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Opinión | El impacto transformador de la Inteligencia Artificial en la práctica legal: una revolución digital en marcha

Opinión | El impacto transformador de la Inteligencia Artificial en la práctica legal: una revolución digital en marcha
Carlos Franco Blanco, abogado y especialista en nuevas tecnologías, explica el factor disruptor de la Inteligencia Artificial en el mundo de la abogacía. Imagen: Confilegal.
02/1/2024 06:31
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Actualizado: 03/1/2024 08:23
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En el contexto de la modernización de la práctica jurídica, la incorporación de herramientas de Inteligencia Artificial se está convirtiendo en un factor crucial, particularmente en firmas de abogados de menor envergadura.

La finalidad principal de estas tecnologías es facilitar y optimizar los procesos empresariales inherentes al ejercicio legal.

Dichas herramientas de Inteligencia Artificial proporcionan a las firmas pequeñas una capacidad renovada para adaptarse a un entorno cada vez más influenciado por la digitalización, optimizando sus flujos de trabajo mediante la automatización.

No obstante, estas entidades enfrentan desafíos específicos, como limitaciones en el presupuesto de tecnologías de la información y una participación en un mercado de tecnología legal notablemente segmentado dentro de la Unión Europea.

Es imperativo que los profesionales del Derecho adquieran una comprensión básica de conceptos como conjuntos de datos y modelos de Inteligencia Artificial. E

sta comprensión es esencial para una evaluación efectiva de las herramientas disponibles y para discernir con precisión las afirmaciones de los proveedores, en especial en lo que respecta al rendimiento y la importancia del procesamiento de lenguaje natural en su investigación.

CATEGORÍAS DE HERRAMIENTAS DE INTELIGENCIA ARTIFICIAL

Dentro del espectro de aplicaciones de Inteligencia Artificial, se identifican multitud de categorías que serán de vital importancia para los profesionales de la Abogacía en un futuro próximo.

La primera engloba herramientas de soporte en la redacción, abarcando desde asistentes de escritura hasta software de ensamblaje de documentos, fundamentales en la interfaz de los procesadores de texto que predominan en la práctica legal.

El software de ensamblaje de documentos, que facilita la generación automatizada de documentos a partir de plantillas, ha visto una adopción limitada, atribuible en parte a la complejidad inherente a la creación de dichas plantillas y a la ausencia de funcionalidades específicas para diferentes idiomas.

Adicionalmente, la transformación de datos no textuales en textos legales aún no se ha generalizado ampliamente. Esta práctica podría incluir la conversión de información de gestión de casos en texto procesable para presentaciones judiciales.

Estas herramientas de Inteligencia Artificial, si bien inicialmente enfocadas en la redacción y ensamblaje de documentos, tienen aplicaciones más amplias en el ámbito legal.

Por ejemplo, facilitan la investigación jurídica, permitiendo un análisis rápido y eficiente de grandes volúmenes de jurisprudencia y legislación, lo que resulta en la identificación más ágil de doctrina, jurisprudencia y argumentos relevantes.

ANALÍTICA PREDICTIVA

Un aspecto crucial adicional es la analítica predictiva. Las herramientas de Inteligencia Artificial pueden estudiar patrones en decisiones judiciales previas y proporcionar predicciones sobre los resultados potenciales de los casos, asistiendo tanto en la formulación de estrategias legales como en el asesoramiento a clientes sobre sus probabilidades de éxito.

La Inteligencia Artificial también desempeña un papel importante en la gestión de casos y la organización de documentos, automatizando tareas repetitivas y asegurando que la información relevante sea accesible de manera eficiente, reduciendo así el tiempo y minimizando el riesgo de errores.

Es crucial considerar las implicaciones éticas y de privacidad al utilizar estas herramientas.

Los profesionales de la Abogacía deben garantizar que el uso de la Inteligencia Artificial en su práctica se alinee con las normativas de confidencialidad y ética profesional, manteniendo una transparencia absoluta con sus clientes respecto al uso de estas tecnologías.

