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Lobby Soccer, la otra cara de Garzón Abogados para representar a deportistas

José María Garzón, el "alma matter" de Lobby Soccer, la nueva marca de Garzón Abogados para la representación de jugadores de fútbol y deportistas en general. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.
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Una de las características de los despachos de abogados es que están en continuo movimiento, a la búsqueda de nuevos territorios, conquistas y expansión. Algunos de ellos, los más potentes, se han especializado en los negocios; las empresas siempre son filones muy valiosos.

Garzón Abogados -nada que ver con el exmagistrado y su bufete Ilocad-, uno de los despachos más dinámicos e importantes de Madrid, ha optado por un sector «alienígena» para la practica mayoría de sus competidores: el derecho deportivo. Y más concretamente la representación de deportistas.

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Para ello ha creado una nueva marca, Lobby Soccer, operativa desde hace 8 meses, con una filosofía que recuerda mucho a la de la célebre película «Jerry Maguire», que protagonizaron Tom Cruise y Cuba Gooding Junior, interpretando el primero a un agente o representante y otro a un jugador de fútbol americano.

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¿Por qué un abogado de éxito, como usted, se mete en un campo como este, abriendo lo que los estadounidenses describirían como una nueva división de su negocio?

Todo comenzó cuando un familiar me dijo que iba a ascender en un equipo y que iba a ser semi profesional y que necesitaba un representante.

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A mí me picaba mucho la curiosidad. Estudié el mercado y nos tiramos a la piscina. La verdad es que es un complemento perfecto para el despacho.

¿En qué consiste esto de dedicarse a la representación de deportistas?

Muchos dicen que en poner la cara y poner el cazo. Nosotros lo que pretendemos es potenciar la posibilidad de que nuestros chavales puedan llegar a ser deportistas de élite.

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Hace ocho meses comenzamos a representar a nuestro primer chaval. Un juvenil. Cuando lo cogimos yo me reuní con el cuerpo técnico del equipo en el que jugaba. Me dijeron que no tenía mucho futuro. Sabía que se equivocaban. Tres meses después ese mismo equipo técnico me dijo ‘no sé qué habéis hecho con él pero le habéis dado la vuelta como un calcetín’.

Hoy nos están haciendo ofertas de pasarlo de juvenil a un equipo de Segunda B, filial de un equipo de Primera División. El equipo técnico lo puso, después, como ejemplo de lo que debería ser.

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Lo difícil es hacer que un chaval que tienen ciertas carencias las pueda suplir y hoy esté compitiendo con los mejores del equipo para tener un hueco en el filial.

El interés por la representación de jóvenes jugadores vino, en parte, por el hecho de que un hijo de Garzón es un magnífico portero con una gran proyección. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

¿Quiénes componen Lobby Soccer? 

Un equipo de primer orden, con mucha reputación. Colaboran con nosotros entrenadores de Primera y Segunda División, preparadores físicos que potencian la capacidad técnica y física de estos chavales y un «coach», porque la parte psicológica es muy importante.

¿Qué ofrece su empresa que no ofrezca un agente deportivo al uso?

Nosotros como despacho de abogados hemos llevado mucho derecho deportivo para los diferentes clubes. Hemos hecho contratos profesionales, hemos conseguido permisos de residencia, nacionalidades… Somos unos expertos en aquello a lo que es más difícil llegar.

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¿Qué ventaja nos da con respeto a los demás? Pues que conocemos el derecho deportivo y podemos darle un plus al jugador. Hay que tener en cuenta que al derecho deportivo se dedican muy pocos despachos. Y siempre han trabajado para el club.

Es muy difícil que defiendan los intereses del jugador de una manera autónoma. Yo no pretendería que me llevara el abogado contrario de un personaje con el que tengo un litigio.

En este caso tampoco me gustaría que me llevara el abogado del club, que son los que generalmente se dedican a hacer ese tipo de contratos.

