El mercado inmobiliario español ha cerrado 2025 con cifras que no se veían desde antes del estallido de la burbuja en 2007. Según el último Anuario de la Estadística Registral Inmobiliaria elaborado por el Colegio de Registradores, el sector vive un momento de gran dinamismo, pero también de fuerte tensión para el bolsillo del ciudadano.
Precios en máximos y ventas al alza
El dato más llamativo para cualquier comprador es que el precio de la vivienda ha encadenado once años de subidas ininterrumpidas. El Índice de Precio de la Vivienda de Ventas Repetidas (IPVVR) registró un incremento anual del 16,6%, situándose un 29,3% por encima de los máximos de 2007. En términos absolutos, el precio medio por metro cuadrado alcanzó los 2.284 €, un 9,5% más que el año anterior.
Este encarecimiento ha llevado el precio medio de una vivienda en España a los 214.581 €, una cifra récord impulsada tanto por el valor del suelo como por el aumento de la superficie media de los inmuebles transmitidos.
A pesar de estos precios, la actividad no se frena. En 2025 se superaron las 705.000 compraventas, el mejor resultado en los últimos dieciocho años. Este auge se debe a una demanda muy sólida frente a una oferta de vivienda nueva que sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades demográficas y la creación de nuevos hogares.
El reto de pagar la hipoteca
Para el ciudadano de a pie, la «cara B» de este dinamismo es la accesibilidad. Aunque los tipos de interés bajaron ligeramente hasta una media del 3,02%, el mayor endeudamiento necesario para comprar ha deteriorado los indicadores financieros de las familias.
La cuota hipotecaria mensual media se situó en 769 €, un 4,2% más cara que el año pasado. Actualmente, los españoles deben destinar el 32,67% de su salario medio a pagar la hipoteca, alejándose peligrosamente de los niveles más favorables de la serie histórica
La situación es especialmente crítica en Baleares, donde la cuota se dispara hasta los 1.341 € mensuales, lo que representa un inasumible 56,86% del coste salarial.
¿Quién compra y cómo?
Un factor clave sigue siendo la demanda extranjera, que protagoniza el 13,82% de las operaciones, con británicos y alemanes a la cabeza. Además, el mercado muestra un cambio de hábito: ya no somos tan «especuladores». El periodo medio de posesión de una vivienda ha alcanzado los 18,1 años, un nuevo máximo histórico que triplica los datos de 2009. Esto refleja que el comprador actual busca, sobre todo, un hogar o una inversión a muy largo plazo.
En cuanto a la financiación, el ciudadano prefiere dormir tranquilo: el 67,3% de las nuevas hipotecas se firmaron a tipo fijo, buscando protección ante futuras oscilaciones del Euríbor.
En definitiva, 2025 deja un mercado robusto en ventas pero con el acceso a la propiedad cada vez más condicionado por el incremento de los precios y la limitada oferta de obra nueva