La plaza nº23 del Tribunal de Instancia de Madrid ha desestimado el recurso de reforma interpuesto por Sarah Santaolalla, y así, ha determinado el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones contra Vito Quiles. Ello, rechazándose en el auto que el periodista agrediese a Santaolalla en su encuentro a la salida del Senado.
Si por algo es conocido Vito Quiles, es por poner ante el micrófono a personajes públicos, y hacer preguntas no siempre cómodas de contestar. Algo que han podido comprobar políticos como Gabriel Rufián, o el ahora acusado por el caso mascarillas José Luis Ábalos.
Una práctica que, ahora, ha llevado a Vito Quiles ante los tribunales.
Y es que, después de un encuentro con Sarah Santaolalla a su salida del Senado, la tertuliana decidía presentar una denuncia por presunto acoso y lesiones.
Decisión de la tertuliana que, sin embargo, ha llevado a la Justicia a dar la razón a Vito Quiles.
Así pues, la magistrada del caso, Sonia Agudo Torrijos, ha tomado la decisión de archivar la causa contra Quiles, representado por Juango Ospina, al no ver en las imágenes aportadas, tanto por la Policía Nacional como por Quiles, acción alguna que pudiese suponer una agresión a Santaolalla.
Especialmente, dado que las imágenes muestran que el acusado ni siquiera pudo aproximarse lo suficiente a la tertuliana para poder llevar a cabo las acciones denunciadas.
Ni lesiones, ni agresión de Vito Quiles
Así pues, destaca la magistrada que, ante «la supuesta agresión sufrida por la denunciante», se solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad del Senado. Cámaras que recogieron dichos instantes «sin que exista temor alguno de manipulación».
«En las mismas no se aprecia agresión alguna por parte del investigado», expone la magistrada, «en modo alguno se aprecia acometimiento por parte del investigado a la perjudicada».
Falta de agresión que no sólo se puede apreciar, según el auto, en las imágenes de vigilancia del Senado, aportadas por la Policía Nacional, sino también en las imágenes aportadas por el propio Vito Quiles.

Una falta de pruebas visuales de la agresión alegada por Santaolalla que también se produce en el caso del médico forense que atendió a la tertuliana.
«El informe afirma que no consta que se apreciasen lesiones objetivas, tratándose de sintomatología inespecífica, que por sí misma no es atribuible a un único y específico traumatismo», expone el auto.
Así, el forense destaca que «no hay constancia de que la informada sufriese lesiones que puedan relacionarse con los hechos».
Falta de pruebas que llevan al tribunal de instancia al archivo de la causa contra el defendido por Ospina Abogados, desestimando las pretensiones de Sarah Santaolalla.