La Fiscalía Antidroga ha solicitado a la Audiencia Nacional la inadmisión de la querella presentada por Hazte Oír contra el expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero, en la que se le atribuía una presunta colaboración con la “estructura criminal” del presidente venezolano Nicolás Maduro. El Ministerio Público considera que no existen indicios de delito.
La Fiscalía interesa la desestimación de la querella al entender que los hechos denunciados no son constitutivos “ni de los delitos imputados ni de ningún otro”. Según expone, el fiscal no aprecia que los hechos presenten “unos mínimos caracteres de delito”.
Antidroga sostiene que los hechos recogidos en la querella “no son susceptibles de calificarse como delito de blanqueo de capitales procedentes del narcotráfico”. Añade que parte de los hechos se basan exclusivamente en informaciones periodísticas, lo que considera insuficiente para incoar una investigación judicial, mientras que otros ya están siendo investigados en procedimientos distintos.
El Ministerio Público señala que en la querella “ni se describen mínimamente ni se imputan auténticos hechos de apariencia delictiva”, sino que se recogen “conjeturas, suposiciones y/o deducciones infundadas y carentes del más mínimo sentido descriptivo ni apoyo fáctico alguno”.
El único “hecho indiciario” al que alude la querella, según Antidroga, es la existencia de una acusación formal por tráfico de drogas en Estados Unidos contra Maduro y otros altos cargos del régimen venezolano, “entre los que no se encuentra” Zapatero. Con esa base, el fiscal concluye que “no se puede deducir en modo alguno la implicación” del expresidente español en actividades de narcotráfico.
La querella no concreta el supuesto papel de Zapatero
La Fiscalía subraya que en la querella “tampoco se explica mínimamente el papel concreto que el querellado habría desempeñado en el organigrama” del denominado Cártel de los Soles. Por el contrario, indica que lo relatado no permite deducir “el más mínimo acto de preparación, favorecimiento o ejecución” de un delito de tráfico de drogas.
Asimismo, Antidroga afirma que la querella no aporta hechos que puedan encuadrarse, “ni siquiera de manera indiciaria”, en el delito de blanqueo de capitales.
El fiscal resume que la supuesta implicación de Zapatero en los delitos que se le atribuyen deriva “únicamente de la relación continuada, directa y privilegiada” que habría mantenido con Maduro y su entorno. A partir de esa relación, señala, los querellantes deducen que el expresidente “se convirtió en un colaborador necesario de todas las actividades realizadas por Maduro y su Gobierno, incluidas las delictivas”.
Además, la Fiscalía destaca que la colaboración habitual de Antidroga con las autoridades estadounidenses en la persecución del narcotráfico permitiría afirmar que cualquier indicio de participación del querellado en un delito de tráfico de drogas habría sido comunicado por las autoridades judiciales.
No aprecia indicios de blanqueo de capitales
En relación con el apartado de la querella dedicado al presunto enriquecimiento de Zapatero, el Ministerio Fiscal reconoce que se mencionan algunos hechos —como su declaración de bienes o determinadas actividades desarrolladas durante su etapa como presidente del Gobierno— que contienen “datos ciertos e incontestables”.
No obstante, precisa que el resto de las afirmaciones carecen de base fáctica suficiente y se sustentan en informaciones publicadas en medios de comunicación, que considera “claramente insuficientes” para justificar una investigación penal. A su juicio, lo que permitiría abrir una investigación sería “la presunta procedencia ilícita de los fondos”, circunstancia que no aprecia en el caso analizado.
Por ello, el fiscal concluye que “en modo alguno resultan indicios de que el dinero o los bienes procedan de una actividad relacionada con el tráfico de drogas”, como sostenía la querella.
Las pretensiones de Hazte Oír
En la querella, Hazte Oír atribuía a Zapatero la supuesta comisión de delitos de tráfico de drogas, blanqueo de capitales y pertenencia a organización criminal, defendiendo la competencia de la Audiencia Nacional al tratarse de hechos presuntamente cometidos en el extranjero por un ciudadano español.
La asociación solicitó como medidas cautelarísimas la retirada del pasaporte al expresidente, la prohibición de salir de España y la obligación de comparecer ante el juzgado cada siete días. También interesó su declaración como investigado y la citación como testigos del exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama.
Hazte Oír sostuvo que los hechos investigados en Estados Unidos “no pueden quedarse allí” y defendió que España debía investigar hasta el final la posible existencia de una organización criminal dedicada al narcotráfico y al blanqueo, así como la actuación de quienes habrían facilitado su operativa y su impunidad internacional.
La asociación afirmó que la actuación de Zapatero habría ido más allá de un papel político o diplomático, contribuyendo —según su tesis— a facilitar la operativa internacional del régimen de Maduro. Asimismo, anunció que esta querella sería la primera de una serie de acciones judiciales que promovería contra el expresidente por su papel en el sostenimiento político e internacional del régimen venezolano.