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El juez Kavanaugh: ‘No me nombraron para servir a un partido o interés, sino a una nación’

Trump celebró ayer una ceremonia en la Casa Blanca en honor a Brett Kavanaugh, nuevo juez del SupremoEl juez Kavanaugh jurando su cargo en la Casa Blanca, acompañado por su familia y el presidente de EE UU/ Casa Blanca
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El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, celebró ayer tarde en la Casa Blanca la llegada al Tribunal Supremo del juez Brett Kavanaugh, el candidato que nominó y que fue confirmado el pasado sábado por el Senado.

“En nombre de todo el país, quiero disculparme con Brett y con toda la familia Kavanaugh por el dolor y sufrimiento que han tenido que pasar”, dijo al comienzo de la ceremonia, flanqueado por el magistrado, la esposa de éste, Ashley Estes, y sus dos hijas.

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Se pronunció así en referencia a las acusaciones de supuestas agresiones sexuales por parte de tres mujeres.

El nuevo juez del Supremo, el presidente de EE UU y el juez Anthony M. Kennedy, cuya plaza ocupará Kavanaugh, a su llegada a la sala East Room para celebrar la ceremonia de investidura./ Casa Blanca

Trump destacó que “lo que le ocurrió a la familia Kavanaugh viola cualquier noción de justicia, decencia y debido proceso”, y describió lo sucedido como una campaña “de destrucción personal y política basada en mentiras”.

Cabe recordar que Trump anunció la nominación de Kavanaugh para cubrir el puesto que dejaba el juez Kennedy, y el 4 de septiembre se iniciaron las audiencias que debían evaluar su candidatura en el Comité Judicial del Senado.

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Cuando el comité se disponía a votar, los demócratas pusieron sobre la mesa una acusación de presunto abuso contra Kavanaugh, de la profesora de psicología Christine Blasey Ford, que compareció la semana pasado en el Senado. Inmediatamente después fue Kavanaugh el que participó en la vista, y rechazó de forma “inequívoca y categórica la acusación”.

Después, salieron a la palestra otras dos mujeres, lo que ocasionó que los senadores presionaran para que el FBI investigara las acusaciones y emitiera un informe confidencial. Trump ordenó esta investigación federal.

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“Se ha demostrado que usted, señor, es inocente”, sentenció ayer Trump, y vaticinó que la “farsa” contra el juez pasará factura a los demócratas en las elecciones midterm del próximo 6 de noviembre.

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El presidente estadounidense destacó que el magistrado “es una persona justa, no está sesgado y es imparcial”. “Entiende que la justicia debe estar divorciada de las pasiones del momento”, añadió.

Trump, al recibir en el estrado a Kavanaugh. William M./ Casa Blanca

Acto seguido intervino Kavanaugh. “No me nombraron para servir a un partido o interés, sino a una nación. Todos los estadounidenses pueden estar seguros de que seré un juez independiente e imparcial”, prometió el juez.

También dijo que el largo proceso de confirmación le puso a prueba, pero no le cambió.

“Mi objetivo ahora es ser el mejor juez que pueda ser”, afirmó el magistrado, y añadió que asume “esta oficina con gratitud y sin ninguna amargura”.

El magistrado agradeció a Trump su apoyo durante el proceso de confirmación y prometió que ese tenso trámite le “puso a prueba”, pero no le “cambió”. William M./ Casa Blanca

A la ceremonia en su honor en la Casa Blanca asistieron los ocho jueces que componen junto a Kavanaugh el Supremo, la máxima corte de Estados Unidos, donde se dirimen temas vitales sobre el derecho a la vida, el aborto, los derechos sociales, la inmigración o el derecho constitucional a las armas.

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Cinco de ellos, incluido el nuevo miembro, tienen tendencia conservadora, mientras que los otros cuatro son de perfil progresista.

Brett Kavanaugh juró su cargo el pasado sábado, escasas horas después de que el Senado aprobara su nombramiento. Fue en una ceremonia privada dentro de la sede del Tribunal Supremo en Washington. El juez John Roberts le tomó el juramento.

