El Pleno del Tribunal Constitucional (TC) ha aceptado la abstención de su presidente, Cándido Conde-Pumpido, en los recursos de amparo presentados por Dolores Delgado y Eduardo Esteban.
Ambos impugnaron ante el TC las sentencias del Tribunal Supremo (TS) que anularon sus nombramientos como fiscales de sala.
Conde-Pumpido se ha apartado del caso para evitar dudas sobre su imparcialidad y reforzar la apariencia de independencia del tribunal.
Su decisión se basa en el artículo 219.12 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que impide que un juez resuelva sobre asuntos en los que una de las partes haya sido su subordinado. Como fiscal general del Estado, Conde-Pumpido tuvo relación jerárquica con Delgado y con Esteban.
De Delgado, de hecho, fue su padrino cuando fue nombrada fiscal general del Estado por el Gobierno, en la ceremonia de toma de posesión que tuvo lugar en el Salón de Plenos del Tribunal Supremo.
El Pleno del TC ha considerado ajustada la abstención y la ha aceptado formalmente. Como consecuencia, también ha declarado sin objeto la recusación presentada en estos recursos.
El caso ha estado marcado por la controversia. El Tribunal Supremo anuló en dos ocasiones el nombramiento de Esteban como fiscal de menores por falta de justificación, ya que no tenía experiencia sobre esta temática. .
Dolores Delgado, por su parte, vio invalidado su ascenso a la Fiscalía de la Sala de lo Militar del TS tras la detección de «desviación de poder» en la propuesta de nombramiento, realizada por su sucesor, Álvaro García Ortiz –el nombramiento corre a cargo del Consejo de Ministros–. Así la calificó la Sala de lo Contencioso-Administrativo en su sentencia.
Con esta decisión, Conde-Pumpido queda fuera de estos recursos de amparo, dejando la resolución en manos del resto de magistrados del TC