La ministra de Defensa, Margarita Robles, le impuso ayer al magistrado del Tribunal Supremo retirado, José Alberto Fernández Rodera, la Gran Cruz del Mérito Naval, una de las más altas distinciones militares españolas, en reconocimiento a su larga carrera dedicada a la justicia, especialmente en el ámbito castrense.
Fue en un acto solemne que tuvo lugar en la sede del Ministerio de Defensa al que asistieron la presidenta del Consejo General del Poder Judicial y del Tribunal Supremo, Isabel Perelló, y el presidente de la Sala de lo Militar, Jacobo Barja de Quiroga López, órgano en el que sirvió entre 2019 y 2025.
Al acto también asistió Antonio Piñeiro, jefe de Estado Mayor de la Armada y almirante general y diversas autoridades civiles y militares.
El 16 de mayo de 2025, Fernández Rodera cumplió 72 años y tuvo que jubilarse forzosamente.

Robles destacó el compromiso del magistrado jubilado con España, con la carrera judicial y con las Fuerzas Armadas. “En ellas se une algo que hace grandes a las personas, que es el compromiso por los demás”, afirmó la ministra, para subrayar a continuación que “España cada día se hace mejor por el compromiso de gente como tú”.
Durante la entrega, se ha destacado la trayectoria profesional del condecorado, que combina experiencia, formación y aportes al desarrollo del derecho castrense y por ser reflejo de una extraordinaria dedicación, excelencia y servicio a la justicia.
El propio Fernández Rodera agradeció el reconocimiento y rindió homenaje a «las dos instituciones que han dado sentido a mi vida: las Fuerzas Armadas y el Poder Judicial».
Su motivación, dijo, siempre fue «trabajar por el interés nacional de España».


Una carrera que une la toga y el uniforme
La trayectoria del magistrado es poco habitual: comenzó en 1977 en el Cuerpo Jurídico de la Armada, donde alcanzó el rango de comandante auditor antes de dar el salto a la judicatura ordinaria en 1987.
Con el tiempo ejerció en distintos ámbitos del derecho —penal, civil, contencioso-administrativo y militar— hasta alcanzar en 2019 uno de los destinos más prestigiosos: la Sala de lo Militar del Tribunal Supremo, máximo órgano judicial en materia castrense.
Más allá de los tribunales, también fue docente en la Escuela Naval Militar y profesor de Derecho Penal en la Universidad Carlos III de Madrid. Es autor de numerosas publicaciones especializadas y dirige desde 2004 la Revista Jurídica Militar.