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Opinión | CDL: El extraordinario caso de Contax Partners, una nueva modalidad del «fraude del CEO» en arbitraje

Opinión | CDL: El extraordinario caso de Contax Partners, una nueva modalidad del «fraude del CEO» en arbitraje
Josep Gálvez, abogado español y "barrister" cuenta en su columna de esta semana una nueva modalidad del famoso "fraude del CEO", que ha sucedido recientemente en Londres. Imagen: JG.
05/3/2024 06:33
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Actualizado: 05/3/2024 11:20
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Imagínense que es usted un abogado en ejercicio y que le llega un fantástico caso de varios millones en juego. En efecto, le contactan de una acreditadísima empresa extranjera que quiere contratar sus servicios para ejecutar un importante laudo arbitral.

El cliente acepta sus honorarios encantado y además le proporciona toda la documentación perfectamente ordenada y traducida. Usted prepara el escrito, adjunta la documentación que le han dado y todo va como una seda ante el juzgado.

Pero hay algo en todo esto que, no sé…

Su sentido arácnido, tras centenares o miles de casos, le dice que este caso es demasiado perfecto para ser verdad.

Pues efectivamente, porque es todo mentira y usted es víctima de un fraude.

Y además está usted metido en un follón, pero de los gordos.

Por imposible que pueda parecer esto es lo que ha sucedido recientemente ante la ‘High Court’ de Londres, un tribunal poco inclinado a que los engañen.

Y si ha podido pasar en Inglaterra y Gales, créanme que puede volver pasar en cualquier otro país.

De hecho, Mr Justice Butcher, un muy experimentado juez de la ‘High Court’ de Londres, bregado en miles de asuntos, ha señalado en su sentencia del pasado mes de febrero que este es “un caso único”.

Los hechos no son cualquier cosa, sino que implican gravísimas acusaciones de fraude mediante el uso de un supuesto laudo arbitral de nada menos que 70 millones de libras (poco más de 80 millones de euros).

Para la trola se ha utilizado numerosa documentación que ha resultado falsa, implicando además a una firma de ‘solIcitors’ para poder colársela al prestigioso tribunal inglés.

Es más, en el afán de engaño se ha llegado incluso a utilizar varios fragmentos de una sentencia de otro juez de la ‘High Court’, Mr Justice Picken, para más inri uno de los mejores especialistas en la buena fe contractual.

Todo ello para tratar de obtener el pago de esas cantidades burlando a la justicia inglesa, lo que no es poca cosa.

Pasen y vean el caso más fraudulento ante los tribunales de Su Graciosa Majestad de los últimos años y que corre el peligro de reproducirse en otras jurisdicciones.

O sea, que vayan con mucho ojo.

Estamos hablando, cómo no, del asombroso asunto de ‘Contax Partners’.

Vamos con ello.

LOS HECHOS DEL MISTERIOSO ARBITRAJE KUWAITÍ

Todo empieza el día 21 de junio de 2023 cuando se presenta ante la ‘High Court’ de Londres un formulario de demanda de una compañía llamada ‘Contax Partners INC BVI’.

Contax Partners es una compañía dedicada al negocio del petróleo y del gas, con oficinas en el Reino de Bahrein, entre otros muchos países.

La sociedad está debidamente defendida y representada por una firma de abogados y la demanda se interpone contra tres bancos pertenecientes a un conocido grupo kuwaití.

El asunto no tiene nada de extraordinario: es una “simple” acción de ejecución de un laudo arbitral emitido por un árbitro de la Cámara de Comercio de Industria de Kuwait el 28 de noviembre de 2022.

El formulario de demanda dice que el arbitraje fue acordado entre las partes en fecha 31 de agosto de 2021 y para ello se acompaña distinta documentación, como unas ‘witness statements’, es decir, unas declaraciones testificales por escrito.

En una de estas testificales, el ‘solicitor’ en nombre de su cliente señala que Contax Partners había intentado liquidar una cuenta de inversión en oro con los demandados y por este motivo los bancos les adeudaban un total de 53 millones de euros.

Total, que como los bancos no pagaban, acabaron en un arbitraje en Kuwait dando a lugar al laudo de marras.

También se afirmaba que los demandados habían intentado anular el laudo ante el Tribunal de Apelación de Kuwait sin éxito, quedando confirmado este contra el grupo bancario.

Por último, la declaración contenía una referencia a otro testigo, el CEO de Contax quien señalaba que, «como es extremadamente difícil ejecutar sentencias contra fondos soberanos en países de Oriente Medio”, solicitaba la ejecución en tierras inglesas.

Bueno, pues como las fechas cuadran, se acompañan los documentos que acreditan las declaraciones, tanto en árabe como en inglés, y además el formulario está debidamente rellenado y firmado por ‘solicitors’, el procedimiento se inicia sin ningún problema.

EL INICIO DEL PROCEDIMIENTO ANTE LA JURISDICCIÓN INGLESA

Cosas del destino, la demanda recae ante Mr Justice Butcher, a quien ya conocemos por aquí por ser quien conoció en primera instancia la ejecución de la sentencia española del ‘Prestige’ en el Reino Unido.

Pues bien, el buen juez Butcher examinó la demanda de Contax Partners y, como él mismo señala, “recuerdo que la examiné con cierto cuidado, ya que no me pareció muy fácil de entender”.

Y es que según el juez, parecía que los documentos habían sido preparados por personas sin dominio de la lengua inglesa y “cuyo conocimiento del procedimiento inglés no era perfecto”.

Sin embargo, advierte Butcher “no se me ocurrió que alguno de los documentos pudiera ser falso”.

Así que, teniendo en cuenta que los demandados siempre podrían solicitar la nulidad al darles traslado, Mr Justice Butcher dicta una orden de ejecución contra el grupo bancario de conformidad con la ley arbitral inglesa de 1996.

