El empresario Víctor de Aldama, en libertad provisional por el caso hidrocarburos –una investigación de la Audiencia Nacional sobre un presunto fraude fiscal de más de 182 millones de euros en el sector de los combustibles–, le ha reventado a la «fontanera» del PSOE, Leire Díez, su comparecencia mediática y le ha convertido en el centro informativo de lo que, en principio, debía haber sido un pase de página y una reducción del suflé comunicativo que está afectando de forma muy directa al Gobierno.
Con su irrupción, los planes se fueron al garete. Después de que Leire Díez leyera lo que había escrito previamente y se dispusiera a dejar el estrado de la Sala del Hotel Novotel de la calle O’Donnell, en Madrid, anegado de micrófonos de todos los medios y rodeado por cámaras de televisión, fotos y móviles, De Aldama subió al estrado e increpó a Díez por mentir y calificándola de «sinvergüenza», imágenes que recogió el universo mediático.
Metros después, cuando Díez se dirigía hacia la salida, De Aldama le siguió diciéndole cosas, hasta que el empresario y «fontanero», también, Javier Pérez Dolset, de un empujón lo apartó de su amiga.
Resultó evidente que De Aldama no proyectó previamente una salida rápida del lugar porque no tenía un coche esperándole en la calle. Rodeado de un enjambre de medios, y contestando preguntas de medios, buscó infructuosamente un taxi libre hasta que lo encontró.
Minutos después entró telefónicamente en directo en el programa de Ana Rosa Quintana, en Telecinco.
De Aldama arremetió duramente contra el Partido Socialista, señalando directamente a altos cargos como responsables de una presunta campaña de persecución en su contra. “El PSOE me ha metido en la cárcel para callarme, cosa que no ha conseguido”, afirmó con contundencia.
Durante la conversación, Aldama insistió en que no teme a las represalias y que está dispuesto a contar todo lo que sabe. “Dije que iba a hablar y que iba a contar. Y lo voy a demostrar”, reiteró. Incluso anticipó que lo revelado hasta ahora es solo el comienzo: “Tengo mucho más que sacar. Esto no ha terminado”.
Aldama señaló directamente al exministro José Luis Ábalos como una figura clave en la trama. “Ábalos era el ministro más importante de la primera legislatura de Sánchez. Y lo echaron del partido de un día para otro, sin explicaciones”, denunció. «Sin embargo, a esta mujer le abren un expediente y le dejan que se dé de baja voluntariamente». Para el empresario, es evidente que se están aplicando dos varas de medir en el PSOE .
POR QUÉ APARECIÓ EN LA COMPARECENCIA DE LEIRE DÍEZ
El empresario se mostró especialmente molesto con la fontanera del PSOE, Leire Díez, a la que acusó de haberle provocado una situación límite. «¿Quién les manda tener algo contra mí? ¿Para quién trabajan?”, se preguntó, insinuando una estrategia organizada de desprestigio hacia su persona.
Aldama lamentó que “se proteja a esta persona [Leire Díez] como si fuera intocable”, y afirmó que existe un interés político en ocultar determinadas verdades.
Uno de los momentos más impactantes de la entrevista fue cuando Ana Rosa recordó que, dos meses antes de que se publicaran las famosas grabaciones del caso Koldo, Aldama ya había proporcionado los nombres de los tres “fontaneros del PSOE” implicados. “Eso está grabado, y luego se comprobó que era cierto”, subrayó la presentadora.
Aldama señaló directamente al exministro José Luis Ábalos como una figura clave en la trama. “Ábalos era el ministro más importante de la primera legislatura de Sánchez. Y lo echaron del partido de un día para otro, sin explicaciones”, denunció. «Sin embargo, a esta mujer le abren un expediente y le dejan que se de de baja voluntariamente». Para el empresario, es evidente que se están aplicando dos varas de medir en el PSOE .
“SOLO QUIERO QUE SE SEPA LA VERDAD»
De Aldama aseguró que no busca venganza, sino justicia. “Yo solo quiero que se sepa la verdad. Que la gente vea quién está detrás de todo esto”, sostuvo. Afirmó que desde hace tiempo se siente vigilado, manipulado y utilizado como cabeza de turco: “Han entrevistado a mis amigos, han buscado a conocidos para inventar información sobre mí”.
Sobre el futuro inmediato, advirtió que habrá nuevas revelaciones. “Lo que viene es aún más fuerte”, sentenció. También deslizó la posibilidad de acciones legales adicionales. “No creo que tenga nada que perder ya”, zanjó.
La entrevista finalizó con una frase cargada de ironía: “Ahora podemos apagar el efecto del ánimo. Que venga lo que tenga que venir”. Pero el mensaje estaba claro: Víctor de Aldama ha comenzado una ofensiva pública que, según él mismo afirma, apenas ha arrancado.
LA FRUSTRADA COMPARECENCIA DE LEIRE DÍEZ
La «fontanera» del PSOE, Leire Díez, lleva en el foco mediático desde hace poco más de una semana por la filtración de audios grabados en un bufete de abogados. En dichos audios, publicados por El Confidencial, Díez solicitaba información comprometedora sobre altos mandos de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, específicamente del teniente coronel Antonio Balas, jefe del Departamento de Delincuencia Económica de la UCO, y del capitán Juan Vicente Bonilla.
En esa conversación, mantenida con empresarios y abogados, Díez ofrecía supuestos tratos favorables con la Fiscalía y la Abogacía del Estado a cambio de dicha información. El objetivo aparente era desacreditar a estos mandos y frenar investigaciones que afectaban al entorno del Gobierno, como el caso Koldo, y las causas relacionadas con la esposa y el hermano del presidente Pedro Sánchez.

La exmilitante del PSOE Leire Díez ha asegurado en su frustrada comparecencia que los audios filtrados en los que se la escucha intentado hacer gestiones contra altos funcionarios públicos son parte de un libro que está realizando como periodista, que escribe como un trabajo de investigación que lleva a cabo en nombre propio, y que no trabaja para el PSOE.
«Deseo dejar claro que mi trabajo es mi trabajo, y en ningún caso lo he llevado a cabo en nombre de nadie ni en representación de nadie. Y lo voy a repetir las veces que haga falta. De nadie ni de representación de nadie. Ni soy empleada pública ni tengo ningún cargo en el PSOE», ha afirmando, añadiendo que no es «ni fontanera ni cobarde».
Leire Díez, aunque tiene el título de periodista, no ha trabado jamás en ningún medio de comunicación ni ha publicado libro alguno.