Francisco Medina Luna, «Piti», exfutbolista profesional de 44 años, reconoció ante la magistrada Beatriz Suárez Martín, titular de la Plaza 22 de la Sección de lo Penal del Tribunal de Instancia de Madrid, haber rayado con unas llaves el vehículo del abogado José María Garzón, presidente del Club Atlético Pinto.
Este había dejado estacionado su coche en el aparcamiento del centro comercial Las Rozas Village, al oeste de la Comunidad de Madrid.
Las pruebas a las que se enfrentó el exjugador y capitán del Rayo Vallecano, fueron incontestables. Porque fue grabado cometiendo el hecho delictivo por dos cámaras diferentes: las del vehículo, un Audi Q7, y las del propio del Centro Comercial. Medina Luna no reparó en ninguna de las dos.
Todo ocurrió el 12 de octubre de 2022, en torno a las 19 horas.
Las imágenes fueron tan contundentes que durante el juicio Medina Luna no tuvo más remedio que admitir los hechos.
«Se declara probado de conformidad por el acusado, Francisco Medina Luna (…), encontrándose el día 12 de octubre de 2022 sobre las 19 horas en el Parking exterior del Centro Comercial de Las Rozas Village en su vehículo, lo aparcó, se bajó y con el ánimo de menoscabar la propiedad ajena y haciendo uso de unas llaves, arañó la puerta delantera derecha, la puerta trasera derecha y la aleta trasera derecha del vehículo Audi Q7, propiedad de José María Garzón asegurado en la Compañía de Seguros (…) causando daños valorados pericialmente en la cantidad de 798,60 euros», dice la sentencia de la magistrada Suárez Martín.
La magistrada Suárez Martín encuadró los hechos en el delito de daños, previsto en el artículo 263.1 del Código Penal.

La admisión voluntaria del delito convirtió en firme la sentencia número 91/2026, de 9 de abril, al ser por conformidad del acusado.
Medina Luna fue condenado, en consecuencia, a la pena de seis meses de multa (520 euros) y al pago de las costas íntegras –la minuta del abogado de la acusación, el propio Garzón, y los gastos en los que incurrió para articular el caso–.
Al exjugador le quedan, además, los consiguientes antecedentes penales durante un periodo de dos años.
Garzón y Medina Luna formaron parte de la misma Junta Directiva del Club Atlético Pinto, equipo de la Tercera División, hasta el 12 de octubre de 2022. En esa fecha, el abogado asumió la mayoría y la presidencia del club.


El exjugador de fútbol fue cesado de su puesto junto con varios otros directivos. Aquel enfrentamiento rompió definitivamente las relaciones personales entre ambos.
No es difícil deducir –y entender– el ánimo de venganza que inspiró la agresión contra la propiedad de Garzón. Un golpe de suerte, en un lugar público, en el que asumió que pasaría desapercibido.
Con lo que no contó fue con los avances tecnológicos: un vehículo con cámaras que graban 360 grados 24 horas al día 7 días a la semana. Sin olvidar las del propio centro comercial.
El desenlace no podía ser otro.