Es decir, ordena a los kuwaitíes que paguen los 70 milloncetes a Contax Partners.

Y además otorga a los demandados un plazo de 28 días para oponerse.

¿Se opondrían los bancos demandados?

LA EJECUCIÓN DEL LAUDO FANTASMAL

Según se dice, la orden de ejecución del Juez Butcher fue notificada por Contax Partners a los demandados en sus oficinas Londres durante el mes de agosto de 2023.

Y el plazo de 28 días expiró sin que nadie dijera ni pío.

Así que los ‘solicitors’ de Contax siguieron con la ejecución de la orden, para lo que instaron ante el tribunal otro instrumento clásico de la jurisdicción inglesa.

Se trata de la famosa ‘Third Party Debt Order’, también conocidas por sus siglas como ‘TPDO’

¿Y esto de la TPDO en qué consiste?

Pues es muy sencillo. Se trata de una orden que emite un tribunal inglés para bloquear que un tercero pague unas cantidades al ejecutado y, en cambio, se las entregue al ejecutante.

Y esto es precisamente lo que pasó.

Los abogados de Contax Parnters solicitaron al tribunal que se ordenara al Citibank, al HSBC, a Barclays y a JP Morgan para que retuvieran las cantidades a favor de los bancos kwaitíes y se las abonaran a la ejecutante.

Así, por ejemplo en el caso de Barclays Bank entregó un total de tres millones y pico de libras.

EL AMARGO DESPERTAR DE LOS BANCOS EJECUTADOS

Y fue entonces cuando los kwaitíes se encontraron con todo el percal.

Según parece, se enteraron de que había un proceso de ejecución en su contra cuando vieron que les habían embargado cautelarmente las cuentas en los bancos ingleses.

Así que acudieron con cierta prisa a la ‘High Court’ a ver qué demonios pasaba con sus cuentas y sobre todo aclarar el rollo este de la ejecución de un laudo de 70 millones de libras (81.838.206 de euros) del que no sabían absolutamente nada.

En efecto, los bancos kuwaitíes alegaron a través de su defensa que no habían sido notificados de ninguna ejecución de un laudo.

Y lo que es peor…, indicaron que, en realidad, no había existido ningún arbitraje contra ellos.

Aunque costaba creer que el arbitraje fuera un invento, el laudo incluía como propios fragmentos literales de la sentencia de Mr Justice Picken en el asunto Manoukian v Société Générale de Banque au Liban SAL 2022] EWHC 669 (QB).

Por si no fuera suficiente, los kuwaitíes aportaron la declaración un director general de Contax Partners quien les había informado de que no sabía nada sobre el supuesto arbitraje.

A continuación, viendo en el pifostio en el que se habían metido, los ‘solicitors’ de la supuesta ejecutante notificaron de inmediato a la ‘High Court’ que habían dejado de actuar para los aparentes Contax Partners.

Curiosamente, según decían, a partir de ese momento la ejecutante actuaría por sí misma, facilitando para ello un correo electrónico de “gmail.com y una dirección postal en Estados Unidos.

UN CASO TAN ASOMBROSO COMO INQUIETANTE

Como es natural, los bancos demandados solicitaron la nulidad del procedimiento, aportando varias pruebas del fraude procesal perpetrado hasta entonces por la supuesta Contax Partners.

Entre ellas, una carta de la Secretaría General de la Cámara de Comercio de Industria de Kuwait en la que se confirmaba que no existía ningún caso en ese foro contra ninguno de los demandados.

Y también una certificación del Tribunal de Apelación de Kuwait indicando que no tenían constancia de ningún procedimiento de nulidad con esas características.

De hecho, por parte de la auténtica Contax Partners se confirmó con posterioridad que nadie había autorizado ni participado en ningún arbitraje o en estos procedimientos de ejecución y que no habían contratado a ninguna firma de ‘solicitors’ en Londres:

No sabemos quiénes son y no tenemos ninguna comunicación con ellos.

«A falta de aclarar todo el tinglado, todo tiene pinta de ser un engaño perpetrado por unos terceros, quien, haciéndose pasar por directivos de Contax Partners, habrían conseguido engañar a todo quisqui para así ejecutar un falso laudo multimillonario»

    Como es lógico, también confirmaron que Contax Partners ni tiene esa sede en Estados Unidos ni tampoco un correo electrónico de la compañía en “gmail.com”.

    Pero entonces, ¿qué ha pasado aquí?

    Pues a falta de aclarar todo el tinglado, todo tiene pinta de ser un engaño perpetrado por unos terceros, quien, haciéndose pasar por directivos de Contax Partners, habrían conseguido engañar a todo quisqui para así ejecutar un falso laudo multimillonario.

    Es decir, ni existe laudo, ni acuerdo arbitral, ni los contratos de inversión en oro, ni nada de nada.

    Por el contrario, nos encontramos en una nueva modalidad del famoso “fraude del CEO”.

    Esto es, suplantar al director general (el “CEO”) de una empresa o a otro ejecutivo de alto nivel, mediante el uso de documentación con apariencia de ser verdadera, todo ello con el objetivo de obtener importantes cantidades.

    Claro está, este caso es mucho más complejo y se ha ejecutado por auténticos trileros,profesionales del engaño que son capaces de involucrar a una firma de abogados y  a la mismísima administración de justicia.

    Si tienen ustedes interés, aquí tienen la sentencia del extraordinario caso Contax Partners Inc BVI v Kuwait Finance House (KFH-Kuwait) & Ors

    Quedan ustedes advertidos, así que vayan con cuidado ahí fuera.

    Hasta la semana que viene, mis queridos anglófilos.

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