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Consecuencias jurídicas del incumplimiento de régimen de visitas por parte del progenitor custodio

Edificio de los Juzgados de FamiliaExterior del edificio de los Juzgados de Familia, en Madrid; la autora del artículo, María Márquez, es letrada del despacho Winkels Abogados.
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Dispone el artículo 699 del Titulo V de la Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC), acerca de la ejecución no dineraria:  “Cuando el título ejecutivo contuviere condena u obligación de hacer o no hacer o de entregar cosa distinta a una   cantidad de dinero, en el auto por el que se despache ejecución se requerirá al ejecutado para que, dentro del plazo que el tribunal estime adecuado, cumpla en sus propios términos lo que establezca el título ejecutivo”.

“En el requerimiento, el tribunal podrá apercibir al ejecutado con el empleo de apremios personales o multas pecuniarias“.

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Y el artículo 705 de la LEC dice: “Si el título ejecutivo obliga a hacer alguna cosa, el tribunal requerirá al deudor para que la haga dentro de un plazo que fijará   según la naturaleza del hacer y las circunstancias que concurran”.

Añade el Artículo 709 de la LEC:

“1.- Cuando el título ejecutivo se refiera a un hacer personalísimo, el ejecutado podrá manifestar al tribunal, dentro del plazo que se le haya concedido para cumplir el requerimiento a que se refiere el artículo 699, los motivos por los que se niega a hacer lo que el título dispone y alegar lo que tenga por conveniente sobre el carácter personalísimo o no personalísimo de la prestación debida. Transcurrido este plazo sin que el ejecutado haya realizado la prestación, el ejecutante podrá optar entre pedir que la ejecución siga adelante para entregar a aquél un equivalente pecuniario de la prestación de hacer o solicitar que se apremie al ejecutado con una multa por cada mes que transcurra sin llevarlo a cabo desde la finalización del plazo. El tribunal resolverá por medio de auto lo que proceda, accediendo a lo solicitado por el ejecutante cuando estime que la prestación que sea objeto de la condena tiene las especiales cualidades que caracterizan el hacer personalísimo. En otro caso, ordenará proseguir la ejecución con arreglo a lo dispuesto en el artículo 706.

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“2.- Si se acordase seguir adelante la ejecución para obtener el equivalente pecuniario de la prestación debida, en la misma resolución se impondrá al ejecutado una única multa con arreglo a lo dispuesto en el artículo 711.

“3.- Cuando se acuerde apremiar al ejecutado con multas mensuales, se reiterarán trimestralmente por el Secretario judicial responsable de la ejecución los requerimientos, hasta que se    cumpla un año desde el primero. Si, al cabo del año, el ejecutado continuare rehusando hacer lo que dispusiese el título, proseguirá la ejecución para entregar al ejecutante un equivalente    pecuniario de la prestación o para la adopción de cualesquiera otras medidas que resulten idóneas para la satisfacción del ejecutante y que, a petición de éste y oído el ejecutado, podrá       acordar el Tribunal”.

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Y, por último, el artículo 776.2 de la LEC dispone:

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“En caso de incumplimiento de obligaciones no pecuniarias de carácter personalísimo, no procederá la sustitución automática por el equivalente pecuniario previsto en el apartado        tercero del artículo 709 y podrán, si así lo juzga conveniente el Tribunal, mantenerse las multas coercitivas mensuales todo el tiempo que sea necesario más allá del plazo de un año     establecido en dicho precepto“. 

Un reciente caso de ejecución por incumplimiento de régimen de visitas que tuvimos en el despacho, se resolvió satisfactoriamente el pasado 6 de febrero de 2018 por auto del Juzgado de Primera Instancia número 79 de Madrid.

El interés de este auto radica en cómo valora, a efectos de imponer una multa a la madre guardadora, su actitud obstativa, clara y manifiesta a hora de no cumplir con las resoluciones judiciales, con el único propósito de impedir la relación del hijo menor con su padre.

Dispone el artículo 154 del Código Civil que:

Los hijos no emancipados están bajo la patria potestad de los progenitores.

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La patria potestad, como responsabilidad parental, se ejercerá siempre en interés de los hijos, de acuerdo con su personalidad, y con respeto a sus derechos, su integridad física         y mental.

“Esta función comprende los siguientes deberes y facultades:

“1º. Velar por ellos, tenerlos en su compañía, alimentarlos, educarlos y procurarles una formación integral.

“2º.  Representarlos y administrar sus bienes.

“Si los hijos tuvieren suficiente madurez deberán ser oídos siempre antes de adoptar decisiones que les afecten.

Los progenitores podrán, en el ejercicio de su función, recabar el auxilio de la autoridad“.

Estos son los Antecedentes de Hecho:

Por nuestra representación procesal se interpuso demanda ejecutiva en solicitud de cumplimiento de régimen de visitas fijado en sentencia dictada por este Juzgado en fecha 30 de septiembre de 2015, ya que la madre guardadora venia incumpliendo sistemáticamente la sentencia, imposibilitando el régimen de visitas y el de vacaciones, dificultando además las comunicaciones diarias de nuestro representado con su hijo.

La referida Sentencia fijaba en cuanto a los periodos vacacionales;

“El menor pasará con cada uno de los progenitores, la mitad de las vacaciones lectivas del verano, y Navidad, correspondiendo al padre todos los años las vacaciones de Semana Santa. Si es      posible, los progenitores acordarán las fechas en que viaje el niño, y pagaran los billetes por mitad.

