La Asociación Judicial Francisco de Vitoria (AJFV) reaccionó ayer con dureza al acuerdo alcanzado en la Conferencia Sectorial de Justicia, entre el Ministerio y las 12 Comunidades con competencias transferidas, sobre la implantación de los tribunales de instancia.
Su portavoz, Marien Ortega, acusó al Ministerio de “presumir hoy de resultados tangibles” mientras mantiene intacto el calendario de despliegue de la tercera fase del modelo, “desoyendo a quienes pedimos una evaluación seria y más recursos”
Ortega cuestionó de raíz el relato oficial que vincula la puesta en marcha de los tribunales de instancia con una mejora objetiva del funcionamiento de la Justicia.
En particular, criticó que el Ministerio “saca pecho porque se reducen los actos de comunicación pendientes” y porque hay “menos ejecuciones y menos pleitos civiles”, atribuyendo ese descenso tanto a la implantación del nuevo modelo organizativo como a la extensión de los métodos adecuados de solución de controversias (MASC).
Sin embargo, la portavoz de la AJFV advirtió que esa lectura es, como mínimo, incompleta: “No tiene en cuenta que ese descenso en el número de demandas nuevas obedece en parte a las propias MASC, porque introducen un trámite previo que dilata el procedimiento”.
Desde esta asociación judicial subrayaron que la generalización de los MASC no puede presentarse como un éxito automático en términos de carga de trabajo, ya que su efecto inmediato es reordenar la litigiosidad y retrasar la entrada de asuntos en los juzgados, no necesariamente resolverlos.
“No se soluciona el problema. La pelota está en otro tejado”, resumió Ortega, en referencia a los déficits estructurales que, a su juicio, siguen sin abordarse.
La portavoz de esta asociación judicial denunció además el “triunfalismo” del Ministerio y el “ninguneo de la opinión de los operadores jurídicos”.
Recordó que tanto desde la asociación que representa como desde los decanos de más de 50 grandes capitales y la Audiencia Nacional solicitaron el aplazamiento de la implantación de los tribunales de instancia.
Frente al mensaje oficial de que más de 300 de estos órganos han entrado en funcionamiento “sin incidencias significativas”, Ortega consideró que se está “simplificando una problemática creciente sin exponer todos los datos”.
Para la Asociación Judicial Francisco de Vitoria, el foco del debate debería situarse en otro punto. “El verdadero problema de la justicia es la escandalosa falta de jueces y magistrados”, afirmó Ortega, que advierte de los riesgos de avanzar en la nueva oficina judicial sin planificación ni refuerzo de medios.
En ese escenario, concluyó, ignorar las advertencias de jueces y magistrados puede hacer que el despliegue de los tribunales de instancia y la apuesta por los MASC, lejos de aliviar la carga del sistema, “desemboquen en el colapso de la Administración de Justicia” .