Víctor de Aldama ha elevado al Supremo un documento que, según su relato, demuestra que José Luis Ábalos pagó con dinero negro la compra de un local de 174 metros cuadrados bajo su vivienda en Valencia. Una operación inmobiliaria que el empresario presenta como prueba del circuito de comisiones ilegales que habría alimentado la trama.
El conseguidor del ‘caso Koldo’ explicó ayer en el programa El Análisis Diario de la Noche, de Telemadrid, los detalles de un contrato incautado por la UCO que, a su juicio, desnuda el mecanismo.
El documento original establece un precio de 110.000 euros por el local, pero solo registra un cheque bancario de 50.000 euros. «Muy claramente», según Aldama, faltaban 60.000 euros por justificar. Una cantidad que habría quedado en la sombra.
La operación, sin embargo, no acabó ahí. El empresario asegura que se le ordenó modificar el contrato de compraventa para encubrir el pago en negro. «Yo tengo el contrato definitivo que nos mandan a nosotros hacerlo», explicó.
En la escritura final, el precio quedó fijado en 90.000 euros, 20.000 menos que el inicial. Esa diferencia, sostiene Aldama, se pagó en efectivo procedente de comisiones irregulares. Un ajuste sobre el papel que permitiría blanquear parte de los fondos.
El relato encaja con la declaración que Aldama prestó como imputado ante el juez del Supremo que investiga la presunta trama. Allí cifró entre 3,5 y 4 millones de euros las comisiones pagadas por la adjudicación de obras públicas durante los años en que Ábalos dirigió el Ministerio de Transportes. Unas mordidas que, siempre según su versión, se repartían entre el exministro, su exasesor Koldo García y el PSOE.
La documentación aportada por Aldama busca respaldar con pruebas tangibles lo que hasta ahora eran acusaciones sin soporte material. El Supremo deberá determinar si estos contratos demuestran efectivamente un sistema de pagos opacos o si se trata, como sostiene la defensa de Ábalos, de meras irregularidades administrativas sin relevancia penal.
ENTREGÓ 4 MILLONES A ÁBALOS Y A KOLDO GARCÍA
Por otra parte, el empresario sostuvo que entregó cerca de cuatro millones de euros en comisiones al exministro José Luis Ábalos y a su entonces asesor Koldo García. El dinero, según declara, procedía de contratos públicos y del negocio de las mascarillas durante la pandemia.
En su comparecencia Aldama detalló que la mayoría de los pagos se realizaron en metálico. Una parte, asegura, habría ido a parar al PSOE mediante entregas semanales —»cada viernes»— en la sede de Ferraz. «Quien ha estado tomando el pelo a los españoles han sido ellos, no yo», afirmó.
Aldama apuntó, además, a movimientos internacionales: parte de las comisiones podrían haberse desplazado al extranjero mediante viajes de los implicados a Guinea, Panamá o República Dominicana.
Toda la documentación relacionada, según indica, ya está en manos del Tribunal Supremo.