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¿Qué supone “la mejora” para un heredero, dentro del derecho de sucesiones?

Victoria López Barrio es experta en derecho de sucesiones y en nuevas tecnologías de la información y comunicaciones.Victoria López Barrio es experta en derecho de sucesiones y en nuevas tecnologías de la información y comunicaciones; de Winkels Abogados.
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Como ya hemos indicado en anteriores ocasiones, la herencia la podemos dividir en tres tercios: el de legítima estricta, el de mejora y el de libre disposición.

Hoy, nos vamos referir al tercio de mejora, cuya definición la podemos encontrar en los artículos 808 y 823 del Código Civil, cuando disponen:

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Artículo 808: “Constituyen la legítima de los hijos y descendientes las dos terceras partes del haber hereditario del padre y de la madre. Sin embargo, podrán éstos disponer de una parte de las dos que forman la legítima, para aplicarla como mejora a sus hijos o descendientes….”.

Artículo 823: “El padre o la madre podrán disponer en concepto de mejora a favor de alguno o algunos de sus hijos o descendientes, ya lo sean por naturaleza ya por adopción, de una de las dos terceras partes destinadas a legítima”.

De los citados artículos, podemos concluir que la mejora es una de las dos terceras partes destinada a legítima, pero de la cual solo puede disponer el testador en favor de sus hijos o descendientes, y de nadie más.

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Por tanto, las personas que pueden ser mejoradas son, los hijos matrimoniales, no matrimoniales, adoptados, así como a los nietos, aunque vivan sus padres.

Es decir, en favor de los descendientes en general.

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¿Quiénes pueden mejorar?

El artículo 823 del Código Civil lo establece claramente, y son el padre y madre, pero debe entenderse en un sentido amplio, pues pueden mejorar los ascendientes en general, así los abuelos a sus nietos directamente.

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En principio, el único que puede mejorar es el testador, pero hay una excepción que es la contenida en el artículo 831 del Código Civil.

El artículo 831 del Código Civil regula la delegación al cónyuge viudo de la facultad de mejorar. En concreto, se podrán conferir facultades al cónyuge en testamento, para que fallecido el testador, el viudo/a pueda realizar mejoras a favor de los hijos o descendientes comunes.

Clases de mejora

Siguiendo la concepción más tradicional de la mejora, como mantiene, D. Juan José Rivas Martínez, la mejora puede ser expresa o tácita.

La expresa

cuando con términos claros y formalmente se establece como tal en el testamento.

Mejora tácita

Que implica la efectiva existencia de una voluntad, aunque para adoptarse no se haya empleado una forma usual o término formal.

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Normalmente, la mejora tácita puede aparecer en el testamento o por vía de donación.

Mejora tácita establecida en testamento

1.- El supuesto más común: imaginemos un padre que tiene cuatro hijos, y de ellos, a tres los instituye herederos universales y al cuarto le lega la legítima estricta. Así los tres herederos testamentarios heredan su parte en los tercios de legítima estricta, mejora y libre disposición. A diferencia del cuarto hijo que solo hereda la parte que le corresponde en el tercio de legítima estricta.

2.- En el caso de desheredación injusta. El testador en su testamento deshereda a un hijo injustamente. Este interpone la correspondiente demanda y la gana, tendría entonces derecho a la herencia pero solo obtendría lo que le corresponde en el tercio de legítima estricta. (Artículo 851 Código Civil).

Mejora tácita por vía de donación

Se puede producir en el caso de un hijo en el que su padre, además, de lo legado en el testamento, ha otorgado a su favor una donación con carácter no colacionable.

El testador puede establecer en su testamento que una donación que ha hecho en vida a un heredero que no sea colacionable. Esto significa que quiere que, además, de lo que va a recibir por herencia, quede en su poder lo que le ha donado en vida.

Todo ello, salvo que la donación resulte inoficiosa (porque afecte a la legítima estricta), en ese caso se deberá proceder a su reducción, que se hará imputándose primero al tercio de libre disposición y si exceden del mismo, al tercio de mejora.

por Victoria López Barrio.

Victoria Barro es licenciada en Derecho por la Universidad Complutense de Madrid y colegiada en el Colegio de Abogados de Madrid, siendo abogado en ejercicio desde hace más de 20 años. En la actualidad, colabora con el despacho Winkels Abogados. Especializada en Derecho Civil, es experta en Derecho de Sucesiones y en nuevas tecnologías de la información y comunicaciones.