Nosotros barremos siempre para el jugador.

«Los representantes, los agentes de deportistas, se empeñan siempre en introducir cláusulas que, con la idea de beneficiarlos, acaban perjudicándolos»

¿La redacción de los contratos con los deportistas es siempre lo más difícil?

(Se ríe) Los representantes, los agentes de deportistas, se empeñan siempre en introducir cláusulas que, con la idea de beneficiarlos, acaban perjudicándolos.

Cláusulas del estilo de “si sale cinco partidos en…”. Eso va a limitar que el chaval salga cinco partidos. Es mucho más importante ver una carrera deportiva.

El representante que no tiene conocimientos en derecho piensa que eso es un gran avance. Los que ya hemos estado en contacto con estas cuestiones nos hemos dado cuenta que es todo lo contrario.

¿Cómo poder negociar bien un contrato con proyección? ¿Cómo se puede firmar un contrato de 2 más 2 más 1?, por ejemplo.

Nuestro objetivo, lo que nos mueve, es llevar a los jugadores que representamos a la Primera División en el menor tiempo posible.

¿Por qué? Porque es donde más dinero hay y es donde él va a encontrar una evolución más rápida.

Nosotros, en ese sentido, sí que aportamos un club frente a otra agencia al uso.

Y luego está la exclusividad.

Para nosotros es muy importante tener solo 10-12 chavales. ¿Por qué? Porque cuando manejas muchos más corres el riesgo, como hemos visto con las grandes empresas de representación, que cambien cromos.

Yo te dejo este, pero, espera, en vez de ponerme aquel, me vas a poner a este otro porque tengo más interés en él, por la razón que sea.

Esa es nuestra diferencia frente a los demás.

Un agente, por sus palabras, se deduce que es más un amigo, un protector, un mentor…

Completamente de acuerdo. A mí me llama mucho la atención y me hace mucha gracia que los abogados nos refiramos más que a hechos a sentencias.

Y está muy bien desarrollada en una sentencia del representante de David de Gea. De Gea se va al Manchester de portero y deja al Atlético de Madrid.

Y su representante le reclama su comisión. De Gea no quiere pagar. El agente le acusa de esperar a que el contrato pierda su vigencia para negociar su contrato directamente con el Manchester.

De esa manera se evita pagarle su comisión.

El tribunal que lo resuelve lo hace con una sentencia muy interesante. Habla de que el representante de De Gea es el “agent”, que en el derecho anglosajón es el alter ego del deportista. Es el otro yo.

Es el que le hace crecer, el que le hace subir. Tú eres quien eres gracias a tu esfuerzo, sí, pero también al esfuerzo conjunto tuyo y de tu agente, viene a decirle la Justicia.

Es cierto que muchos deportistas dirán que su agente no hace nada. «Mi agente viene a visitarme el primer día de la temporada y me regala unas botas». Eso, desde mi punto de vista, no es un agente.

Nosotros, desde Lobby Soccer, pretendemos ser los alter egos de nuestros deportistas. Somos personas que vamos más allá, que nos preocupamos por sus carreras, que vemos las carencias que tienen y que intentan suplírselas.

Hay mucho de vocación en esto, con chavales con los que no puedes ganar nada al principio. Lo que no me parece justo es que ese jugador se olvide de que ha llegado a ese nivel gracias, en parte, al esfuerzo del agente.

Garzón reconoce que por sus venas corre la pasión por el fútbol; su despacho, Garzón Abogados, es una buena llave para abrir puertas. Foto: Carlos Berbell/Confilegal.

Lo que dice, me recuerda la película Jerry Maguire.

Es que la película, que hoy es un clásico, tiene mucho de realidad, de verdad. Resume muy bien lo que es este mundo, aunque se concentre en el fútbol americano. En el fondo, lo que ocurre en los equipos, ya sean de fútbol, de rugby, de baloncesto o de fútbol americano, de cualquier continente, es muy parecido.

