La Guardia Civil «le pisa la manguera» a la Policía Nacional (PN). La Benemérita se mete en investigaciones que no les competen, según los «azules». El caso del secuestro de la periodista de El Mundo, Salud Hernández-Mora, en Colombia, ha sido «la gota» que ha desbordado el vaso. Dicen estar hartos. Y los cinco sindicatos han salido a decirlo alto y claro.
La «gota» ha sido una denuncia del máximo responsable de la Comisaría General de Policía Judicial de la PN, el comisario principal José Santiago Sánchez Aparicio, contra la Guardia Civil ante la Fiscalía de la Audiencia Nacional por una supuesta «intromisión desleal» en la investigación de ese secuestro, el pasado mes de mayo.
Sánchez Aparició informó que la Benemérita trató de apropiarse de esa investigación cuando ya habían sido designados oficialmente varios agentes de la PN para asumirla. Esa disputa proyectó una grave «imagen de descoordinación» ante la familia de la víctima.
Ni que decir tiene que la Guardia Civil niega la mayor: jamás, en ningún momento, invadió las competencias de la PN, que no ejerce en exclusiva.
La cosa pudo quedarse ahí, pero no.
Ahora los cinco sindicatos de la Policía, el Sindicato Unificado de la Policía (SUP), la Confederación Española de Policía (CEP), la Unión Federal de Policía (UFP), el Sindicato Profesional de Policía (SP) y la Alternativa Sindical de Policía (ASP) han cerrado filas con los suyos pronunciando su particular Fuenteovejuna con un comunicado muy duro hacia sus compañeros picoletos, y específicamente hacia el jefe de la Unidad Central Operativa, el coronel Manuel Sánchez Corbi.
Al coronel, a quien no nombran, le recuerdan que están incumpliendo «los protocolos establecidos de cooperación policial, y regulados en la L.O. 2/86. Por ese motivo, los sindicatos policiales se ven en la obligación de defender el régimen competencial de la seguridad pública, en el marco de la lealtad institucional que sistemáticamente se vulnera desde la Guardia Civil».
ANSIA DE PROTAGONISMO
De acuerdo con los cinco sindicatos, a la Guardia Civil le ha podido «el ansia de protagonismo y el afán de abarcar el mayor número de espacios posibles, queda en evidencia en la intervención llevada a cabo por éstos, con motivo del secuestro de la periodista de El Mundo, Salud Hernández, el pasado día 21 de mayo en Colombia, actuando al margen de la Audiencia Nacional e invadiendo las competencias del Cuerpo Nacional de Policía».
Para las organizaciones sindicales de la Policía Nacional la cosa es muy grave y puede ser, incluso, constitutivo de un ‘ilícito punitivo’.
Y recuerdan que la Ley Orgánica 2/86 «determina las funciones y competencias, territoriales y exclusivas del Cuerpo Nacional de Policía y de la Guardia Civil. Es por ello que no se entiende que por parte de responsables de la benemérita se intente manipular a la Fiscalía, tratando de acreditar como suyas con datos falsos, la práctica de diligencias encomendadas por Ley al CNP, obviando una vez más el cauce de coordinación y colaboración policial del C.I.T.C.O. (Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado), pudiendo todo ello ser constitutivo de un ‘Ilícito Punitivo’ que, al margen de afectar a la investigación encargada por esa Fiscalía, ofrece una grave imagen de descoordinación y enfrentamiento policial a la ciudadanía».
Para finalizar, solicitan «la correcta aplicación de la Ley como herramienta eficaz y eficiente para el ejercicio de la actividad policial, rechazando en cualquier caso la búsqueda de notoriedad en los mediois de comunicación en nuestra labor diaria».