“A falta de acuerdo, las vacaciones se dividirán de la siguiente forma:

“VERANO:

  • Primer periodo: Desde el día siguiente al último día lectivo, hasta el 31 de julio.
  • Segundo periodo: Desde el final del día anterior, hasta el día anterior al comienzo del curso escolar.

“NAVIDAD:

  • Primer Periodo: desde el día siguiente al último día lectivo, hasta el

“30 de diciembre.

  • Segundo Periodo: desde el final del anterior, hasta el día anterior al comienzo de la actividad escolar.

“Correspondiendo los años pares, a la madre los primeros periodos, y al padre los segundos, durante los años pares, y los años impares a la inversa.

“Igualmente, a falta de acuerdo, los años pares, el padre abonará los billetes de los viajes de Semana Santa y Navidad, y la madre      los de verano. Los años impares, el padre abonará los billetes de verano, y la madre los de Semana Santa y Navidad.

“El menor viajará siempre con servicio de acompañamiento o con alguno de los progenitores.”

En virtud de Auto de fecha 3 de octubre de 2.017 se despachó ejecución requiriéndose a la representación de la madre para que cumpliera estrictamente el régimen de visitas establecido, apercibiéndola de que, en caso de no verificarlo y continuar con el incumplimiento, dicha situación podría dar lugar a la modificación del régimen de visitas establecido, además de poder ser sancionada con multas coercitivas mensuales.

Por formulada oposición de contrario, se acordó dar traslado a esta parte para su impugnación, cosa que se hizo y tras la cual se convocó a las partes a una comparecencia para en diciembre de 2.017 ante el Letrado de Administración de Justicia.

Previamente, a principios de diciembre, por la representación procesal de la madre se había desistido de la solicitud para la adopción de medidas coetáneas presentada en procedimiento de modificación, en virtud del cual solicitaba la suspensión del régimen de visitas del menor con su padre, a la vista de que el menor en la exploración practicada ante la Juzgadora y el Ministerio Fiscal manifestó con claridad y con ilusión su voluntad de pasar las navidades con su padre.

A pesar de este desistimiento, y, habiendo manifestado su intención de cumplir las visitas establecidas en sentencia, la ejecutada presentó un escrito al Juzgado manifestando que, aunque parecía sincero el deseo del menor de encontrase con su padre en Navidad, consideraba que estas vacaciones debían desarrollarse en el lugar de residencia del menor, ya que además, la sentencia nada decía sobre el lugar donde debían desarrollarse las vacaciones cuando correspondieran al padre.

Con fecha 20 de diciembre de 2017, se dicta Auto por este ilustre Juzgado en virtud del cual se acuerda que el menor viaje al lugar de residencia del padre del 22 al 31 de diciembre, acordando el sobreseimiento del proceso de ejecución, por desistimiento de la parte actora en el proceso de oposición a la ejecución.

Dicho auto se fundamenta en la exploración practicada al menor ante la Juzgadora y el Ministerio Fiscal en la que manifestó con claridad y con ilusión su voluntad de pasar las navidades con su padre en su lugar de residencia y ello teniendo en cuenta además que, el desistimiento no alteraba en modo alguno la sentencia y ésta debía cumplirse en sus estrictos términos conforme al artículo 18 de la LOPJ.

Sin embargo, la madre vuelve de nuevo a incumplir este auto judicial, y, el mismo día que el menor debía viajar al lugar de residencia del padre, lleva al menor a urgencias médicas con el fin de que no viajase para disfrutar del periodo establecido en auto de fecha 20 de diciembre de 2017, impidiendo nuevamente al padre disfrutar de las vacaciones navideñas junto a su hijo.

El Juzgado dictó Auto con fecha febrero de 2018, acordando imponer a la madre multa de 300 € por su actitud obstativa, clara y manifiesta a hora de no cumplir con las resoluciones judiciales, con el único propósito de impedir la relación del hijo menor con su padre, ajustándose dicha ejecución a los Art. 699, 705, y 709 de la LEC y de conformidad con lo establecido en el Art.776.2 de la Ley 1/2000, siendo igualmente aplicable la previsión contenida en el art. 776.3 de la LEC, a cuyo tenor el incumplimiento reiterado de las obligaciones derivadas del régimen de visitas, tanto por parte del progenitor guardador como del no guardador podrá dar lugar a la modificación del régimen de guarda y custodia, de conformidad con lo dispuesto en el art. 776.3 de la LEC 1/2000.

por María Márquez.

María Márquez González forma parte del despacho Winkels Abogados. Es licenciada en Derecho por la Complutense y miembro del Colegio de Abogados de Madrid desde el año 1997. Está especializada en Derecho de Familia. Su trayectoria profesional se ha desarrollado, desde hace más de 15 años, en Juzgados y Tribunales en asuntos penales, civiles y de Derecho de familia, colaborando regularmente con Despachos de abogados españoles e italianos en estas materias. Además, es profesora de la Escuela de Práctica Jurídica de la Universidad Complutense de Madrid en el Curso General sobre práctica de la Profesión de Abogado y en el Curso Superior sobre Práctica de Derecho de Familia. También es encargada del desarrollo de las asistencias a Juzgados y Tribunales.