12:30 de la mañana, Valdebebas; un lugar que, dentro de poco, será la ubicación exacta de la Ciudad de la Justicia de Madrid. Espacio que, este jueves, se ha convertido en el escenario del acto de inicio de la construcción del edificio que promete ser la mayor infraestructura de la Justicia mundial. Un proyecto que no sólo es una de las principales apuestas de la legislatura de la Comunidad de Madrid, sino también un proyecto del que sus responsables se sienten «orgullosos».
Un proyecto «fruto del compromiso con el Estado de Derecho, la libertad y la Justicia». Así es como, este jueves, ha afirmado la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, sentirse ante el inicio de las obras de la Ciudad de la Justicia.
Obras que no solo suponen un hito para la Comunidad de Madrid, con la mayor inversión realizada en la historia de la región, con más de 653 millones de euros, sino también un proyecto que también supone una nueva demostración del Madrid de Isabel Díaz Ayuso.
Y es que, tal y como la presidenta recordaba en el acto, esta Ciudad de la Justicia estará muy cerca de otros proyectos personales de la presidenta, como es el hospital Isabel Zendal, que se puede ver desde los terrenos judiciales.
Un proyecto que, además, supone un regreso de la presidenta de Madrid a sus inicios dentro de la región. En concreto, a septiembre de 2017. Momento en el que Ayuso se convertía, durante el mandato de Cristina Cifuentes, en la viceconsejera de Presidencia, Justicia y Portavocía.
Recorrido profesional que parece mantenerse en el caso de la presidenta popular. Ahora, con la plantación de un roble, convertido en la «primera piedra» de esta Ciudad de la Justicia.

El «orgullo» de la Ciudad de Justicia de Madrid
«Un roble, el árbol que representa la fuerza, la rectitud, la sabiduría y la vocación de permanencia de la Justicia. Sus raíces profundas evocan el arraigo en los principios democráticos de la Constitución del 78, que ahora más que nunca debemos proteger. Y sus ramas abiertas, simbolizan el derecho de todos a una tutela judicial efectiva. Y recuerdan que todos somos iguales ante la ley», valoraba, en este sentido, el consejero de Justicia, Miguel Ángel García Martín, durante la presentación de las obras.
Un proyecto que, para el consejero supone una «apuesta» de la legislatura, que se convertirá, no sólo en un icono de la Justicia europea, sino también «en un icono arquitectónico de la ciudad».
Compromiso, ilusión y responsabilidad, destacaba el consejero, que han hecho posible que este jueves se inicien las obras de la Ciudad de la Justicia. Una nueva etapa para la Justicia madrileña que supone un auténtico «orgullo» para la Comunidad de Madrid.
Una mañana en la que la Comunidad de Madrid ha comenzado un nuevo rumbo en Justicia. Ello, con la llegada de los primeros pasos de la Ciudad de la Justicia. Proyecto que forma parte de la carrera profesional de sus dos principales promotores. Y que se convertirá en parte de su legado, siendo el edificio judicial más grande del mundo.