Ignacio López del Hierro, empresario y exmarido de María Dolores de Cospedal —quien fuera secretaria general del PP—, confirmó ayer ante la Audiencia Nacional algo que muchos sospechaban pero nadie había dicho en voz alta bajo juramento: él mismo organizó el encuentro entre el comisario jubilado José Manuel Villarejo y su entonces esposa en la sede del partido.
La razón, según sus propias palabras, fue de lo más llana. «Quería conocer a mi mujer y mi mujer no puso inconveniente.» Nada más. O eso dijo.
López del Hierro declaró como testigo en el juicio de la Operación Kitchen, el nombre con el que se conoce el presunto operativo parapolicial puesto en marcha desde el Ministerio del Interior del Gobierno de Mariano Rajoy con un objetivo concreto: robar documentos al extesorero del PP Luis Bárcenas que pudieran comprometer a dirigentes del partido, en plena investigación judicial sobre la caja B del PP.
El empresario negó haber encargado nada a Villarejo, negó haber puesto en contacto al comisario con Andrés Gómez Gordo —exasesor de Cospedal, acusado en la causa— y aseguró no haber oído hablar nunca de Sergio Ríos, el chófer de Bárcenas que supuestamente fue captado como confidente por la trama.
«Yo me enteré por la prensa de todo este tema Kitchen», zanjó.
Tensión en sala: una presidenta que no se muerde la lengua
La jornada dejó momentos de alta tensión. Antes de que López del Hierro tomara la palabra, declaró como testigo el abogado Javier Iglesias, letrado vinculado al PP, que se negó en redondo a responder si conocía a Villarejo.
Su argumento: el secreto profesional. Citó artículos, estatutos e incluso un informe del Colegio de Abogados de Madrid para blindar su silencio.
La presidenta del tribunal, Teresa Palacios, no se lo tomó bien. «No me gusta la actitud de usted», le espetó desde el estrado.
Y suspendió su declaración sobre la marcha, anunciando que estudiará si procede que vuelva a testificar.
La tensión continuó durante el interrogatorio de López del Hierro, esta vez entre Palacios y la abogada del PSOE, Gloria de Pascual, que ejerce la acusación particular.
Los roces fueron continuos. «Si no paran de interrumpirme es imposible», protestó la letrada. «Yo tengo que controlar el interrogatorio», respondió la magistrada, sin ceder un milímetro.
‘El Albondiguilla’ y los consejos de Villarejo
También testificó Arturo González Panero, exalcalde de Boadilla del Monte conocido como El Albondiguilla —condenado a 36 años de prisión por su papel en la trama Gürtel—, quien reconoció haber recibido asesoramiento del propio Villarejo antes de su primera declaración judicial en 2009.
El consejo del comisario fue preciso: que contara todas las «presiones» que había recibido de Bárcenas para adjudicar contratos municipales a determinadas empresas.