El juez presidente John G. Roberts administra el juramento Constitucional al juez Brett M. Kavanaugh en la Sala de Conferencias de los jueces, en el edificio de la Corte Suprema; la Sra. Ashley Kavanaugh sostiene la Biblia. Fred Schilling/ colección de la Corte Suprema de los Estados Unidos.

Fue el vicepresidente estadounidense, Mike Pence, que presidió la sesión en la Cámara Alta, quien anunció su nombramiento:

“Con 50 votos a favor y 48 en contra, el candidato Brett Kavanaugh queda confirmado para ser nuevo juez del Tribunal Supremo”.

La Cámara Alta la conforman 100 senadores. Que la suma de los votos sea 98 es porque el senador conservador Steve Daines tenía aquel mismo día la boda de su hija, que se casó en el estado de Montana.

Kavanaugh cosechó los respaldos que requería, entre ellos están los de los republicanos Susan Collins y Jeff Flake, y del demócrata Joe Manchin.

Cubrirá el puesto vacante dejado por el juez Anthony Kennedy, que se jubiló el pasado 31 de julio, tras 43 años de servicio a la nación en la judicatura federal, 30 de ellos en la Corte Suprema.

Pese a que es un cargo vitalicio, el magistrado, de 81 años, se echó a un lado porque quiere pasar más tiempo con su familia.

Kanavaugt es el segundo juez elegido por Trump para la Suprema Corte de Justicia.

Su anterior nominado fue el juez Neil Gorsuch, que también fue confirmado para la máxima Corte, en abril del año pasado. Gorsuch cubre la vacante que dejó el magistrado Antonin Scalia, juez paladín de las causas pro-vida, que falleció en febrero de 2016.

“Aplaudo y felicito al Senado de EE.UU. por confirmar a nuestro GRAN NOMINADO, el juez Brett Kavanaugh, para el Tribunal Supremo. Más tarde, hoy, firmaré su comisión de nombramiento y él jurará (su cargo) oficialmente. ¡Muy emocionante!”, celebró Donald Trump en su cuenta oficial de Twitter.

Hoy la Casa Blanca ha publicado en su web las reacciones políticas

Además, Trump ha publicado el siguiente vídeo:

El él aparecen momentos de cuando lo nominó.

“No hay nadie en Estados Unidos más cualificado para esta posición”, afirmó el presidente sobre Kavanaugh en aquella comparecencia el pasado julio.

“Es considerado un juez de jueces, un brillante jurista con una de las mentes legales más buenas y más agudas de nuestro tiempo“, subrayó Trump, y apuntó que el magistrado tiene “un estilo de escritura claro y eficaz”.

Por su parte, Kavanaugh prometió que si el Senado lo confirmaba mantendrá la mente abierta en todos los casos y siempre buscará preservar la Constitución de Estados Unidos y la legalidad.

Brett Kavanaugh (1965, Washington DC) creció cerca de Maryland, donde su madre se convirtió en juez de un tribunal estatal. 

Estudió en el colegio jesuita de Georgetown antes de ir a la Universidad de Yale, donde cursó primero Arte y después Derecho. Tras graduarse en Yale fue asistente de dos jueces federales, y ha pasado prácticamente toda su carrera en importantes puestos de política y judicatura.

Es católico, hijo único y está casado con Ashley Estes, exsecretaria personal del expresidente George W. Bush.

Asegura que a su madre le debe prácticamente todo. Ayer, en la ceremonia dijo que está “inspirado” por su madre, “que fue pionera de las mujeres en la ley”, y que ha trabajado duro durante su carrera para “promover el avance de la mujer”.

“Las mujeres todavía enfrentan muchas barreras en el lugar de trabajo estadounidense y todos nosotros tenemos la responsabilidad de abordar ese problema”, destacó.

En su discurso también hizo hincapié en la imparcialidad de la justicia, así como referencias a que es católico, con alguna cita oportuna sobre el evangelio según San Mateo.

“En el pasado, nuestra nación enfrentó desafíos y divisiones, pero soy optimista. Vivo en el lado soleado de la montaña. Veo el día que está por llegar, no el día que se ha marchado. Soy optimista sobre el futuro de Estados Unidos y el futuro de nuestra independencia judicial”, expresó Brett Kavanaugh, que se ha convertido en el noveno magistrado del Supremo estadounidense, y en el juez número 114.