Aquí lo que funciona es el trato cercano, directo, el confiar en la gente y el apoyarla. Y eso, al final tiene una recompensa. El fútbol profesional cada vez se está mercantilizando más. Son grandes compañías, fondos de inversión y también grandes compañías de representación.

¿Tiene usted presente que el mundo este, de la representación deportiva, no está del todo bien regulado para ustedes? 

Es verdad que la situación legal que tiene un agente es de tal desprotección que tienes que fiarte mucho del chaval al que cojas. En Lobby Soccer lo tenemos muy presente, sí.

Conocemos el sector. Es verdad que, normalmente, por regla general, los agentes no tienen conocimientos en derecho. La lástima es que aquí las grandes agencias de representación trabajan sólo con los jugadores que son espectaculares. Con los que seguro que van a llegar.

Y esa falta de regulación hace que permita que se entrometan las Federaciones sobre lo que se puede cobrar y la poca seguridad que da al agente.

Una asignatura pendiente es la reforma de la Ley del Deporte. ¿Tiene usted esperanza de que se haga en esta legislatura? 

Todos los gobiernos siempre entran con la promesa de reformar la Ley del Deporte, pero no lo hacen. Es verdad que el deporte mueve muchísimo dinero, y que necesita parches por todos los lados.

Yo, por ejemplo, odio los cambios de criterios de Hacienda.

Se refiere a la regla 85/15, ¿no?

Así es. Eso genera una gran inseguridad. Que haya deportistas de tan alto nivel que se vayan de España porque dicen que el importe del pago de los honorarios al agente lo tiene que soportar él, con sus emolumentos, cuando en realidad no lo cobran.

O simplemente lo que ha pasado con la cesión de los derechos de imagen. ¿Cuándo está bien la cesión a una sociedad o cuando no?

Hacienda lo permitió en su momento…

Lo ha permitido siempre. Yo el otro día tuve la oportunidad de hablar con gente de los grandes despachos de derecho deportivo y me ratificaban que eso se había hecho siempre.

Ahora, de buenas a primeras, se ha decidido cambiar la normativa. Aunque, seamos precisos: no se ha cambiado la normativa. Se ha cambiado la interpretación.

Antes se permitía que los deportistas tuvieran empresas por las que canalizar sus derechos de imagen, el 15 por ciento de sus ingresos, a través de las cuales tributaban al 25 por ciento, en vez de al 45 por ciento, como ocurría con el resto de sus ingresos que iban por contrato laboral.

Ahora se considera que esas empresas son operaciones simuladas y que los deportistas tienen que tributar al 45 por ciento.

Esa es la razón por la que muchos futbolistas han sido acusados y han tenido que pagar fuertes cantidades, como pasó con Cristiano Ronaldo, y otros.

«Hay mucho joven jugador que siendo de Primera División cobra poco. Salvo los 4 o 5 clubes importantes, que pagan millonadas»

¿Esto podría convertir a España en un desierto de grandes deportistas?

En principio ya no es el pago sino la inseguridad. Todo el mundo ha sido consciente de esa lucha de Ronaldo. El portugués lo dijo. Yo he pagado para que me hicieran las cosas legalmente y me he encontrado con este pastel.

Creo que, evidentemente, esa es la cuestión que le hace huir a Italia. Hacienda no se ha dado cuenta todavía de que eso puede hacer huir a muchos más.

Los cambios de criterio son una aberración. El criterio tiene que ser claro y no estar sujeto a interpretación.

Y no es una cuestión de ir o no a la cárcel, es tener unos antecedentes penales que pueden ser bastante gravosos.

Sí, porque si Ronaldo volviera a Madrid y tuviera un accidente inesperado por culpa suya podría ir a la cárcel, ¿no?

Así es.

¿Una de las cosas que tendría que contemplar la nueva y futura ley del deporte es contemplar el corto espacio de tiempo de trabajo de los deportistas?

