El Departamento de Justicia de Estados Unidos está analizando la posibilidad de solicitar a la justicia distintas medidas destinadas a acabar con la posición de monopolio que Google ocupa en el mercado de los buscadores online.
Entre ellas se podría encontrar una división de la compañía y la posible venta de algunos de sus negocios, como su navegador Chrome o su sistema operativo Android.
Los fiscales también podrían buscar obligar a Google a compartir los datos de búsqueda de los usuarios con los rivales y restringir su capacidad para usar los resultados de búsqueda para entrenar nuevos modelos y productos de inteligencia artificial generativa.
Según el Departamento de Justicia, «Durante más de una década, Google ha controlado los canales de distribución más populares, dejando a los rivales con poco o ningún incentivo para competir por los usuarios».
«Remediar completamente estos daños requiere no solo poner fin al control de Google sobre la distribución hoy, sino también asegurar que Google no pueda controlar la distribución del mañana.»
Ahora, el Departamento de Justicia ha enviado al juez Amit Mehta un documento de 32 páginas en el que confirma que está considerando posibles soluciones que permitan abordar las consecuencias que tiene la posición de monopolio de Google en campos como la distribución del mercado de búsquedas y el reparto de ingresos, los resultados de esas búsquedas, la monetización de la publicidad y la acumulación y el uso de datos.
Este documento lega después de que el juez que preside el caso, calificara, en agosto, a Google de «monopolista» cuando dictaminó que la compañía había gastado decenas de miles de millones de dólares en acuerdos exclusivos para mantener un dominio ilegal sobre la búsqueda.
Google dice que las medidas «afectarán a numerosas industrias y productos
Tras conocerse este documento, Alphabet, la matriz de Google, ha publicado una entrada en su blog en la que carga contra las propuestas realizadas por el Gobierno de EEUU y avisa de que las posibles medidas planteadas «afectarán a numerosas industrias y productos, con importantes consecuencias no deseadas para los consumidores, las empresas y la competitividad estadounidense«.
Google respondió a las propuestas, calificándolas de «radicales y extensas», más allá del alcance de los problemas legales en el caso y una amenaza para «los consumidores, las empresas y la competitividad estadounidense».
En el juicio, el juez Mehta determinará los remedios que se impondrán a Google
El Departamento de Justicia de EE. UU. y Google aún tienen plazo para presentar sus conclusiones finales y listas de testigos el 20 de noviembre y el 20 de diciembre, respectivamente, en el marco del juicio antimonopolio que afrontan.
El juez Amit Mehta, encargado del caso, ha fijado las audiencias sobre los remedios propuestos para abril, con la meta de emitir una decisión en agosto de 2025. Google, por su parte, ha advertido que apelará cualquier decisión desfavorable hasta llegar al Tribunal Supremo, proceso que podría extenderse por varios años.
Entre los remedios que contempla el Departamento de Justicia se incluyen la eliminación de contratos exclusivos, como los $20 mil millones (19 mil millones de euros) anuales que Google paga a Apple para ser su motor de búsqueda predeterminado, y la implementación de medidas de «no discriminación» en productos clave como Android y la tienda Play.
Asimismo, se está considerando obligar a Google a compartir su amplia colección de datos, que según los fiscales fue acumulada de forma ilícita, para mejorar la competitividad en los modelos de búsqueda y publicidad.
También se propone restringir el uso y retención de datos por parte de Google que no puedan ser compartidos efectivamente, abordando así las preocupaciones sobre privacidad.
Potencial influencia disruptiva de la inteligencia artificial
Finalmente, el Departamento de Justicia ha destacado la potencial influencia disruptiva de la inteligencia artificial en las búsquedas en línea, mostrando preocupación por el posible uso del monopolio de Google para potenciar sus funciones de IA.
En respuesta, sugiere permitir que los sitios web opten por no participar en el entrenamiento de los modelos de IA de Google o en la inclusión en sus resúmenes generados por IA.
El caso de Google podría potencialmente ser la victoria antimonopolio más grande para el Departamento de Justicia desde que un juez ordenó la desintegración de Microsoft hace 24 años por aplastar ilegalmente la competencia.
Una sentencia que fue revocada en apelación un año después.
Por eso, el juicio de Google es una nueva oportunidad para que el Departamento de Justicia desmantele fundamentalmente el dominio de una compañía de Big Tech en un sector clave.