mujer.

En cuanto a las ventajas de ser mujer en competiciones deportivas, serán las autoridades deportivas quienes se decanten por encontrar alguna solución en el futuro.

En todo caso, las autoridades deportivas deberán crear una categoría nueva, pero habrá mucha resistencia de países que no admiten el cambio de sexo.

Va a ser muy complicado, por ejemplo, modificar el Convenio de Chicago sobre emisión y reconocimiento de pasaportes.

Habrá algún país que rechace la entrada a personas trans. No sé cómo se va a solucionar esto. El mayor problema de nuestros políticos es que piensan que todo el mundo se rige por su forma de ver la vida y la realidad.

Porque nuestras leyes con perspectiva de género tienen un sesgo etnocentrista que va a ser muy difícil defender en los ámbitos internacionales.

¿Cómo van a evitarse los posibles fraudes de la ley de cambio de sexo en estos casos?

FRAUDE LEGAL

Creo que como en todos los casos en los que se comete un fraude legal. Siempre existe la posibilidad de que alguien afectado por dicho fraude pueda acudir a los tribunales, que serán los que decidirán si ha habido fraude o no.

Y serán los juzgados quienes decidan las consecuencias de dicho fraude.

Y sobre el asunto de que los niños y niñas quieren cambiarse de sexo, ya en otro artículo explicaba mi opinión, en el que explicaba que no entiendo que nadie se pueda rasgar las vestiduras sobre el hecho de que los adolescentes puedan decidir por sí mismos cambiarse de sexo, si desde hace años hay una opinión política, judicial y social de que, en caso de separación de los progenitores de un adolescente, hay que tener en cuenta la opinión de los menores. Sí o sí.

Y tanto una decisión como la otra les va a afectar el resto de sus vidas, tanto en su desarrollo personal, como en los demás aspectos de su vida.

Termino este artículo con algunas soluciones que se me ocurren para evitar todo este tipo de preocupaciones en torno a la ley trans que veo a mi alrededor.

En primer lugar, creo que habría que derogar todas las leyes trans de las Comunidades Autónomas, ya que discriminan a los ciudadanos según vivan en una comunidad o en otra.

Y habría que derogar todas las leyes discriminatorias. De esta forma ya no haría falta una ley trans ni ninguna otra.

Habría que establecer y redactar una ley de igualdad de trato para todas las personas, sin tener que establecer acciones positivas a favor de nadie por ser diferente.

Recuerdo que el exterminio de los judíos en Alemania comenzó por la justificación social y política de considerar el trato diferente al que era diferente sólo por ser judío, homosexual o simplemente por pensar distinto.

Sólo las personas que tengan algún tipo de capacidad diferente que les impida ejercer sus derechos como al resto (personas con alguna discapacidad) deberían tener leyes que les defiendan.

Y termino preguntándome:

¿Por qué vale más la vida de una mujer que la de un hombre o la de una mujer homosexual?

Creo que el sexo de una persona o la identidad de género o la orientación sexual no deben ser tratadas como una discapacidad. Porque este tipo de circunstancias no son en ningún caso invalidantes.

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