En un repaso de todas las resoluciones del Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) en 2025, un total de diez resoluciones han sido relativas a España y sobre cuestiones de especial sensibilidad institucional y jurídica.
Entre ellos, destacan un procedimiento vinculado al bloqueo en la renovación del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), varios casos sobre presuntos malos tratos bajo custodia policial y dos pronunciamientos relacionados con la libertad de expresión, que abarcan desde el enaltecimiento del terrorismo hasta las injurias a la Corona.
Así se recoge en el último informe anual del tribunal con sede en Estrasburgo, que revela una disminución en el número de asuntos recibidos desde España: 23 durante el pasado año, siete menos que en 2024. Con ello, el volumen de casos tramitados en la última década asciende a 160, de los cuales 137 ya han sido resueltos por la jurisdicción europea.
Un único caso de carácter prioritario en 2025
Dentro de ese conjunto, el TEDH identifica un único “caso líder”, es decir, de carácter prioritario. Este afecta a 30 ciudadanos saharauis que llegaron a territorio español entre 2011 y 2012 y solicitaron protección internacional, alegando riesgo para su vida en caso de ser deportados a Marruecos. En su fallo, el tribunal concluye que España debe garantizar la permanencia de los solicitantes en el país hasta que se resuelvan de manera definitiva sus peticiones de asilo.
El informe también da cuenta del cierre de un procedimiento relacionado con la actuación del Tribunal Constitucional (TC), que inicialmente había inadmitido un recurso de amparo contra el retraso en la renovación del CGPJ. Tras la intervención del TEDH, el órgano de garantías reexaminó las demandas y adoptó medidas orientadas a reforzar la sensibilización y la formación en esta materia.
En paralelo, el tribunal europeo ha impulsado la reapertura de oficio de un grupo de casos vinculados a investigaciones consideradas ineficaces sobre presuntos malos tratos en dependencias policiales, incidiendo en la necesidad de reforzar los estándares de diligencia en este tipo de actuaciones.
Por último, el TEDH señala entre los asuntos aún pendientes de resolución un caso especialmente controvertido: la realización de una transfusión de sangre a una testigo de Jehová en contra de su voluntad, que plantea un conflicto directo entre la autonomía personal y la protección del derecho a la vida.