La empresaria Carmen Pano ha ratificado este jueves ante el Tribunal Supremo sus «visitas» a la sede del PSOE en Ferraz para depositar hasta 90.000 euros en metálico. Un dinero que también vio su chófer, Álvaro Gallego, que también ha testificado ante el alto tribunal por el caso Mascarillas.
El Tribunal Supremo ha celebrado este jueves una nueva sesión del «caso Mascarillas», que afecta al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García, y el empresario Víctor de Aldama.
Mañana judicial en el que se esperaba la llegada de la empresaria Carmen Cano, que acudía en calidad de testigo ante el alto tribunal, a la vez que es investigada en el «caso hidrocarburos» en la Audiencia Nacional.
Testimonio ante el alto tribunal en el que la empresaria ha sido clara.
Y así, ha asegurado que Aldama le pidió llevar hasta 90.000 euros a la sede del PSOE en Ferraz, en dos entregas de 45.000 euros en metálico cada una de ellas.
«Yo le había entregado el dinero a Aldama y me dice que tengo que llevar ese dinero porque no puede moverse del despacho», ha asegurado la empresaria, confirmando que entró en la sede socialista, donde la esperaba «un señor en la segunda planta».
Jornada en el Tribunal Supremo en la que también ha declarado la hija de Carmen Pano, Leonor González, que ha asegurado que tanto Aldama como Koldo García recibieron 500.000 euros de Javier Hidalgo, exCEO de Air Europa.
El chófer de Carmen Pano también vio «tacos de billetes»
Un testimonio que cuadraba con las declaraciones realizadas un poco antes por Álvaro Gallego, chófer de Carmen Pano en el momento en el que se realizaron estas entregas de dinero en metálico en Ferraz.
Así, Gallego ha afirmado ante el Supremo que vio a la mujer bajar del coche ante la sede del PSOE con «tacos de billetes».
Una visita a Ferraz que estuvo precedida, según el trabajador, por una visita a las oficinas de Víctor de Aldama.
«Se veía que había dinero porque la bolsa estaba abierta y había tacos de billetes», ha remachado, si bien tampoco ha sabido precisar cuánto dinero había dentro ni a quién se lo entregó Pano porque él se quedó en el coche esperando.