En una entrevista exclusiva cargada de revelaciones, el comisario jubilado José Manuel Villarejo rompe su silencio sobre uno de los capítulos más desconocidos de la pieza 9 del llamado caso Tándem: la operación para desmantelar Ausbanc y neutralizar a su presidente, Luis Pineda.
Consciente del riesgo judicial que supone hablar de hechos aún pendientes de enjuiciamiento, el comisario cuenta, en esta entrevista, el papel clave del CNI y del BBVA en la caída de Pineda, a raíz del escándalo Nóos y su potencial amenaza al sistema financiero.
Según su relato, el detonante fue la ofensiva judicial de Pineda contra la Infanta Cristina, dentro del caso Noós, en el que también estaba imputado su entonces esposo, Iñaki Urdangarín, lo que provocó una operación conjunta entre servicios de inteligencia, el banco presidido entonces por Francisco González, y altos mandos policiales.
“El detonante de actuar contra él y contra el señor [de Manos Limpias, Miguel Barnard] fue haber rebasado el límite, al ir contra la Infanta Cristina”, señala el comisario Villarejo.
El policía asegura que su empresa, CENYT, se limitó a elaborar informes, pero deja entrever una trama de connivencias institucionales que culminaron en el encarcelamiento del activista justo antes de acudir al Tribunal de Justicia de la UE para cuestionar la legalidad de las cláusulas suelo bancarias.
Pineda, a consecuencia de aquella causa, pasó cuatro años en prisión preventiva. Una causa por la que fue finalmente absuelto por el Tribunal Supremo y que ha llevado al empresario, ahora retirado, a presentar una querella contra el BBVA, su anterior presidente, Francisco González, y ocho personas por lo que solicita una compensación económica de 196.318.993 €.
También solicita 20 millones € por el perjuicio sufrido en su honor, intimidad y propia imagen, al considerar que su imputación y condena en primera instancia por la Audiencia Nacional, supuso «la absoluta destrucción de su persona pública, a su muerte civil y a la pérdida irrevocable de confianza por parte de la sociedad, en su conjunto, y de los consumidores en particular».
José Manuel Villarejo explica, por primera vez, su relación con este ángulo del caso, tan poco conocido.
¿Cuándo supo de la existencia de Ausbanc y de Luis Pineda?
Respecto a mi conocimiento de Ausbanc y Luis Pineda, le diré que fue a mediados de los años 90 cuando supe de la asociación del señor Pineda, con ocasión de un problema de alguien cercano, que sufrió un engaño y un acoso sexual por un director de una oficina del banco BSCH.
Y para ejercer las acciones contra dicho sujeto, le recomendaron que, para que surgiera un buen efecto, se afiliara a dicha asociación. Un error, al desconocer que dicho banco ya mantenía, desde hacía tiempo, un acuerdo de significativa colaboración económica con el señor Pineda.
¿Qué intervención tuvo el CNI en la operación de información y derrumbe de Ausbanc?
Por lo que conozco fue decisiva la intervención del CNI, con ocasión de la actuación en el caso Nóos de Manos Limpias, que entonces se la vinculaba al señor Pineda, y ante el aparente chantaje que se pretendía hacer en esta causa, en el sentido de retirar la acusación popular a cambio de una importante cantidad económica.
Al afectar a la Casa Real, el servicio secreto decidió actuar en comandita con el BBVA y que fuera el banco quien asumiera los costos de tal actuación.
No falto a la verdad si digo que el BBVA, el CNI y altos mandos policiales urdieron destruir al presidente de Ausbanc porque se había convertido en un peligro.
¿El BBVA le contrató a usted para destruir Ausbanc y a Luis Pineda por ser un peligro real y manifiesto para el sistema financiero español? ¿El CNI dio el visto bueno y el impulso?
Al margen de que el sistema financiero pudiera verse afectado por las actuaciones judiciales que hacía el señor Pineda, el detonante de actuar contra él y contra el señor Bernad fue el hecho de haber rebasado el límite, al ir contra la Infanta Cristina en el caso Nóos.
¿Se investigó a fondo por todos los medios posibles a Luis Pineda?
Desconozco los medios que pudo usar el CNI contra el señor Pineda, que diría son casi infinitos. En lo que respecta al Grupo CENYT [mi empresa], el análisis de conducta de ambos líderes ya mencionados fue con fuentes abiertas, dado la abundante información registrar que obraba de ambas entidades, si bien se pudo conocer más detalles sobre Manos Limpias gracias a la colaboración de alguno de sus integrantes, presumiblemente a cambio de no resultar finalmente imputados.
¿El BBVA proporcionó información personal y bancaria de Ausbanc y de Luis Pineda?
Desconozco el nivel de colaboración total que tuvo el BBVA con el equipo formado para actuar contra Ausbanc y Manos Limpias, puesto que el grupo CENYT se limitó a elaborar un informe de la situación real de ambas firmas en especial de la del señor Pineda.
Posiblemente el BBVA informó de la importante cantidad económica que anualmente su Dircom, el señor Ayuso, le pagaba a Ausbanc y que, al parecer, dejó de hacerlo, ante la exigencia del señor Pineda de doblar dicha cifra.
El grupo CENYT, mi grupo, se limitó a elaborar un informe de la situación real de ambas firmas en especial de la del señor Pineda, su estructura internacional, así como la importante cantidad económica que percibía del BSCH.
¿Uno de los objetivos principales era que Ausbanc y Luis Pineda estuviese encarcelado justo antes de acudir al Tribunal de Justicia de la Unión Europea a defender la ilegalidad de la Cláusula Suelo?
Desconozco los pormenores del proceso que llevó a prisión al señor Pineda y por ende los fines que perseguían con su encarcelamiento.
El grupo CENYT se limitó a elaborar un informe, que si bien pudo servir de base para la actuación judicial, debo recordar que los detalles de dicha operativa se debieron perfilar con ocasión de la comida que tuvo lugar en la sede policial de Canillas, donde estuvo el señor Francisco González, presidente de la entidad bancaria, así como varios directivos del banco, el señor Ignacio Cosidó, director general de la Policía, el señor Sánchez Aparicio, comisario general de Policía Judicial, la unidad policial que elaboraría los informes que sirvieron de base para la condena, en primera instancia que sufrieron el señor Pineda y el señor Bernad.