El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, coinauguró este martes la VI Conferencia Mundial de Justicia Constitucional con un mensaje de defensa del Estado de derecho y una apelación directa al“patriotismo constitucional” como base de la convivencia democrática.
“Les propongo que reflexionemos sobre la justicia, sobre el patriotismo constitucional, sobre la defensa de los derechos fundamentales y de las libertades públicas”, afirmó Bolaños en su intervención en esta cumbre internacional que ha convertido a Madrid en el epicentro del constitucionalismo mundial durante 48 horas.
El ministro recuperó este concepto, formulado por el filósofo alemán Jürgen Habermas en los años ochenta, en el contexto de la reunificación alemana y del debate que se produjo sobre cómo construir una identidad nacional tras el pasado autoritario del país.
Habermas propuso sustituir el nacionalismo tradicional —centrado en la historia, la lengua o la cultura— por un sentimiento de adhesión a los principios constitucionales: la democracia, el Estado de derecho, los derechos humanos y la libertad.
La cumbre, organizada por el Tribunal Constitucional de España junto a la Comisión de Venecia —órgano consultivo del Consejo de Europa—, reúne a representantes de 85 tribunales y cortes constitucionales de los cinco continentes para debatir sobre “Los derechos humanos de las generaciones futuras” en el Pabellón 12 del Ifema, en Madrid.
Junto a Bolaños, han intervenido Cándido Conde-Pumpido Tourón, presidente del Tribunal Constitucional, y por Gianni Buquiccchio, presente emérito de la Comisión de Venecia, órgano del Consejo de Europa.
La justicia constitucional, pilar del Estado de derecho
Bolaños reivindicó el papel de los tribunales constitucionales como garantes de las libertades ciudadanas frente a los abusos del poder. Subrayó que la democracia no se limita al respeto de la mayoría parlamentaria, sino que se sostiene sobre la protección activa de los derechos individuales.
“No hay democracia donde hay miedo a opinar, a hablar o a discrepar”, recordó el ministro, insistiendo en que la libertad de expresión y la independencia judicial son las auténticas columnas de una sociedad libre.
Durante su intervención, el titular de Justicia defendió que las cortes constitucionales deben ser “una muralla frente al autoritarismo y la intolerancia”, especialmente en un tiempo marcado por la polarización, la desinformación y el auge de los populismos.

España, ejemplo de constitucionalismo moderno
El ministro puso a España como ejemplo de un constitucionalismo vivo y adaptativo, que continúa ampliando derechos en consonancia con los valores europeos. Citó dos sentencias recientes del Tribunal Constitucional que, a su juicio, reflejan esta evolución:
Son la resolución de 2023 que garantiza el derecho a la interrupción voluntaria del embarazo, reforzando la autonomía de las mujeres, y la sentencia de 2024 que reconoce la igualdad de derechos laborales para las madres monoparentales, permitiendo la acumulación de los permisos parentales.
“Ambas decisiones demuestran cómo la justicia constitucional no solo preserva el texto de la Constitución, sino su espíritu: la dignidad, la libertad y la igualdad”, señaló Bolaños.
Frente al populismo y la posverdad
En un contexto internacional de crisis de confianza institucional, el ministro alertó sobre los riesgos del populismo, la posverdad y la polarización, que —dijo— “erosionan los cimientos de las sociedades democráticas”.
Bolaños apeló a reforzar la cooperación entre tribunales constitucionales y a promover una cultura política basada en el respeto, la verdad y el consenso.
“Defender la Constitución no es una tarea de los tribunales únicamente; es una responsabilidad colectiva. Es el auténtico patriotismo constitucional”, concluyó.