En suma, la Inteligencia Artificial proporciona a los abogados herramientas poderosas para mejorar la eficiencia y precisión en su labor.

Sin embargo, es fundamental abordar su uso con una comprensión clara de sus capacidades, limitaciones y consideraciones éticas.

Extendiendo su aplicación más allá de la investigación y análisis de casos, la Inteligencia Artificial ofrece un potencial considerable en la comunicación y el servicio al cliente en el ámbito legal.

Estas herramientas pueden ser programadas para interactuar con clientes, brindando respuestas inmediatas a consultas comunes y recopilando información esencial previa a las consultas legales. Esto no solo optimiza la eficiencia del abogado, sino que también permite enfocarse en aspectos más complejos de los casos.

FORMACIÓN Y DESARROLLO PROFESIONAL CONTINUO

La Inteligencia Artificial también tiene un papel significativo en la formación y desarrollo profesional continuo, personalizando programas de aprendizaje basados en las necesidades y áreas de interés de cada Abogado, asegurando una educación más efectiva y actualizada con las últimas tendencias y desarrollos en el Derecho.

La contribución de la Inteligencia Artificial a la toma de decisiones éticas no debe subestimarse. Integrando bases de datos éticas y algoritmos de toma de decisiones, estas herramientas pueden asistir a los profesionales del Derecho en evaluar las implicaciones éticas de sus acciones, asegurando la adhesión a los principios legales y éticos.

La integración de la Inteligencia Artificial en la práctica legal no solo mejora la eficiencia y precisión, sino que también abre nuevas vías para la interacción con los clientes, el desarrollo profesional y el cumplimiento ético.

Utilizadas de manera responsable y ética, estas tecnologías tienen el potencial de transformar la práctica legal de manera significativa.

Por otro lado, la Inteligencia Artificial presenta un potencial revolucionario en la predicción y gestión de riesgos en el ámbito legal.

través de un análisis avanzado de datos, puede identificar tendencias y patrones que suelen ser imperceptibles, permitiendo a los Abogados anticipar problemas potenciales y asesorar a sus clientes proactivamente.

Esta habilidad predictiva resulta especialmente útil en campos como el derecho corporativo y la planificación sucesoria, donde las decisiones estratégicas requieren una comprensión profunda del entorno legal y empresarial.

Otra área de aplicación es la optimización de los procesos internos en las firmas de Abogados.

La Inteligencia Artificial puede examinar el rendimiento y la eficiencia de los distintos procesos y sugerir mejoras, desde la asignación óptima de recursos hasta la identificación de necesidades formativas del personal. Al mejorar constantemente los procesos internos, las firmas pueden aumentar su competitividad y ofrecer servicios más efectivos y eficientes.

En el ámbito de la resolución de conflictos, la Inteligencia Artificial puede tener un papel importante en el análisis de argumentos y en la identificación de soluciones potenciales. Al analizar extensas bases de datos de casos y resoluciones previas, puede ofrecer perspectivas únicas y soluciones innovadoras, potenciando la habilidad de los Abogados para negociar y resolver disputas efectivamente.

La Inteligencia Artificial no solo beneficia a los profesionales del Derecho, sino también a los clientes, proporcionando mayor transparencia en los procesos legales y ayudando a democratizar el acceso a los servicios legales, haciéndolos más accesibles y asequibles para un público más amplio.

En conclusión, el uso de la Inteligencia Artificial en la práctica del Derecho es una herramienta versátil que va más allá de la simple automatización de tareas.

Su aplicación promete una transformación integral de la práctica legal, desde la mejora de los procesos internos hasta la innovación en la prestación de servicios legales.[1]


[1] Cfr. HOMOKI, P., “Guide on the use of Artificial Inteligence-based tolos by lawyers and law firms in the EU”, Council of Bars and Law Societies of Europe, 2022.

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