Un hombre ha aceptado penas que suman casi 11 años de prisión y multas por importe de 9.000 euros como autor de varios delitos de injurias, acoso y amenazas graves dirigidas contra abogados, jueces y agentes de policía en Vigo.
La sentencia ha sido dictada este martes tras una vista de conformidad celebrada en la plaza tres de la sección penal de Vigo. En el acto, el acusado, identificado como R.C.F., reconoció expresamente la autoría de los hechos.
Además de las penas privativas de libertad y las sanciones económicas, el condenado deberá abonar indemnizaciones por un importe superior a los 6.000 euros en concepto de lesiones, daños morales, desperfectos y otros perjuicios. La resolución judicial le atribuye delitos de injurias, amenazas continuadas, acoso, lesiones, resistencia y daños continuados.
El procesado, para el que la Fiscalía solicitaba inicialmente 25 años de cárcel, compareció ante el tribunal procedente de prisión. La jueza le impuso asimismo la prohibición de comunicarse o aproximarse a las personas perjudicadas durante un periodo de cinco años.
Según el escrito de acusación del Ministerio Público, entre noviembre de 2022 y julio de 2023 el acusado envió, “de forma compulsiva y reiterada”, cientos de correos electrónicos a distintas direcciones oficiales y corporativas, en los que atacaba “el honor y la dignidad” de autoridades judiciales y del fiscal que intervenían en procedimientos seguidos contra él.
En esos mensajes también vertía “constantes amenazas graves de muerte” contra varios abogados y abogadas que habían asumido su defensa, así como contra cargos del Colegio de Abogados de Vigo, junto a insultos, injurias graves y expresiones de carácter especialmente ofensivo.
Un «agravio» a magistrados y abogados de Vigo
La Fiscalía sostiene que los correos dirigidos a jueces y fiscal suponían “un objetivo agravio a su labor jurisdiccional”, hasta el punto de que un juzgado de instrucción de Vigo prohibió al acusado comunicarse por cualquier medio con los órganos judiciales del partido judicial vigués, salvo para las diligencias y actuaciones en las que se acordase su intervención.
En relación con las amenazas a abogados y a un agente de policía, el ministerio público señala que se enmarcan en una “estrategia de hostigamiento continuo” que generó en los afectados “una lógica angustia y temor” tanto por su integridad como por la de sus familiares.
Dentro de esta dinámica de acoso, la acusación recoge que el 19 de julio el acusado agredió a uno de los abogados a las puertas de los juzgados de Vigo, propinándole un fuerte golpe en el rostro que lo tiró al suelo. También causó daños en el edificio donde se ubica el despacho de este profesional y en otro inmueble en el que ejerce otro letrado.
Tras estos hechos, fue localizado por la Policía en la terraza de un bar de la Plaza de Compostela, donde fue detenido. Durante la intervención opuso una fuerte resistencia y, ya en dependencias policiales, provocó daños materiales y profirió amenazas contra los agentes.
El juzgado acordó su ingreso en prisión provisional. Cuando se le notificó la decisión, el hombre insultó a la jueza de guardia y causó daños en la sala de declaraciones.