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Celso Rodríguez, nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid

Con el apoyo de 14 de los 21 miembros del PlenoCelso Rodríguez, quinto presidente del tribunal madrileño. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.
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El Consejo General del Poder Judicial, en su sesión plenaria de hoy, ha nombrado al magistrado Celso Rodríguez Padrón, de 56 años y 30 años de servicio, nuevo presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM).

El magistrado ha obtenido el apoyo de 14 de los 21 miembros del Pleno, entre ellos el de Carlos Lesmes, presidente del CGPJ y del Tribunal Supremo.

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Celso Rodríguez Padrón (Ribavia, Orense, 1962) sirve en la jurisdicción penal. Es magistrado de la Sección 23 de la Audiencia Provincial de Madrid y también es portavoz de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM).

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Los otros dos candidatos eran Jesús Gavilán López, presidente de la Sección Octava de lo Civil de la Audiencia de Madrid, de 66 años y 34 años de antigüedad en la carrera judicial, y miembro de la asociación Francisco de Vitoria, y Gemma Gallego Sánchez, que ha sido vocal del Poder Judicial y ahora es juez de enlace con Reino Unido, tiene 56 años y 29 años de antigüedad, y también es miembro de la APM.

Gemma Gallego ha obtenido 5 votos, Jesús Gavilán uno, y ha habido un voto en blanco.

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El cargo quedó vacante tras renuncia del anterior presidente, Francisco Javier Vieira Morante, quien ha pasado a desempeñar un nuevo puesto judicial, en la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional, en sustitución de Antonio Díaz Delgado, que se ha jubilado.

Este es el primero de los nombramientos discrecionales que el pleno del CGPJ efectúa tras la última reforma de la Ley Orgánica del Poder Judicial, que estableció la obligatoriedad de una mayoría cualificada de tres quintos de los miembros del pleno para los nombramientos de magistrados del Tribunal Supremo y de presidentes de la Audiencia Nacional y de los Tribunales Superiores de Justicia.

BIOGRAFÍA

Celso Rodríguez, con número de escalafón 952, comenzó su servicio en la carrera judicial en noviembre de 1988, en el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción de Madrid de Valverde del Camino (Huelva). 

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Ascendió a magistrado en 1990, siendo destinado al Juzgado de Primera Instancia Número 35 de Barcelona (mayo de 1990 a septiembre de 1991), desde donde se trasladó en septiembre de 1991 al Juzgado de Instrucción Número 4 de Vigo (septiembre de 1991 a enero de 1995).

De enero de 1995 a septiembre de 1998, Rodríguez Padrón fue Letrado al servicio del Consejo General del Poder Judicial, en la Sección de Selección de la Escuela Judicial.

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En mayo de 1997 se reincorporó al servicio activo en la carrera judicial, pasando a ocupar plaza en el Juzgado de Instrucción Número 4 de Sevilla, donde estuvo hasta junio de 1999.

El 2 de junio de 1999, el Pleno del Consejo General del Poder Judicial le nombró Secretario General del CGPJ, cargo en el que permaneció hasta diciembre de 2013.

Desde esa fecha, Celso Rodríguez Padrón es magistrado de la Audiencia Provincial de Madrid, donde ha estado desde enero de 2014 hasta la actualidad.

Celso Rodríguez ha sido representante del Poder Judicial español en numerosos encuentros internacionales (Encuentro Iberoamericano de Consejos de la Judicatura, Asamblea General de la Red Europa de Consejos del Poder Judicial…) y en condición de experto ha participado en programas internacionales de apoyo y fortalecimiento de distintos poderes judiciales de Europa e Iberoamérica (Bulgaria, Albania, Centroamérica…)

Ha sido profesor contratado de la asignatura Práctica Procesal en la Universidad Europea de Madrid y profesor en los cursos de práctica jurídica (Practicum) de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad San Pablo-CEU.

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Ha pronunciado más de 50 conferencias y ha colaborado en una treintena de publicaciones jurídicas.

Además, es autor del libro “La conformación del Poder Judicial”, de la editorial DIJUSA, cuya sinopsis recoge lo siguiente:

«La organización política de la Justicia ha recorrido un largo camino casi siempre orientado a una meta, que no es otra que su independencia. En esta frase se resumen los pilares sobre los que el autor construye en la presente obra su panorámica del Poder Judicial. Partiendo del análisis de las distintas concepciones que podemos encontrar de este Poder del Estado, el libro nos conduce por la evolución histórica española, para llegar a un análisis actualizado de la organización y ambivalentemente el término “jurisdicción”. El último capítulo se dedica a precisar en diferentes ámbitos la diferencia que puede existir entre este término y el verdadero Poder Judicial. Con todo ello, el autor nos ofrece una visión global, puntualmente documentada, de un Poder imprescindible en el Estado moderno. Y se advierte en todos sus comentarios la presencia constante de una reivindicación muy firme: la del respeto a su independencia«.

‘EN ESPAÑA NO EXISTE UN PROBLEMA DE INDEPENDENCIA JUDICIAL’

Entre las últimas declaraciones públicas de Celso Rodríguez destaca, por ejemplo, el haber dicho que «ningún juez se deja intimidar» por actos como los que está sufriendo el magistrado del Tribunal Supremo Pablo Llarena, instructor del ‘caso procés’ a manos de separatistas.

Hace hincapié en que en España «no existe un problema de independencia judicial».

«Todos los integrantes del Poder Judicial obedecemos en exclusiva al imperio de la Ley y debemos nuestra función a la aplicación judicial del derecho, sin estar sometidos a ningún tipo de presión o injerencia espuria de ningún grupo económico, social o político«, sentencia.

Así lo manifestó, por ejemplo, el pasado 21 de noviembre en una rueda de prensa en Santander con motivo de su participación en el ciclo del CEMIDE en el que pronunció la conferencia ‘La situación de la Justicia en España’.

En ella también dijo que considera que la crítica social a algunas resoluciones judiciales se debe a que «la Justicia es una gran desconocida», aunque cree que el conjunto de la carrera judicial opina que esa crítica es «legítima y saludable» en un Estado de Derecho.

Pero ha señalado que esa crítica debería sustentarse en un «mayor conocimiento de la Justicia» por parte de los ciudadanos porque, ha reivindicado, en España hay 5.500 jueces y magistrados, con un ratio por habitante inferior a la media europea, y que, sin embargo, soportan unas cargas de trabajo «excesivas».

Aún así, ha manifestado que en 2017 los jueces y magistrados españoles resolvieron unos 6 millones de causas y lo hicieron con «unos medios que no se corresponden con una sociedad del siglo XXI», lo que provoca «la lentitud» en algunas resoluciones que la propia magistratura «lamenta» porque cree que «una Justicia tardía no es Justicia».