Esa es otra cuestión. Un jugador, en la mejor de las opciones, podría llegar a tener  una vida deportiva de 38 años. De los 18 a los 38 años. Durante ese periodo va a reunir la masa monetaria con la que tendrá que vivir el resto de su vida.

Pero como la ha ganado en tan corto espacio de tiempo, va a tributar más que un trabajador normal que llegue hasta los 65 años.

Debería de regularse también para que el principio de igualdad se aplicara a los deportistas profesionales.

Y es que se tiene la consideración de que todos los jugadores de Primera Divisón son como Ronaldo y que ganan decenas de millones de euros. Y no es así.

Hay chavales que son muy humildes, que cobran el salario mínimo que establece la Liga de Fútbol Profesional y que en algunos casos, cuando llegan a Primera, pueden cobrar una cantidad respetable durante uno, dos o tres años, pero después sus ingresos van a decrecer. Y con eso tiene que vivir todo el resto de su vida.

Usted cree que los de Hacienda creen que todos los deportistas ganan como Ronaldo o como Messi.

Sin duda. No bajan al barro, en general. Hay mucho joven jugador que siendo de Primera División cobra poco. Salvo los 4 o 5 clubes importantes, que pagan millonadas. Estamos hablando de clubes que están entre Primera y Segunda División y cuyos sueldos son, en su mayoría, escasos.

La gente no entiende que en Tercera no se llega a cobrar mil euros casi en ninguno de los casos.

¿Desde la Segunda B para abajo los futbolistas son amateurs?

Así es. Muchos de ellos no tienen alta en Seguridad Social. No tienen contratos. No tienen nada. Mañana el club decide que prescinde de ti y de un día para otro te tienes que ir.

El sino de Garzón es estar todo el día colgado al teléfono, el medio de comunicación por antonomasia de nuestro tiempo. Foto: Carlos Berbell/Confilegal

¿Cómo le llegan los jugadores?

Boca a boca. Es la vía más directa.

El hecho de tener un hijo con grandes cualidades como portero, ¿ha sido un acicate para dar el salto?

Evidentemente, el hecho de tener un hijo con características naturales, ha contribuido. Ha sido una de las cosas que me han hecho interesarme por este mundo.

¿Para iniciarse no se requieren grandes contactos en los equipos?

El hecho de haber trabajado para diferentes clubes nos da cierto bagaje. Poder llamar a la puerta y que te la abran siempre es importante. Tampoco es una cosa exclusiva.

¿Le ha beneficiado tener un despacho de abogados como plataforma para Lobby Soccer?

Sin duda, tener un despacho situado en los primeros niveles de la abogacía te abre muchas puertas en general.

Es verdad que algunas personas lo ven raro. ¿Cómo alguien que se dedica a este mundo va a abrir este melón?

El nombre te ayuda para todo.

¿Ser atlético es una ventaja o un inconveniente?

Ser atlético es una ventaja porque el hecho de estar siempre sufriendo te marca y te da esa resiliencia para poder soportar lo peor y salir con bien. Esa filosofía de todo se puede alcanzar. O partido a partido. Si se trabaja y se esfuerza, se llega. Es plenamente aplicable a esta nueva actividad nuestra.

¿Ha visto usted la película «El secreto de sus ojos»? En la misma, uno de los personajes le pide a un amigo que le explique a otro lo que es el fútbol. Y le responde: El fútbol es una pasión El tipo puede cambiar de todo. De cara, de casa, de familia, de novia, de religión, de dios. Pero hay una cosa que no puede cambiar. No puede cambiar de pasión. ¿Lo comparte?

¿Como no voy a compartirlo? El fútbol también es mi pasión. De hecho yo tengo el título de entrenador de segundo nivel, que te da conocimientos muy valiosos en esta nueva andadura con Lobby Soccer.

Te permite saber cuando ves a un chaval cuál es su potencialidad y sus virtudes pero también sus carencias. Esto forma parte de la pasión.