El ministro de Justicia entró este lunes en colisión directa con el magistrado Juan Carlos Peinado, que ha imputado a la esposa del presidente del Gobierno, Begoña Gómez Fernández, por cuatro delitos —malversación, tráfico de influencias, corrupción en los negocios y apropiación indebida—, dejando el camino expédito para su enjuiciamiento por el tribunal del jurado.
Félix Bolaños, ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, cargó con dureza inusual contra Peinado: «Ha avergonzado a muchos ciudadanos y a muchos jueces y magistrados de España».
La declaración, formulada al margen de un acto de presentación de la convocatoria 2026 de las becas SERÉ —destinadas a futuros jueces, fiscales, abogados del Estado y letrados de la Administración de Justicia—, ha puesto en primer plano la tensión institucional que arrastra el caso desde su apertura.
Peinado ha excluido del auto el delito de intrusismo profesional, pero ha mantenido los cuatro restantes.
La decisión ratifica la dirección hacia la fase oral del procedimiento, aunque está sujeta a recursos ante la Audiencia Provincial de Madrid antes de que ninguna vista llegue a celebrarse.
Bolaños confía precisamente en esa vía. «Tengo confianza absoluta en que un tribunal superior, imparcial e independiente, va a revocar la decisión», ha afirmado.
El daño reputacional al sistema, sin embargo, lo describe el ministro como ya consumado. «El daño que se ha hecho al buen nombre de la justicia es un daño que seguramente en muchos aspectos será irreparable», ha aseverado.
Bolaños cerró su intervención con una frase que apunta a la línea de defensa que previsiblemente sostendrá el entorno de la investigada: «Este caso donde nada hay, por mucho que se revuelva, pues nada se podrá establecer».
Una opinión que, de momento, choca con la apreciación indiciaria del instructor, quien ha considerado suficientes los elementos reunidos durante la investigación para dar el paso al procesamiento.